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Carlos Saura afirma que "España es un pueblo bárbaro, es una de sus virtudes"

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Desplazado a París con motivo del preestreno en Francia de su película "Flamenco, flamenco", el cineasta español Carlos Saura aseguró hoy que "España es un pueblo bárbaro" y que esa es precisamente "una de sus virtudes dentro del panorama cultural mundial".

"De vez en cuando sale Miró, Picasso, Buñuel, Goya... esta gente que tiene aspecto un poco de patata, de campesinos. Ves a Buñuel y dices: 'Cómo este tío ha podido hacer las películas que ha hecho'... y con Picasso igual", explica con sorna Saura, que a sus 79 años se siente más cómodo hablando de futuros proyectos que de las más de 40 películas que avalan su trayectoria.

El más inmediato de los que maneja es "33 días", que son "los que tardó Pablo Picasso en pintar 'El Guernica'".

"Con ese pretexto, vamos a hacer una película sobre toda la evolución de ese cuadro y las relaciones de Picasso con las personas que le encargaron esa obra, que era el Gobierno español republicano, Max Aub, Juan Larrea, José Bergamín... todos intelectuales", explica en una entrevista con Efe.

Y aprovechará su visita a París, donde será homenajeado mañana por el Instituto de Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), para preparar la selección de algunos de los actores franceses que darán vida en la cinta a Marie-Thérèse, compañera sentimental del genio malagueño en aquellos momentos, o a Dora Maar, su amante y también la fotógrafa que documentó la creación de "El Guernica"

Será una cinta de ficción, adelanta Saura, en la que habrá mucho documental, porque se recreará la época y los personajes españoles "que le encargaron la obra y que iban de vez en cuando a ver cómo iba".

"A algunos les parecía falta. El Guernica no tuvo ningún éxito. Es más, yo creo que no le gustó a casi nadie. Y hoy en día es el cuadro de guerra por antonomasia. Es el milagro español. Están 'Los desastres de la guerra' de Goya y el 'Guernica' de Picasso, que son los grandes símbolos de la barbarie de la guerra", comenta Saura sentado en la cafetería de un lujoso hotel parisino.

Aunque es el que más avanzado está, la cinta sobre Picasso no es su único proyecto. El cineasta aragonés fantasea también con la idea de rodar un documental sobre un grupo de flamenco en la India.

"Todo eso viene de que yo estaba muy interesado por ver si hay alguna relación entre la danza india y el flamenco. Hay relación con la música, sobre todo en Pakistán. Pero en la danza hay muy poca", señala un creador que le ha dedicado ocho películas a esa música.

Y además, el autor de "Tango", "Sevillanas" o "Fados", sueña con rodar un documental sobre música caribeña apoyándose en un proyecto que tuvo que abandonar hace años.

"Yo insistí en que, si no rodábamos partes en Cuba, no quería hacer la película. Me dijeron que, si rodábamos con gente de Cuba, en ese momento nos harían un boicot. Incluso Andy García, que era amigo mío, me dijo: 'No se te ocurra, porque te vamos a hacer la vida imposible'. Se perdió el proyecto, aunque lo recuperaría", asegura.

Mientras tanto, entre rodaje y rodaje, sigue trabajando sin descanso en su casa de Collado Mediano, a las afueras de Madrid, y dedicando todo el tiempo que puede a escuchar música, una pasión en la que se inició acompañando a su madre pianista a conciertos en el Palacio de la Música o en el Monumental.

"Hago fotografías, y amplío. Dibujo, pinto, hago fotosaurios -fotografías sobre las que dibuja- escribo... no tengo tiempo para nada más", protesta. Ni siquiera para ver las "treinta o cuarenta películas" que le envían cada año de la Academia de Hollywood, de la que es miembro, y otras tantas que le llegan de los premios del cine europeo o de los Goya.

"Es imposible, no podría hacer otra cosa ni ver otras películas...", resume un Saura afable y cercano que, a pesar de su laureada trayectoria internacional y del reconocimiento en los festivales de San Sebastián, Berlín, Cannes, Goya y sus incontables galardones y medallas, toma el autobús y el tren para desplazarse desde su casa hasta Madrid.

Y cuando se le pregunta de dónde saca tanta vitalidad e inspiración, recurre a uno de sus grandes referentes, su paisano y pintor universal al que le dedicó el film "Goya en Burdeos".

"Hay un cuadro de Goya que pintó en Burdeos, en su última etapa, en la que aparece un viejo muy viejo apoyándose en dos estacas. Y Goya escribió: 'Aún aprendo'... ¡Qué bonito!", exclama.

Por Javier Albisu