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30.000 españoles emigraron a Alemania en 2012

Es un 45% más que en 2011. Más de un millón de inmigrantes llegaron al país teutón durante el año pasado, el mayor flujo desde 1995

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Alemania, el país adalid de la austeridad, al que no pocos señalan como el responsable e impulsor de las políticas fallidas que recorren Europa, parece haberse convertido en la nueva tierra prometida para los europeos del sur, para españoles, portugueses, griegos e italianos, los ciudadanos, en definitiva, que más sufren los recortes impuestos por la canciller Angela Merkel y los que tienen que hacer frente a la recesión y el elevado desempleo como resultado de casi seis años de crisis.

Durante 2012, 29.910 españoles emigraron a Alemania para buscarse un futuro mejor, el que no encuentran en España. Es un 45% más que en 2011. Aún así, estos 30.000 españoles son sólo una mínima parte del más del millón de inmigrantes que entraron en el país, según la Oficina Federal alemana de Estadísticas. 

El año pasado 1.081.000 extranjeros llegaron a Alemania para encontrar un trabajo, lo que representa un 13% más que en 2011 y el número más elevado desde 1995. El flujo de personas de países del sur de Europa afectados por la crisis, como España, Italia y Grecia, fue el que más creció, un 40%, el mayor incremento de la inmigración en Alemania en los últimos 20 años.

Las estadísticas, sin embargo, las encabezan los nacionales de países del este de Europa. La cifra de personas procedentes del sur de Europa sigue siendo bastante baja en términos totales si se compara con los llegados desde el este. Un total de 34.109 personas llegaron desde Grecia y 29.910 desde España. Esa cifra contrasta con los 176.367 de Polonia y los 116.154 de Rumanía.

'El alza de la inmigración de países de la UE afectados por la crisis financiera y de deuda es particularmente fuerte', constató un portavoz la Oficina de Estadísticas.

Alemania ha sido un pilar durante la crisis, beneficiándose de las profundas reformas estructurales introducidas hace una década, de sus competitivas firmas de pequeño y medio tamaño y de tipos de interés bajos dado su estatus de refugio seguro.

El desempleo, del 6,9%, ronda las bajas cifras del periodo posterior a la reunificación. Por contra, más de uno de cada cuatro trabajadores en España y Grecia no tienen empleo, y el desempleo juvenil en esos países está cerca del 60%.

Esto ha convertido a Alemania, la principal economía de Europa, en un destino cada vez más atractivo, pese a barreras como la del lenguaje.