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Violencia machista Un acusado de asesinar a su mujer en Madrid se declara inocente pese a que sus hijos presenciaron el crimen

La víctima había reiterado varias veces su deseo de cortar la relación, sin embargo, la respuesta del hombre fue siempre amedrentarla y humillarla. En 2017 la mujer le denunció y pidió una orden de protección pero esta le fue denegada.  

Un cartel durante la manifestación en Madrid con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres. / EUROPA PRESS

europa press

Un acusado de asesinar de siete puñaladas a su mujer se declarará inocente en el juicio a pesar de que sus hijos presenciaron el crimen en la vivienda. "Lo de Marta del Castillo no es nada. Eso son unos pringados. A ti te ato y te tiro a un lado", recoge uno de los textos que Said Khatub enviaba a la víctima. El acusado se enfrenta a una petición fiscal de 31 años de prisión por delitos de asesinato, maltrato habitual, amenazas y hostigamiento.

En la exposición previa, la defensa ha adelantado que su cliente se declara inocente, por lo que pedirá su libre absolución al considerar que no hay pruebas sólidas. Este jueves prestará declaración el procesado. Según el abogado, su cliente acudió al domicilio familiar tras llevar a sus hijos al parque y se encontró muerta a la mujer. Tras ello, decidió acudir a la Policía.

En cambio, el fiscal ha insistido en que el acusado ejerció maltrato habitual sobre la fallecida, acabando con su vida en mayo de 2017. Los interrogatorios a los menores con psicólogos son la principal prueba de cargo.

Con motivo de lo vivido, el hijo de ocho años sufre un trastorno ansioso depresivo

Eliana G., que fue asesinada a los 27 años, tenía dos hijos de 3 y 8 años, a cuyo cargo se ha quedado su abuela materna. La víctima decidió romper la relación tras años de matrimonio debido a la violencia a la que se vio sometida y denunció los hechos en 2017.

A raíz de la ruptura, el acusado inició un acoso constante con mensajes de voz vejatorios: "Te voy a enterrar de pie en Marruecos y nadie te va a encontrar. Lo de Marta del Castillo no es nada. Esos eran unos pringados. Yo te ato y te tiro a un lado", recoge uno de los textos amenazantes. El 12 de mayo de 2017 acabó presuntamente con su vida. 

El día de los hechos, el acusado se personó en la vivienda familiar y pidió a su expareja que le mostrara una foto de la supuesta persona con la que mantenía una relación. "Te voy a matar", la amenazó. Tras ello, la fallecida llevó a sus hijos a la habitación y al regresar a la cocina, recibió siete puñaladas en el tórax, una de ellas mortal que le atravesó el corazón. 

Con motivo de lo vivido, el hijo de ocho años sufre una sintomatología de tipo ansioso depresiva "con prevalencia en la actualidad de sintomatología depresiva y más de tipo ansiosa en periodos anteriores". 

Había pedido una orden de protección que fue denegada 

El fiscal recoge con detalle cómo fue la relación sentimental de convivencia que mantuvieron víctima y acusado, "en presencia de los hijos de ambos menores de edad". Said la golpeaba y empujaba "continuamente" o la insultaba y amedrentaba. También controlaba todo lo que hacía, a dónde iba o si estaba conectada a la aplicación whatsapp siempre "con ánimo de perturbar la paz y armonía familiar y de someterla a su control y presencia". 

A finales de 2016 la mujer reiteró al hombre su voluntad de romper la relación debido al clima de control y las continuas agresiones verbales y físicas a las que se veía sometida, sin embargo, la respuesta fue siempre la misma, esto es, amedrentarla, insultarla y humillarla "aludiendo a que estaba con cualquiera, incluso delante de los menores". 

El hombre controlaba a dónde iba y le hacía entender que "era de su propiedad" 

En febrero de 2017 la víctima se mudó a otro domicilio pero el acusado no se resignó. Así, "con idéntica finalidad de imponerle a su presencia y retomar la relación", instaba a su hijo menor para que le escribiera notas a su madre pidiéndole que volviera con él, controlaba a dónde iba y la llamaba insistentemente, "en ocasiones hasta 100 veces seguidas", o se presentaba en el gimnasio u en otros lugares a los que iba la mujer, "impidiéndole desde esa fecha que se llevara a sus hijos a su nuevo domicilio". 

Said Kathib siguió enviando a su mujer continuos mensajes escritos y de voz insultándola y conminándola a que volviera con él con insinuaciones constantes de que estaba con otras personas, "reflejando unos celos exacerbados y con la clara intención de continuar manteniendo su matrimonio al entender que Eliana G. era de su propiedad, y que nunca podría estar sola o mantener ninguna otra relación que no fuera con él". Por ello, en marzo de 2017 la mujer decidió denunciar y pedir una orden de protección, pero esta le fue denegada.

Tras varios meses de presión, sobre las 18:00 horas del día 12 de mayo de 2017 y cuando el acusado, sus hijos y la víctima se encontraban en un piso propiedad de una amiga de la mujer. En una discusión Said dijo estar muy enfadado porque creía que su expareja mantenía una relación con otra persona y amenazó con matarla. 

Tras enviar a los menores a la habitación, ambos continuaron discutiendo en el cocina "hasta que, el acusado, cogió un cuchillo con el propósito de acabar con su vida y con ánimo de aumentar el sufrimiento y dolor de la misma, de forma sorpresiva e inesperada, sin que la víctima lo esperase, la apuñaló en siete ocasiones en el tórax alcanzándole el corazón y en el abdomen". El acusado lleva privado de libertad por esta causa desde el día 12 de mayo de 2017.