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ASAMBLEA C'S Rivera, como Pedro Sánchez, recorrerá España antes de intentar "gobernarla"

El líder de Ciudadanos clausura su Asamblea postulándose de nuevo como un proyecto de centro similar al de Adolfo Suárez. Defiende el abandono de la socialdemocracia para cambiar al liberalismo: "Los liberales de Cádiz han vuelto".

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El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, clausura la Asamblea rodeado de todos los miembros de su Ejecutiva. EFE/Zipi

No quiere ser socialista, pero sí le gustan algunas de sus estrategias. Albert Rivera ha copiado hoy la táctica de Pedro Sánchez y ha prometido recorrer España con el fin, dijo, de conocerla antes de intentar "gobernarla". 

En su discurso de clausura de la Asamblea, el presidente de Ciudadanos aseguró que delegaría en sus compañeros buena parte de la labor que tienen por delante en los próximos dos años: prepararse para "ganar" las elecciones que, salvo adelantos, se producirán en 2019.

Pero no eludió su labor como líder de una formación presidencialista como la de C's: "Para gobernar España hay que conocerla y, por eso, en los próximos dos años voy a patear hasta el último pueblo", mitineó. 

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, aplaude durante la IV Asamblea General de Ciudadanos que se celebra en el Teatro Nuevo Coslada. EFE/Zipi

No obstante, pese a esa anecdótica similitud con el aspirante a la Secretaría General de los socialistas, Rivera defendió el abandono del apellido "socialdemocráta" en el ideario de la formación. También, delante de los vicesecretarios del PP Pablo Casado y Fernando Martínez-Maíllo, habló de los fracasos de la vieja política, conservadores incluidos. 

Frente a ambos proyectos, Rivera -que volvió a citar a Adolfo Suárez después de que la propia Asamblea votara ayer seguir utilizando al expresidente en sus discursos- se postuló como el "centro" y defendió su nuevo "liberalismo progresista". "Los liberales de Cádiz han vuelto para liderar España", espetó. 

Así, invitó a sus militantes a seguir "el rumbo marcado [este fin de semana] para saber a dónde vamos", pero también quiso tener un guiño con los fundadores catalanes de C's que se presentaron como corriente interna alternativa a la oficilista y perdieron.

"Sabemos de dónde venimos; uno no puede renegar nunca de sus orígenes", les dedicó. Pero también defendió su postura como respuesta a los "votantes huérfanos" que buscaban un centro con el que soñaban "desde hace más de 200 años" -en referencia a las Cortes de Cádiz- y que no encontraban "desde hacía más de 30 años" -en alusión a la UCD de Suárez-. 

"Para gobernar España hay que conocerla"

Ahora toca, dijo, elaborar un "proyecto más atractivo que socialistas y conservadores" que, a su vez, defiende la "libertad, la igualdad y el progreso". Así, defendió la reforma de la Constitución "para mejorarla, no para que se la carguen" -dijo metiéndose con Podemos y los nacionalistas sin citarles expresamente-, su defensa de la no subida de impuestos o su apuesta por proteger a los emprendedores como símbolo de "modernidad".

También, aprovechando la visita del presidente del grupo ALDE en el Parlamento Europeo, Guy Verhofstad o del embajador del Reino Unido en España, arremetió contra los "nacionalismos "-también el catalán, obviamente- que quieren desmarcarse de la "globalización" y de los extremismos que ponen en riesgo la unidad de la UE. "Quiero que mi hija viva en los Estados Unidos de Europa", resumió. 

Con todo, en su discurso de clausura de la IV Asamblea General de Ciudadanos, Rivera resumió buena parte de los mítines que ofreció en las campañas electorales del 20-D y el 26-J y también agrupó las líneas generales de la cumbre naranja.

En Valores, defendió el citado abandono de la socialdemocracia; en Estatutos, su organización territorial con la que delega poder en las agrupaciones autonómicas manteniendo el "proyecto común" nacional; y, en Estrategia, la futura entrada en Gobiernos de coalición.

El objetivo es, no obstante, llegar a gobernar a partir de 2019, cuando sigan siendo "nuevos, pero no novatos". Él, personalmente, les hizo una promesa. "Me encargaré de que esto funcione", concluyo Rivera. 

Control absoluto de los poderes del partido

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, vota durante la IV Asamblea General del partido en la que los 568 delegados de Ciudadanos eligen a los miembros del Consejo General, máximo órgano entre Asambleas, y de la Comisión de Garantías para completar la nueva estructura de la formación naranja. EFE/Zipi

En el aspecto técnico, en la segunda jornada de la Asamblea de Ciudadanos los casi 600 compromisarios -de los que el 70% son oficialistas- debían votar, con un sistema de listas abiertas similar al de la elección de senadores, a los miembros del Consejo General, el máximo órgano del partido.

Según el reglamento interno, dicho organismo estará compuesto por 125 miembros electos, 20 miembros del Comité Ejecutivo  -de los 37 que la componen- y los 17 portavoces de las agrupaciones territoriales de C's.

A la elección se ha presentado, según fuentes de los compromisarios que han presenciado la organización de la segunda jornada, una lista de 125 candidatos de la candidatura oficialista España Ciudadana, además de 8 compromisarios independientes: 1 persona de Melilla, otro de TranC'sparencia -que no se inscribió en el congreso como corriente propiamente dicha- y otros 6 de los críticos (los fundadores) de Mejor Unidos. Sin embargo, siempre según las citadas fuentes, ni Jordi Cañas -líder de esta corriente- ni Sergio Sanz -el firmante de la principal enmienda a la totalidad que quería mantener la "socialdemocracia" en el ideario, entre otras cuestiones- se presentaron.

El resultado de la votación no se conocerá hasta media tarde cuando el Comité de Garantías -que también se renueva hoy- dé por cerrado el recuento de votos. En cualquier caso, está claro que Rivera se asegura, también con esta votación, el control absoluto de Ciudadanos.