Público
Público

ESTRENOS CINE Christopher Nolan deslumbra por tierra, mar y aire

Dunkerque, la nueva película del cineasta británico: Un trabajo impresionante de gran cine bélico sobre la evacuación de Dunkerque en la II Guerra Mundial. Rodada en IMAX 70 mm., es, sin duda, una de las películas del año

Publicidad
Media: 3
Votos: 3
Comentarios:

Imagen de la película 'Dunkerque'

“Todo el mundo sabe lo que pasó en Dunkerque, por lo que no puede desviarse demasiado de los hechos”, dijo hace unos meses el actor irlandés Cillian Murphy, uno de los protagonistas de Dunkerque, la nueva película de Christopher Nolan, una obra impresionante, que conmociona y, sin duda, una de las producciones más esperadas del año. Crónica del conocido como ‘milagro de Dunkerque’, la evacuación de cientos de miles de soldados aliados atrapados en la ratonera mortal de la playa francesa a finales de mayo de 1940, la película es, además del relato de la conocida operación militar, una inmersión en lo más profundo de la atrocidad de la guerra, en la desolación y soledad del individuo ante la muerte, pero también en el coraje y el valor del ser humano.

El cineasta no ha dejado puntada sin hilo en esta aventura y ha reunido uno de los mejores repartos de los últimos tiempos, más calidad que popularidad, con Kenneth Branagh, el mencionado Cillian Murphy, Tom Hardy y el sensacional Mark Rylance, y con la incorporación de un inesperado debutante, Harry Stiles, el cantante estrella de la banda juvenil One Direction que ha demostrado que puede actuar. “Para los chicos de la playa necesitábamos, de verdad, jóvenes desconocidos. Styles no es desconocido, pero nunca había hecho nada como actor hasta ahora. Así que hizo la audición, y la pasó. Pasaron por el casting cientos de hombres jóvenes”, explicó Nolan.

Aire, tierra y mar

La historia se narra desde tres puntos de vista: el aire, la tierra y el mar. “En tierra, algunos se quedaron una semana atrapados en la playa. En el agua, los acontecimientos duraron un día como máximo. Y para volar a Dunkerque, los cazas británicos llevaban combustible solo para una hora”. Miles de soldados desesperados en la playa, Tom Hardy pilotando un avión de combate británico, Mark Rylance interpretando a uno de los héroes civiles que acudieron con sus pequeñas embarcaciones a salvar a los soldados…

Fuego en los barcos y en el propio mar, con imágenes también submarinas, extraordinarias escenas de los ataques aéreos y del pilotaje de los cazas, y la playa, la angustia en la arena de Dunkerque de 400.000 soldados británicos, franceses, canadienses y belgas intentando mantener la esperanza en una retirada que parecía imposible... y muy pocos diálogos. “Quería contar la historia de la manera más visceral posible. Quería llevar a los espectadores y ponerlos en la playa”, dijo el cineasta en el CinemaCon del pasado mes de marzo. Material de los fragmentos de la película se proyectaron allí a los exhibidores, consiguiendo la mayor ovación en pie de toda la historia de este evento.

“Dunkerque y la leyenda de que es algo con lo que crecemos los británicos, que está en nuestro ADN, era una cosa que tenía dentro –dijo Nolan-. La idea de llevar esta paradójica situación y ponerla en la pantalla grande es algo que ha estado dentro de mi cabeza y mi corazón durante bastante tiempo. Era algo para lo que pensaba que no estaba completamente preparado”.

La histórica evacuación

Por supuesto, Christopher Nolan, como británico, tiene su propio sentimiento respecto de esta histórica evacuación. Lo que para algunos fue una operación militar que cambió el rumbo de la guerra, para otros es un asombroso rescate que se ganó el apelativo de ‘milagroso’ –de los 400.000 soldados que quedaron atrapados en Dunkerque, se salvaron 338.226, 40.000 se rindieron y el resto murió-. También ha habido testimonios de soldados que han declarado que la conocida como ‘Operación Dinamo’ para ellos fue una “humillación”, especialmente cuando vieron el recibimiento que recibieron como héroes al llegar a sus países.

En lo que casi hay unanimidad es en la valentía de los civiles que acudieron con sus embarcaciones –lanchas de motor, balleneras, remolcadores, también chalupas- a recoger a las tropas para llevarlas a los barcos de guerra que no podían acercarse a tierra. Sin embargo, ha habido estudios de ciertos historiadores que aseguran que, aunque sí se emplearon las naves no militares, no hubo intervención de ciudadanos.

El final de este episodio histórico hubiera sido completamente distinto si las órdenes de Hitler no hubieran sido las de detener la ofensiva terrestre contra las fuerzas expedicionarias inglesas. Los generales alemanes protestaron, el ataque hubiera sido definitivo. Aunque hay quienes han justificado esta decisión, la idea que más fuerza ha tenido siempre es la de que el Führer quería otorgar a la aviación alemana el ‘honor’ de la aniquilación de los ingleses.

Imagen de la película Dunkerque

Una película para el cine

El cineasta británico, tras su trilogía de Batman e Interstellar, ha hecho una gran apuesta con este proyecto, rodado en película real, en 70mm y en IMAX, con el compromiso de que se proyectará en este formato en al menos 125 cines. Nolan ha pedido que los espectadores vean este trabajo en el cine “que es donde debería verse”. Donde la excepcional narración visual de la película adquiere su verdadera dimensión.

En la era digital, Christopher Nolan es uno de los últimos profetas del cine rodado con película, y uno de los pocos que ha conseguido presupuesto para rodar en 70mm –se captura la imagen en un negativo dos veces el ancho de la película tradicional-, tras la aventura de Quentin Tarantino de Los odiosos ocho y la de Paul Thomas Andersen con The Master.

Dunkerque es la primera vez en que el cineasta rueda una historia basada en hechos históricos y es su debut en el cine bélico, para el que, eso sí, no ha querido arriesgar más de la cuenta, por lo que ha contado con sus equipo habitual. Con el director de fotografía Hoyte van Hoytema (Interstellar), el diseñador de producción Nathan Crowley y el montador Lee Smith.