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Entrevista a Ariadna Gil "El miedo es el peor enemigo en la vida"

La intérprete encarna a la heroína de Charlotte Brontë —Jane Eyre— en el Teatro Español. La catalana se pone a las órdenes de Carme Portaceli, responsable de la adaptación que vio la luz hace año y medio en el Teatre Lliure de Barcelona.

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La actriz catalana Ariadna Gil.- EFE

La actriz catalana Ariadna Gil se pone en la piel de una "mujer sin filtros" llamada Jane Eyre. Lo hace bajo la batuta de la dramaturga Carme Portaceli, responsable de una adaptación que ya vio la luz hace año y medio en el Teatre Lliure de Barcelona con motivo del 200 aniversario del nacimiento de su autora, Charlotte Brontë, y que ahora llega a Madrid donde se podrá ver hasta el 21 de octubre en el Teatro Español.

"Me sigue maravillando la fuerza y la honestidad de este personaje", confiesa la intérprete. No es para menos; la Eyre de Brontë es un cartucho cargado contra el patriarcado, una mujer que reivindicó su libertad e independencia en tiempos aciagos para la mujer. Una novela protofeminista consecuencia de una biografía infausta, la de Charlotte Brontë, escritora curtida en la pobreza extrema, el abandono y la muerte.

Una mujer con la fuerza de Eyre, ¿nace o se hace?

Eyre tiene mucho de Charlotte Brontë. Como su personaje, la autora tuvo una vida muy complicada; su madre murió, sus hermanas también lo hicieron, su hermano cae en el alcoholismo y ella estuvo internada. La fuerza de Charlotte tiene mucho que ver con las circunstancias que le tocaron vivir, todo eso fue curtiendo su carácter. También creo que hay gente que tiene esa pulsión rebelde o contestataria y en cambio existe otra más tendente a la adaptación o la sumisión.

Incluso en el amor Eyre reivindica su independencia y libertad...

Hay gente que por suerte nunca tiene que reclamar una injusticia, luchar por algo o renunciar a determinadas cosas por principios. Pero hay mucha otra que sí se tiene que enfrentar a cosas muy duras como el abandono o el maltrato. Creo que en ese sentido Eyre es un reflejo de Charlotte, de cómo ella también sufrió el desamor, el rechazo de la persona que amaba. Se dice que utilizó pseudónimo porque no podía firmar con nombre de mujer, pero no era eso, lo que sucede es que no quería ser juzgada como una mujer novelista porque eso en aquella época era un hándicap. 

'Jane Eyre' es también una oda a la cultura...

Es un personaje muy permeable a la gente que le cuida o trata de enseñarle algo. Al mismo tiempo lo pone en duda todo, cuando tiene que tomar una decisión o alguien le pregunta sobre una cuestión determinada ella no deja de reflexionar en torno a ello. Creo que ahí radica la fuerza de Eyre, en el hecho de que incluso en los peores momentos, cuando más sufre y más abandonada se siente no deja de razonar sobre lo que le va sucediendo. Ese equilibrio entre el apasionamiento y la razón confieren a su personaje una gran profundidad. 

La lectura y la escritura como baluarte...

Charlotte venía de una familia muy pobre, su padre era párroco de pueblo y a las hermanas no les quedaba otra que ser institutrices y enseñar. Desde muy pequeñas eran ávidas lectoras de periódicos y de todos los libros que podían caer en sus manos. Si ves sus manuscritos originales compruebas que tenían una letra minúscula, casi ilegible, esto era porque apenas disponían de papel en el que escribir y debían optimizarlo. El hecho de ser institutriz y dedicarse a la enseñanza no era algo que les encantara, pero entendieron que era una salida más que digna para mantenerse porque no tenían nada...

Eyre se revela contra toda autoridad que no sea intelectual...

Sí, no se arredra ante nadie, todo lo somete a juicio. Entiendo que se reivindique su figura como una de las primeras feministas, pero creo que ese alma tan libre del que hace gala Charlotte, y por extensión Eyre, no es de hombre ni de mujer. Para ella es clave esa independencia porque es una mujer pobre y fea, no tiene nada que pueda facilitarle la vida, salvo la cultura.

Plantea una Eyre un tanto andrógina, ¿así la imagina?

Es curioso, en la novela le llaman fea muchas veces, pero a ella le da igual. No es una preocupación para Eyre el hecho de casarse, tiene otras cosas por las que preocuparse como sobrevivir. Tampoco a Charlotte le quita el sueño casarse, de hecho tiene algún que otro pretendiente y los rechaza a todos hasta que se enamora de uno...

Un  hombre casado...

Sí, un profesor que conoce en Bélgica y del cual se enamora, pero fue un amor imposible. Algo que supo volcar en su protagonista, Jane Eyre, a quien también coloca en esa tesitura. Quizá la renuncia que más le cuesta a Eyre es esa, la del amor que siente por ese hombre casado que además le ha ocultado su estado civil. Esto es algo que le rompe por dentro y por lo que decide abandonar. Antes de marchar él le propone dejarlo todo y buscar un sitio donde nadie les conozca, es entonces cuando ella dice : "No me importa lo que piense la gente, sino lo que yo pienso de mí misma". 

¿Cómo interpreta ese final de cuento de hadas entre Eyre y su amado Rochester?

Ella regresa a estar con la persona que quiere y ama, quiere estar con el hombre que no ha dejado de querer desde que le conoció. Cuando Eyre se marcha no deja de sufrir por él, no deja de preguntarse por cómo estará. No es extraño, por tanto, que cuando ella se da cuenta de que su amor puede ser posible, no dude en acudir a su encuentro. Si quieres a alguien y después de tantos infortunios te ponen ese amor en bandeja, la tentación es muy fuerte, a ver quién aguanta esa tentación...

Una vida y un amor por y para la literatura...

La historia de Charlotte Brontë es tan triste que resulta espeluznante. Todos sus hermanos murieron, vivió en la extrema pobreza durante buena parte de su vida, y cuando se casa y queda embarazada, va y se muere. Afortunadamente pudo redimirse años antes, pudo hacer que su personaje no acabara como estaba predestinada. 

¿Qué poso le ha dejado este personaje?

Aunque suene muy cursi es un personaje que te hace mejor. Ahora que vuelvo a habitarla, ahora que me sumerjo de nuevo en sus libros y diarios, me doy cuenta de que es un ejemplo, alguien a quien una quisiera parecerse. Su espíritu crítico, su honestidad en todo lo que hace, esos principios firmes, su falta de miedo... A veces el miedo es el peor enemigo en la vida.