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Hacienda rechaza subir el IVA por la atonía del consumo

Ocaña subraya que serán “inevitables“ medidas en ingresos y gastos para reducir el déficit

PEDRO GONZÁLEZ

El Gobierno ha abierto la puerta a la subida de impuestos, después de elevar el pasado viernes los gravámenes sobre el tabaco y los carburantes; pero no parece por ahí se vaya a colar un aumento del IVA.

El secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, consideró este lunes que subir el IVA "no sería una buena idea" en estos momentos. Este impuesto grava casi todas las ventas y servicios, y tiene especial incidencia sobre el consumo privado, que actualmente se encuentra en niveles "anómalamente bajos", según reconoció Ocaña. Incrementar la presión fiscal por esta vía no sería, en su opinión, la mejor opción para reanimar la demanda interna.

El IVA es un tributo con un elevado potencial de recaudación, y desde algunos sectores empresariales se viene defendiendo utilizarlo para compensar rebajas en otras cargas sobre la producción o el empleo. El presidente de las Cámaras de Comercio, Javier Gómez-Navarro, insistió en que el Gobierno a "no perder un minuto más" para rebajar el coste del empleo y reducir entre tres y cinco puntos las cotizaciones a la Seguridad Social, compensándolo con más IVA.

Una posición similar defendió el presidente de la patronal de grandes constructoras Seopan y ex director de la Oficina Económica de La Moncloa, David Taguas, aunque con matiz: su propuesta es anunciar con varios meses de antelación la subida del IVA en dos puntos, lo que, en su opinión, estimularía la demanda, pues habría compras que se anticiparían para evitar el incremento fiscal. Esto se combinaría con una bajada de cuotas sociales de cuatro puntos y un aumento de los Impuestos Especiales, además de otras medidas no fiscales.

Pese a las peticiones de los empresarios, Carlos Ocaña insistió en que el Gobierno "no considera" de momento subir el principal impuesto indirecto. En cualquier caso, el secretario de Estado reiteró que la necesidad de corregir el elevado déficit público (que este año cerrará en torno a los 95.000 millones de euros, el 9,5% del PIB) "hace inevitable" adoptar medidas "de consolidación fiscal", como apuntó el viernes pasado la vicepresidenta económica, Elena Salgado.

Eso significa que "todas las opciones están abiertas", tanto en lo que suponga recorte de gastos como en incremento de los impuestos, sin excluir alguna decisión sobre el IVA, cuyos tipos de gravamen se encuentran actualmente entre los más bajos de la UE. Desde Santander, Elena Salgado tampoco descartó más subidas de impuestos, aunque, como también apuntó el secretario de Estado, estás decisiones se concretarán en septiembre, cuando se presenten los Presupuestos para 2010.

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