Público
Público

Hay agua en la Luna

Tres estudios publicados en Science proporcionan pruebas de que hay moléculas de agua en todas las regiones del satélite // Sólo en los polos habría una cantidad utilizable

 

DANIEL MEDIAVILLA

Los científicos encontraron agua lunar hace 40 años, pero en la Tierra, y no se lo creyeron. Las muestras de suelo lunar que llegaron a bordo de las naves Apolo tenían rastros de H2O, 'pero los isótopos de oxígeno eran idénticos a los de la Tierra', explica Lawrence Taylor, investigador de la Universidad de Tennessee (EEUU). Esta similitud hizo pensar a casi todos los investigadores Taylor entre ellos que los resultados eran fruto de la contaminación de las muestras causada por una fuga en las cajas donde se transportaron. Desde entonces, se han obtenido datos que apuntan a un origen común de la Tierra y la Luna. En el periodo de formación de nuestro planeta, un gigantesco asteroide habría impactado contra él arrancándole material suficiente para formar el satélite. Con ese conocimiento resulta menos extraño que los isótopos encontrados en los dos mundos sean tan parecidos.

Tres artículos publicados hoy en la revista Science presentan pruebas de la presencia de agua en casi toda la superficie lunar. Datos obtenidos por tres sondas, Deep Impact, Cassini y Chandrayaan-1, muestran el rastro de la unión química entre átomos de hidrógeno y átomos de oxígeno en la capa superficial del satélite, un enlace que puede producir agua (H2O), el ion hidroxilo (OH) o ambos.

EEUU decidirá si hace el esfuerzo necesario para volver a la Luna

Esto no significa que los futuros colonos selenitas contarán con agua abundante en cualquier región de la Luna. El matrimonio entre el oxígeno y el hidrógeno sólo se produce en el primer milímetro de la superficie y se deberían ordeñar varias hectáreas de tierra para obtener un litro de agua. Sin embargo, los nuevos estudios ofrecen una explicación sobre cómo se han podido acumular reservas de agua helada en los gélidos polos lunares. Y allí sí es posible que exista una cantidad de hielo suficiente para abastecer a una base habitada.

Manantial solar

El manantial de la Luna estaría, según los investigadores, en el Sol. Las reacciones nucleares que sustentan la estrella producen un torrente de partículas que son, en su mayoría, átomos de hidrógeno. Cuando llegan a la Luna desprovista de un campo magnético como el terrestre, que las frena, los protones chocan contra los minerales ricos en oxígeno del satélite. Según Taylor, coautor en uno de los estudios, cuando esos átomos impactan con la fuerza necesaria rompen los vínculos de los átomos de oxígeno con sus rocas. Una vez libres, pueden unirse a los recién llegados átomos de hidrógeno para formar moléculas de agua.

Hace 40 años se detectó agua en material lunar, pero se desechó el dato

Una segunda explicación a la presencia de agua en la Luna sería que llegó desde el exterior a bordo de asteroides y cometas durante la época de bombardeo que sufrió el satélite hace 3.900 millones de años. Esta hipótesis, sin embargo, requeriría explicar cómo retuvo la Luna el líquido y por qué no existen señales de alteración por agua en los materiales recogidos en su superficie.

Los estudios que hoy publica Science muestran que las trazas de agua detectadas por las mediciones espectroscópicas de infrarrojos se incrementan cerca de los polos. Estas regiones, debido a la reducida inclinación del eje de rotación de la Luna respecto a su órbita en torno al Sol (1,5º), albergan cráteres que permanecen en tinieblas. Allí, según datos preliminares publicados por los responsables de la misión Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) de la NASA la semana pasada, se encuentran algunos de los lugares más fríos del Sistema Solar, con 238ºC bajo cero. Esa temperatura sería suficiente para acumular hielo durante miles de millones de años. Además, explica Paul Lucey, de la Universidad de Hawai (EEUU), estas frías superficies deberían atrapar las moléculas de agua que lleguen a las regiones polares.

En los próximos días llegarán nuevas respuestas a las preguntas sobre el agua de la Luna. El próximo 9 de octubre, la sonda LCROSS lanzará contra un cráter del polo sur del satélite en principio, Cabeus A, aunque la NASA se plantea cambiar este objetivo un cohete agotado de 2.500 kilos que se estrellará en el interior del cráter con la intención de volatilizar lo que haya en su interior. La columna de residuos, iluminada por la luz del Sol, podrá ser analizada por los instrumentos de LCROSS y por otros telescopios terrestres. Si en el interior de Cabeus A hubiese hielo, debería detectarse.

En los cráteres de la Luna se alcanzan temperaturas de 238ºC bajo cero

En el fondo del cráter

La sonda LCROSS fue lanzada en el mismo cohete que LRO y forma parte del plan de la NASA para regresar a la Luna. Esta última sonda también ha obtenido resultados preliminares que indican que hay agua en el satélite. Un instrumento que cuenta neutrones de movimiento lento, un sistema para medir la cantidad de hidrógeno presente justo debajo de la superficie lunar, ha detectado un exceso de estas partículas en las regiones polares. Los científicos suelen interpretar el hidrógeno como un indicio de agua helada, aunque también existe la posibilidad de que se trate simplemente de moléculas de hidrógeno o de hidrógeno atrapado en otros compuestos. Otro instrumento de LRO, su radar, diseñado para buscar trozos de hielo, también está detectando que hay más hielo en las regiones polares y en particular en el fondo de algunos cráteres profundos.

En estos momentos, el presidente de EEUU, Barack Obama, y el Congreso de esa nación se encuentran inmersos en un proceso de decisión para definir qué quieren hacer durante los próximos años en el ámbito de la exploración espacial tripulada. No está claro que el país esté dispuesto a incrementar el presupuesto de la NASA lo suficiente como para hacer frente a un proyecto de la envergadura de una base lunar, pero el descubrimiento de agua se lo pone un poco más fácil.

 

Agua
El transporte de un litro de agua hasta la Luna costaría muchos miles de euros y para mantener una base lunar serían necesarios miles de litros. Extraerla en el satélite debería ser más barato que llevarla desde la Tierra.

Oxígeno
Del agua helada se podría extraer el oxígeno necesario para hacer respirables los hábitats construidos para los colonos.

Combustible
El combustible de los cohetes es hidrógeno quemado con oxígeno, por lo que podría producirse a partir del hielo lunar. La escasa gravedad de la Luna hace además que, para lanzar un cohete desde su superficie, sea necesario mucho menos combustible que desde la Tierra. Esto convertiría a la Luna en un buen punto intermedio para repostar y cargar agua y oxígeno en misiones hacia objetivos más lejanos, como Marte. 

 

¿Te ha resultado interesante esta noticia?