Público
Público

Los directores de cine: "Somos como dioses"

Warren Beatty interpreta a Howard Hugues en 'La excepción a la regla', trece años después de que lo hiciera DiCaprio en 'El aviador', de Scorsese. Otros cineastas –Orson Welles, Hitchcock, John Huston, Pasolini, Murnau, Ed Wood…- han sido explotados en la ficción.

Publicidad
Media: 3.50
Votos: 2
Comentarios:

'La excepción de la regla', dirigida por Warren Beatty cuenta cómo una pareja enamorada rompe la primera regla del potentado: prohibido que los trabajadores intimes con sus actrices

“Puedo comprar a todos los hombres del mundo”. Billonario, maniático obsesionado con la higiene, ingeniero, apasionado de la aviación e implacable hombre de negocios, Howard Hugues, descubridor de Jean Harlow, "la rubia platino" de Hollywood, y responsable de clásicos como 'Scarface', el terror del hampa, es, además, oro puro como personaje de ficción. Ahora Warren Beatty aprovecha sus extravagancias en 'La excepción a la regla', película que dirige y en la que encarna al magnate.

Hugues no es, sin embargo, el único protagonista de esta historia, en la que se cuenta cómo una pareja enamorada rompe la primera regla del potentado: prohibido que los trabajadores intimen con sus actrices. Muchísimo más allá llegó Martin Scorsese con 'El aviador', retrato brillante y apasionado que protagonizó Leonardo Di Caprio y donde el Howard Hugues de ficción se defiende a sí mismo: “Se supone que soy muchas cosas que no resultan muy loables, se supone que soy caprichoso, me han calificado de playboy, me han llamado incluso escéptico, pero creo que de ningún modo tengo fama de ser un mentiroso”. Scorsese se inspiró en El increíble Howard Hugues, una tv-movie de 1977 con Tommy Lee Jones.

El elefante blanco

El irresistible aventurero John Huston, un sinvergüenza con mucho talento; el contundente y controvertido Pasolini, el visionario George Méliès, Griffith ‘el padre del cine moderno’, el inmortal Murnau, el superdotado y poderoso Orson Welles, el genial Hitchcock, el iluminado Eisenstein… algunos de los ilustres del cine han sido también grande personajes de ficción.

'Cazador blanco, corazón negro'

John Huston, al que Humphrey Bogart llamaba "el Monstruo", rodó 'La reina de África' en el Congo porque quería cazar un elefante. La desesperación del productor y del resto del equipo, cuando se dieron cuenta de las verdaderas intenciones del cineasta, y las obsesiones de éste se convirtieron en un tesoro en manos de Clint Eastwood que contó los preparativos previos a aquel rodaje en 'Cazador blanco, corazón negro'. “Somos como dioses, Pete. Pequeños dioses repugnantes que controlan la vida de la gente que crea”, decía el director en aquella historia.
La admiración movió a Tim Burton a hacer la mejor película de su carrera, Ed Wood. Johnny Depp daba vida a Edward D. Wood Jr., un ‘hombre orquesta’, activista y delirante pionero del cine Z, adorador a su vez de otros personajes del celuloide. “He conocido a Bela Lugosi. Está vivito y coleando”.

Martin Scorsese no se resistió tampoco a la devoción. Declaró su genuino amor por el cine y, en concreto, por George Méliès, en La invención de Hugo, bellísima película donde sir Ben Kingsley en el papel del cineasta invitaba a Hugo y al espectador: “Ven y sueña conmigo”.

'La invención de Hugo'

Murnau y el vampiro

Cuando el cine vivía sus primeros tiempos gloriosos, Murnau, Griffith o Chaplin eran grandes estrellas. Dicen que Max Schreck, el actor que Murnau contrató para protagonizar Nosferatu era un vampiro auténtico y que el director le pagó para que en la escena final de la película mordiera el cuello de la protagonista. E.Elias Merhige llevó esta leyenda al cine en La sombra del vampiro, con John Malkovich en el papel del cineasta y un convincente y oscuro Willen Dafoe, como el actor alemán.

El británico Charles Dance dio vida a D.W.Griffith en 1987 en Good Morning, Babilonia, de los hermanos Taviani. Y unos años después, en 1992 Robert Downey Jr. se convirtió en Charles Chaplin en el biopic que dirigió Richard Attenborough.
Willen Dafoe ha sido también en la ficción Pier Paolo Passolini en la película de Abel Ferrara que se estrenó hace tres años. Pasolini, todo menos un biopic convencional, narraba las últimas horas del italiano antes de ser asesinado en una playa de Ostia. El cineasta del Bronx abría la pantalla a uno de los pensadores y artistas más influyentes de la cultura de aquel país en las décadas de los 50 y 60, y a uno de los creadores más heterodoxos del cine.

'La sombra del Vampiro'

Peter Greenaway hace un par de años consiguió cabrear mucho al gobierno de Putin con Eisenstein en Guanajuato, donde desvelaba la homosexualidad del cineasta soviético, el ‘padre del montaje moderno’ y un héroe en su país. Y Bill Condon regaló a Ian McKellen uno de los papeles de su carrera al ofrecerle protagonizar Dioses y monstruos, relato de los últimos días en la vida de James Whale -realizador de la mítica El doctor Frankenstein-, un hombre solitario y enfermo que sintió una gran atracción por el joven jardinero que trabajaba en su casa, al que convirtió en su confidente.

Malditos mecenas

Y entre los excepcionales, también han dado bastante juego Orson Welles y Alfred Hitchcock.

Julian Harrold hizo un retrato muy áspero de Alfred Hitchcok, al que presentaba como un acosador obsesionado con Tippi Hedren en el rodaje de Marnie, la ladrona. Toby Jones interpretó al maestro británico desde esta mirada tan oscura. Y en un tono completamente diferente lo hizo Anthony Hopkins en el biopic Hitchcock que dirigió en 2012 Sacha Gervasi.

Ed Wood junto a Orson Welles

El irrepetible Welles ha aparecido en títulos como 'Me and Orson Welles' (2008), de Richard Linklater, interpretado por Christian McKay; RKO 281 (Benjamin Ross, 1999), con Liev Schreiber, o 'Abajo el telón' (Tim Robbins, 1999) con Angus Macfadyen. El neoyorquino Vincent D’Onofrio también fue Welles en 'Ed Wood' (1994). Uno de los mejores y "el peor de todos los tiempos", reunidos en un bar desollando vivos a los productores de la época.

-Discúlpeme señor, yo soy cineasta principiante y admirador suyo. Solo quería conocerle. ¿En qué trabaja?

-Me he quedado sin financiación por tercera vez con Don Quijote.

-Es increíble, es justo el mismo problema que tengo yo.

-Malditos mecenas, no sabes quién es un fantasma y quién tiene pasta. Y todos creen que saben dirigir.

-(…) ¿Merece la pena?

-Cuando sale bien, sí.