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Estadístico de EEUU rebaja la fiabilidad de las predicciones del IPCC contra la opinión general

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El estadístico de Estados Unidos William Briggs ha sembrado hoy la polémica al afirmar que la fiabilidad de las predicciones sobre los efectos del cambio climático del IPCC (grupo internacional sobre cambio climático) se sitúa entre un 40 y un 70 por ciento y, por tanto, hay una confianza excesiva en ellas.

Estas estimaciones han sido rebatidas por otros científicos, entre los que se encuentra el español del IPCC José Manuel Moreno, y que participan, como él, en un simposio internacional que se celebra en Madrid hoy y mañana, organizado por la Academia de Ciencias Exactas y la Fundación Ramón Areces.

Moreno ha asegurado durante una rueda de prensa que no hay nada que avale el bajo grado de fiabilidad que el estadístico estadounidense otorga a las previsiones del IPCC sobre los efectos que causará el cambio climático.

Briggs, de la Universidad de Michigan, señaló que aunque puede equivocarse, está bastante seguro del grado de fiabilidad que otorga a estas previsiones.

Durante su ponencia, afirmó que no hay duda de que se está produciendo un cambio climático pero que el clima ha cambiado siempre a lo largo de la historia de la Tierra y que, aunque es seguro la influencia del hombre en el calentamiento global, el problema estriba en "cuánto podemos cuantificar esa influencia".

Briggs cree que no se está tomando suficientemente en cuenta el margen de imprecisión de las observaciones con las que se realizan las previsiones y que el momento y lugar en el que se practicaban podrían no ser los más adecuados.

También considera que la precisión de modelos informáticos podría estarse sobrestimando, que los códigos informáticos utilizados en los modelos no están auditados y que se podría estar subestimando el papel del caos en las predicciones.

Ha añadido que los modelos utilizados predicen temperaturas hasta tres grados superiores a las realmente observadas.

Moreno ha asegurado, por el contrario, que los cambios que han ocurrido están en la media de la banda de predicciones del organismo de la ONU y que existe una información mundial muy sólida sobre los efectos del cambio climático.

Ha añadido que detrás del informe del IPCC están todos los gobiernos del mundo con toda "la materia gris" de que disponen, mientras que la opinión de Briggs es la de un sólo científico.

Aseguró que las pequeñas incertidumbres que pueden darse en los modelos del IPCC -que calculan diferentes aumentos de las temperaturas en función de la evolución mundial de las emisiones de gases de efecto invernadero-, dependen más bien del imprevisible comportamiento humano en el futuro.

Por ello, añadió, el IPCC no dice qué escenario es el más probable sino que establece qué pasará dependiendo de las emisiones que se realicen.

José María Baldasano, científico del Centro Nacional de Supercomputación de Barcelona, señaló que los modelos han pronosticado bien lo que ha pasado en los últimos años y que las expectativas para los próximos treinta o cuarenta años son "muy válidas y fiables".

Las previsiones realizadas con horizontes como el año 2100 o el 2200 adquieren "muchos grados de incertidumbre", matizó Baldasano, si bien coincidió con Moreno en que existe información suficiente sobre los riesgos que provocará el cambio climático.

Baldasano aseguró que en 2008 se producirán grandes mejoras en la resolución de los modelos informáticos actuales.

Briggs defendió que el grado de certidumbre de las predicciones no legitimaba que se establecieran obligaciones o impuestos por ley aunque sí fomentar un cambio de conducta.

Moreno, sin embargo, declaró que si se tarda mucho en actuar, hasta obtener datos certeros en un "99,99 por ciento", es muy posible que el "barco petrolero" que es el sistema climático se estrelle.