Publicado: 07.09.2015 17:59 |Actualizado: 07.09.2015 17:59

Los pitos a Piqué no han cambiado la sede para jugar contra Inglaterra: la Federación nunca pensó en el Bernabéu

La selección española no jugará el amistoso el 13 de noviembre en el estadio del Madrid por dos razones: Villar sigue molesto con Florentino por no ceder el recinto para la final de Copa y aún están recientes los incidentes racistas de 2004 ante el mismo rival

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Piqué, durante el partido de España ante Eslovaquia. EFE/José Luis Cereijido

Piqué, durante el partido de España ante Eslovaquia. EFE/José Luis Cereijido

MADRID.- No hay día que no pase en la concentración de la selección española donde el defensa azulgrana Gerard Piqué sea el centro de atención. Especialmente en estas últimas cuarenta ocho horas. Primero fueron los pitos de parte del público del Tartiere contra el defensa azulgrana durante el partido ante Eslovaquia. Después fueron los gritos que tuvo que escuchar cuando el jugador, al igual que muchos otros componentes de la selección, salían en la madrugada del sábado al domingo de un local en la ciudad asturiana. El seleccionador Vicente del Bosque les dio la noche libre a todos sus jugadores.

Y lo último ha sido cuando este lunes la Federación Española de Fútbol ha hecho oficial la sede del posible amistoso del próximo 13 de noviembre ante Inglaterra. Cuando todo el mundo pensaba que el lugar elegido podría ser el Estadio Santiago Bernabéu de la capital de España, la Federación ha designado el Estadio Rico Pérez de Alicante para este enfrentamiento ante Inglaterra. Y también aquí ven la mano de Piqué en la decisión final amparándose en la hipótesis de que este cambio de campo se habría hecho precisamente para evitar una nueva pitada como la sufrida el pasado sábado por el central español.



Desde la Federación Española de Fútbol desmienten categóricamente que esto sea así. En ningún momento han condicionado un partido amistoso al hecho de que un jugador que defiende los colores de España pueda ser pitado por parte de la afición. No lo han hecho hasta ahora y tampoco lo van a hacer en el futuro. Más que nada porque además consideran que los pitos no van a cesar por jugarse en un estadio u otro. Salvo en Catalunya, a día de hoy Piqué puede encontrarse con este tipo de pitos en cualquier estadio de España.

El hecho de haber elegido Alicante y no haberlo hecho oficial hasta el día responde exclusivamente al hecho de que hasta última hora del sábado no se confirmó que Inglaterra, el rival para esta cita, está clasificado para la Euro 2016. Considerando que España también lo conseguirá este martes, esto permite a ambas selecciones jugar un amistoso en esta fecha oficial de UEFA prevista para la repesca de la Eurocopa, para aquellas selecciones que no han acabado no se han clasificado matemáticamente.

Además, se ha elegido el estadio ilicitano porque se trata de un compromiso que desde hace tiempo tenía el presidente de la Federación, Angel María Villar, con la entidad alicantina. No en vano, el hecho de ser un equipo que milita en la Segunda División B puede supone un hándicap a la hora de la organización del encuentro. Al no pertenecer a la Liga de Fútbol Profesional, ya no tiene por qué tener los tornos de control de acceso al estadio como exige el fútbol profesional. En ese caso, es la propia Federación quien se encargará de gestionarlo, como ya ocurrió este sábado en Oviedo. Un problema que se evitaría de haberse elegido un estadio como el Bernabéu.

El segundo motivo, y no menos importante, es el hecho de que, a día de hoy, en la Federación no tienen actualmente al Santiago Bernabéu entre su orden de prioridades. Si bien no lo reconocen públicamente, dentro del estamento federativo no olvidan y continúan molestos con el Real Madrid y su negativa a no ceder el estadio para que fuera sede de esta última final de Copa entre el Fútbol Club Barcelona y el Athletic Club de Bilbao que acabó disputándose en el Camp Nou. No parece lógico que, dada esta reciente postura por parte de la entidad madridista, vayan a concederle o vayan a solicitar al Real Madrid su estadio para acoger este primer amistoso y ante una selección como la inglesa. El enfado llega hasta tal punto que hay incluso algunos miembros de la propia Federación a quienes no les apetece para nada tener que acudir al estadio situado en el Paseo de la Castellana en caso de que tuviera que acoger un amistoso o cualquier partido que esté organizado por la Federación Española de Fútbol.

Inglaterra no quiere jugar en el Bernabéu tras los incidentes racistas

Otro ejemplo claro que la Federación Española no ha pensado en el Santiago Bernabéu para jugar ante Inglaterra es porque la propia selección inglesa es la primera que podría oponerse a jugar en el estadio madridista, como ya hizo en el 2008. Los ingleses no olvidan lo sucedido en el amistoso que ambas selecciones disputaron en el 2004 precisamente en el estadio madridista y donde se dieron comportamientos racistas en una parte de la afición que ese día acudió a la cita. Hasta el punto de que incluso Ashley Cole, jugador entonces del Chelsea y Wright Phillips, fueron objeto de insultos, de los famosos sonidos del mono cada vez que tocaban el balón. Ya en el 2008 la propia FA manifestó su clara condición de que nunca se disputara en el Santiago Bernabéu. Si bien entonces la propia Federación defendió públicamente la actitud educada del público que asiste al Bernabéu, el hecho de elegir de nuevo el estadio del Real Madrid serviría para alimentar de nuevo los incidentes acaecidos ahora hace más de diez años.

Si bien es cierto que desde hace unos meses se ha estado barajando el volver a traer a la selección a la capital de España, siempre la opción que se ha barajado ha sido la del Vicente Calderón. A diferencia de lo que ha sucedido con el Real Madrid, el club rojiblanco siempre se ha prestado para ofrecer su estadio ante cualquier evento. Sin ir más lejos, también lo habría hecho en la última final de Copa de no haber coincidido que ese día el Atlético de Madrid ya tiene desde mucho tiempo atrás cedidas sus instalaciones para la celebración de un concierto de un conocido grupo de rock internacional.

A esta disposición del club rojiblanco se suma también la buena relación que mantienen Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid con el propio presidente Angel María Villar, presidente de la Federación, hasta el punto de que el propio Cerezo ha actuado de mediador en la tensa relación existente entre la Federación Española de Fútbol y la Liga de Fútbol Profesional, muestra inequívoca de la gran relación entre ambos.