Publicado: 23.02.2014 11:31 |Actualizado: 23.02.2014 11:31

El G-20 aspira a acelerar el PIB mundial un 2% adicional en 5 años

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Los ministros de Finanzas y los gobernadores de los bancos centrales de los países del G-20, reunidos este fin de semana en Sídney, acordaron acelerar el crecimiento de la economía global en un 2% durante el próximo lustro. "Vamos a desarrollar políticas realistas y ambiciosas con el objetivo de aumentar nuestro PIB en más de 2 % por encima de la trayectoria que implican nuestras actuales políticas en los próximos cinto años", cita el comunicado final.

"Este crecimiento supone más de 2 billones de dólares (1,4 billones de euros) adicionales en términos reales y generará una suma significativa de empleos", señala el escrito emitido al final de la reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de los bancos centrales del G-20 (grupo de países desarrollados y emergentes) que se ha celebrado en Sídney. No obstante, el G-20 admite que a pesar de los signos de recuperación, la economía global aún está lejos de alcanzar un crecimiento fuerte y sostenido.

El comunicado final de la cita indica que si bien la reducción de estímulos monetarios pueden "conducir a una excesiva volatilidad" y dañar el crecimiento, su "respuesta principal será fortalecer y perfeccionar los marcos de política estructural y financiera macroeconómicas internas". Para lograr este objetivo, se ha establecido el "Plan de Acción de Brisbane", que incluirá acciones concretas en los países que forman el G-20 en materia de creación de empleo, incremento de la inversión, mejoras en las políticas comerciales y promoción de la competencia, entre otras políticas macroeconómicas.

El presidente de Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, consideró que la recuperación de Europa es aún "modesta" y la deuda pública se mantiene muy alta. "Vemos progresos pero también vemos riesgos que pueden comprimir la recuperación", declaró Draghi.

El tesorero australiano, Joe Hockey, anfitrión de la cita, calificó como "ambicioso" pero "tangible" el acuerdo que contó con el beneplácito de la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, y el ministro español de Economía, Luis de Guindos, entre otros. La proyección de crecimiento está en línea con el FMI, que recientemente consideró que la implementación de una serie de reformas agresivas podría aumentar el crecimiento mundial en un 0,5 % anual.

El ministro español de economía, Luis De Guindos, que acudió como invitado, afirmó en rueda de prensa que "compartía" el objetivo "que puede conseguir" el reparto de más de 2 billones de dólares en actividades económicas reales y la creación de decenas de millones de nuevos puestos de trabajo a nivel mundial.

El documento, que consta de dos páginas con once puntos y anexos, se compromete a crear un clima que faciliten las inversiones, particularmente en infraestructura de las pequeñas y medianas empresas y remover las barreras para promover la inversión privada y crear un clima de confianza entre los inversores. Los países del G-20, además, se comprometen a luchar contra la evasión fiscal de las grandes multinacionales en la era digital y a apoyar el Plan de acción contra la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios, conocido como BEPS, por sus siglas en inglés. El grupo espera que para la cumbre de líderes del G-20, que se celebrará en noviembre en la ciudad de Brisbane, se comience a implementar "medidas efectivas, prácticas y sostenibles" en materia tributaria y en una economía cada vez más globalizadas.

Asimismo, el G20 apoyó los estándares para el intercambio de información financiera de forma recíproca y se comprometió a trabajar en aras de la implementación de un plan para la próxima reunión de ministros y gobernadores de bancos centrales que se celebrará en septiembre próximo en la ciudad australiana de Cairns.

Sin embargo, el G-20 fracasó en avanzar en la reforma del FMI para permitir una mayor participación de los países emergentes en las decisiones del organismo acordadas en 2010 y se limitó a instar a Estados Unidos a hacerlo antes del próximo abril. Si "a la larga el FMI no tiene la legitimidad entre los países emergentes debido a una falta de progresos en esta clase de asuntos, se dará una clase de alejamiento", alertó en una entrevista publicada hoy por un diario local el gobernador del Banco Central de la India, Raghuram Rajan.

El G-20 cuenta entre sus miembros a la Unión Europea, el G7 (Estados Unidos, Canadá, Japón, Alemania, Reino Unido, Italia y Francia), además de Corea del Sur, Argentina, Australia, Brasil, China, India, México, Indonesia, Arabia Saudí, Suráfrica, Turquía y Rusia.