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Valeriano Gómez estaba "casi seguro" del acuerdo desde que fue nombrado ministro de Trabajo

EFE

El ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, ha desvelado hoy que desde el momento en el que asumió su cartera ministerial estaba "casi seguro" de que sería posible el acuerdo con los sindicatos para la reforma de las pensiones.

Gómez ha explicado esa sensación en su intervención en la Convención autonómica que celebra el PSOE en Zaragoza, donde ha participado en una mesa redonda con varios "barones" socialistas sobre las Comunidades Autónomas y las políticas activas de empleo.

En una alocución muy didáctica sobre los pormenores del anteproyecto de ley de reforma de las pensiones aprobado ayer por el Gobierno, ha asegurado que cuando tomó posesión de su cartera, él estaba "casi seguro" de que el acuerdo sería posible.

Y lo estaba, ha precisado, porque tenía el convencimiento de que "los sindicatos acudirían a esta cita" con un sistema en el que ellos siempre han tenido un papel protagonista.

Ha reconocido los problemas con las centrales sindicales que hubo en 1985, pero ha señalado que, desde entonces, el movimiento sindical ha avanzado mucho a la hora de reconocer su papel en el sistema.

"Ellos saben que este es el mejor arma no para defenderse cuando se está trabajando, sino cuando no hay otra fuente de ingreso", ha dicho.

Términos similares ha usado al elogiar las pensiones, ya que ha explicado que han sido "el principal arma de combate contra la pobreza", ya que si ésta se ha reducido, está convencido de que es principalmente por ese sistema y, en particular, por las pensiones no contributivas.

El ministro ha recalcado que la modificación abordada es "ambiciosa" y potencia el sistema, pero al mismo tiempo ha servido para que vuelva el diálogo social tras dos años de ausencia debido a que la crisis ha complicado el papel que han de jugar en el mismo cada uno de sus participantes.

Además, ha negado que lo que se pretenda sea fomentar los sistemas complementarios de pensiones.

Gómez ha recordado el compromiso que siempre ha demostrado el PSOE ante decisiones económicas trascendentales como las reformas laborales de 1984 y 1994, la reconversión industrial, la modificación de las prestaciones por desempleo en 1992 y la actual reforma de las pensiones.

Una reforma que ha puntualizado que no se acomete obligados por la crisis, sino por la convicción de que ha de realizarse para garantizar el sistema.

El titular de Trabajo ha detallado las novedades de la reforma, la ha justificado aportando una serie de datos demográficos y ha defendido especialmente el aumento del número de años necesarios de cotización para que se garantice una pensión.

Y ha querido dejar bien claro que en todo momento se ha trabajado con la pretensión de que la reforma no afectase a los actuales pensionistas y con la idea de que su aplicación se haga de forma gradual.

Del mismo modo, ha explicado la importancia que va a tener la incorporación de la mujer a la vida laboral para seguir garantizando el mantenimiento del modelo.

A su juicio, dentro de veinticinco años habrá carreras más largas de cotización, pero en el hipotético caso de que eso no fuera así, se reforzaría la decisión de acometer ahora esta reforma porque, si no, no se podría financiar el sistema.

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