Ha pasado de ser Danny el rojo, como se le conocía por su papel al frente de las protestas del Mayo francés de 1968, a ser apodado hoy Danny el verde, por su ecologismo europeo y militante. Su partido, Europe Ecologie, es la revelación de las últimas elecciones europeas celebradas en Francia, en las que empató con los socialistas. Predica la rebelión contra el presidente de la Comisión Europea, el portugués Jose Manuel Durão Barroso, que aspira a un segundo mandato. Como hace 40 años, ante la dificultad de la tarea, reclama "ser realistas y pedir lo imposible".
¿Es exportable el éxito de su modelo en Francia al resto de Europa?
Por supuesto. En países como España, por ejemplo, hay una sensibilidad ecológica creciente y por lo tanto un espacio. Tiene que producirse una fusión de fuerzas, pero no con algunas como el Partido Comunista. Se necesita un nuevo partido, moderno, no ligado a viejas formaciones.
El único diputado verde elegido, Raül Romeva (Iniciativa per Catalunya Verds), es también nacionalista.
Es uno de los problemas. Hace falta emanciparse de un cierto nacionalismo o reinterpretarlo para que pese más el ecologismo. Las viejas estructuras no constituyen una nave que te lleve muy lejos.
¿Por qué tras una crisis económica sin precedentes la derecha está más fuerte que nunca?
Digamos que es la izquierda la que está más débil. No tiene una respuesta integrada ante la crisis económica, la ecológica o la de la globalización. La derecha es más moderna.
Ni verdes ni socialistas han sido capaces de proponer un candidato alternativo a Barroso. ¿Cree que ello ha pasado factura electoral a los socialistas, ahora diezmados?
Lo importante ahora es que el Consejo [los 27 gobiernos] comprenda que no hay mayoría parlamentaria para renovar a Barroso. Después saldrán más candidatos, igual que salió Barroso hace cinco años. Estoy seguro de que no habrá una mayoría en julio, los grupos no lo pondrán ni en la agenda. Y habremos ganado ya una batalla.
¿Quién es su candidato?
Tengo a alguien en mente, pero no se lo puedo decir. Tiene que ser alguien conocido, con una historia europeísta, capaz de enfrentarse al Consejo y a Francia y Alemania. No es Barroso.
¿Por qué cree que un Gobierno comunista, como el de Chipre, u otros socialistas, como los de Portugal y España, lo han respaldado?
No lo sé, habrá que preguntarle a Zapatero, pero que lo apoye me parece una aberración. Debería desmarcarse, porque Barroso no hace la política ecosocialista que, por otra parte, debería hacer Zapatero.
El presidente del Gobierno español duda ahora sobre si cerrar la central nuclear de Garoña, algo que usted desea. Sin embargo, mantenerla abierta quizás ayudaría a cumplir con los objetivos de reducción de CO2 que tiene marcados España y salvaría puestos de trabajo.
La energía nuclear tiene otros problemas: los residuos. Hará falta tiempo para abandonar la energía nuclear, al menos 20 o 30 años, pero hace falta ya una estrategia. Si existe la posibilidad de cerrar centrales como Garoña, hay que hacerlo.
La última cumbre se cerró con unas aclaraciones sobre el Tratado de Lisboa que no tocan ni una coma del texto. ¿Por qué se hace votar otra vez a los irlandeses sobre algo que ya han rechazado?
Ya ha pasado con otros tratados. Votarán sí masivamente por la crisis económica, porque sin Europa no tienen nada que hacer. Además, a los irlandeses les gusta votar dos veces. Se aplica aquello de que, si no sabes, vota no.
Según usted, ¿qué saben ahora los irlandeses? La crítica más generalizada al texto es que es incomprensible.
Yo le explico el texto. Amplía las competencias europeas y la codecisión del Consejo y el Parlamento, limitando el déficit democrático. Se reduce la estructura que dirige la UE y los estados miembros podrán parar el proceso legislativo si hay dudas sobre la subsidiariedad [la invasión de competencias nacionales].
¿Ha influido la complejidad institucional en la participación, del 43% en las últimas elecciones? ¿Le preocupa que marque mínimos históricos?
Las elecciones regionales alemanas registraron el año pasado la participación más baja en 25 años. Hay presidentes de Estados Unidos elegidos con un 47% y nadie pone en duda su legitimidad.
Es decir, que no es grave.
Sí lo es, pero más grave es que, con una participación del 80%, los italianos elijan a Berlusconi. Para eso también hace falta una cura.
No se trata del futuro... Como dice la canción... “THERE IS NO FUTURE”... “El futuro no existe”... SE CONSTRUYE... De lo que se trata es del PRESENTE... de luchar AQUI Y AHORA... Es el ACTO mismo de la lucha el que crea nuestra conciencia y, por tanto, la clase trabajadora como clase. El comunismo, por otro lado, no es una teoría ascética, no es una teoría de la pobreza, de como ser mejor pobres... muy al contrario... es una teoría de la RIQUEZA, es decir, de lo que nos hace verdaderamente ricos... de lo que nos hace HOMBRES... EL TRABAJO... se trata, por tanto, de más y mejor producción... más tecnología y bienes de consumo... PARA TODOS...
Hace unos poco meses la gente de izquierdas decía que el capitalismo había sido liquidado, que se vendían más libros de marx que nunca, que el neoliberalismo sería sustituído por el socialismo y que la crisis financiera internacional nos acercaba a la revolución proletaria, que EE.UU. iba a desparecer..etc. Después vinieron las elecciones europeas.
Vale,pues entonces tu mismo dices que ahora no hay clase obrera,pues en éstos momentos,no tiene conciencia de obrera.Lo que pase en el futuro es una especulación,que en el caso tuyo no es mas que una simple ilusión como cualquier otra.Ojalá cambie pronto la tendencia.
Buenas... “camponotus” y “chinasky”... la concepción burguesa de CLASE os daría la razón... pero es que... Lenin no era un burgués... lo PROLETARIOS se forjan en la LUCHA... no hay clase sin CONCIENCIA DE CLASE... sin LUCHA DE CLASES... y toda esa PARAFERNALIA que se menciona... NO ES NADA... cuando la lucha HA COMENZADO... en otras palabras... LA FIESTA HA TERMINADO... VUELVE EL HOMBRE... VUELVE EL PARTIDO COMUNISTA...
Buenas tardes,"comité Espartaco".Creo que a las Clases sí se las engaña,para eso están las cadenas televisivas,los medios manipuladores,los Oscars de Hollywood,los festivales de Eurovisión,el programa "desinforme semanal",Ronaldo,Cándido Méndez,Llamazares,la ONU,etc..Si,cuando Lenin,hubieran existido esas "maravillas",ahora estaría aún en el Kremlim la dinastía Romanov y le hubieran ahorrado al traidor de Yeltsin bombardear su propio pais en 1993.Ellos aprenden más que nosotros.
El comunismo, es decir, el marxismo revolucionario... no “está condenado” A NADA... al contrario que el ecologismo (versión distorsionada y edulcorada de tesis marxistas), y otros “ismos” inventados por la burguesía en su lucha contra los trabajadores... El instrumento que llevará a cabo esa “condena” es el PARTIDO COMUNISTA (Leninista por naturaleza)... que ES TOTALITARIO, es decir, pretende la LIBERACION TOTAL DEL HOMBRE... y, por tanto, lucha por la SUPERACION de la “división del trabajo”. El que los actuales partidos comunistas hayan sido capturados, es decir, IZQUIERDIZADOS, por la burguesía y destruidos DESDE DENTRO... no es algo nuevo... pero si es “temporal”... pues, como diría Lenin... “a las clases no se las engaña”...
Tanto izquierda como derecha son distintas expresiones del mismo régimen capitalista,por eso,ante la profunda crisis,todos cierran filas.Lo que pasa es que en Europa aún no ha surgido ninguna alternativa seria al régimen de mercado pero,seguramente,surgirá.
No se trata de no contar con los comunistas, por que el marxismo y la ecología están condenados a entenderse. Pero es que los partidos comunistas "normales" padecen un gran desfase, por que han ido arrinconando el análisis y el debate, y han supuesto que ser marxista es aplicar las recetas que Marx y Engels diseñaron en su día, cuando parece más lógico hacer lo que ellos hicieron: Analizar aplicando el método científico, construir un modelo teórico ajustado a la realidad del momento y; por último, sólo por último; diseñar estrategias consecuentes y aplicarlas. Hay preconfigurado un cierto reparto del trabajo entre rojos y verdes. A estos últimos correspndería liderar la construcción de una nuevaq economía; eficiente y sostenible; y a los primeros gestionar inteligentemente la que hay para que la transición postindustrial pueda ser una retirada ordenada y democrática, en vez de la desbandada neofeudalista que propicia la derecha. En cuanto a la cuestión nacionalista hay una frontera bastante clara entre lo que son lógicas aspiraciones de descentralización y respeto y los particularismos excluyentes y delirantes.
También en España estabamos luchando, en condiciones difíciles, en 1968 y el PCE tuvo un papel determinante en esas luchas que conformaron la izquierda española actual. Quítate tu arraigado anticomunismo del 68 y recuerda que un vicepresidente de tu grupo (Raúl Romeva)ha sido electo en unas listas donde también participan los comunistas.
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