Público
Público

Música indie McEnroe: "Parece que la música ya no es lo más importante de los festivales"

McEnroe atiende a 'Público' a colación de su nuevo álbum, 'La Distancia', un disco en el que propone una mirada al pasado pero sin caer en la nostalgia mal entendida. 

Publicidad
Media: 4.33
Votos: 3

La banda McEnroe al completo. PABLO JAÉN.

Sorprendido por la pregunta, Ricardo Lezón asegura que ni él ni los demás integrantes de McEnroe pueden vivir de la música. Seis álbumes de estudio, una nominación a un Goya y once años en el negocio no han conseguido dejar atrás la precariedad. Para el músico la respuesta era obvia, pero poner el foco sobre esta cuestión ayuda a bajar al suelo el mito del rock and roll y desnudar una industria cada vez más maltrecha. 

Han pasado cinco años desde que McEnroe sacara su último disco, Rugen las flores, y después de que Lezón arrancase su carrera en solitario, todas las pistas caminaban hacia una disolución amistosa de este grupo de Euskadi. 

Para llevar la contraria a lo predecible, McEnroe vuelve con La Distancia, un juego de palabras entre el descanso que se han tomado de sí mismos y el trecho que dos personas necesitan para evitar toxicidades. 

'La distancia' suena calmado y nostálgico, algo que contradice la urgencia del día a día

Es un disco para evadirse, sereno. Se debe en parte a haberlo escrito alrededor del piano, que te cambia la forma de cantar, las tonalidades. El piano me transmite sosiego, aunque cuando lo llevas al rock and roll me transmite estrés. Además, somos muy musiqueros y nos gusta escuchar la música como se hacía antes. Ahora que tengo hijos compruebo que pones una canción y al segundo 27 si no les ha gustado se van a otra..., con lo que cuesta hacer una canción.

La idea global del disco ha sido la de mirar atrás, pero siendo capaz de apreciar todo lo bueno sin añorarlo, y recoger todo lo que ha sido nuestra esencia. Jugando con el tema de la distancia, veo que somos muy parecidos a como éramos antes, pero no está escrito desde la tristeza ni desde la nostalgia mal entendida. No creo en eso de que cualquier tiempo pasado siempre fue mejor, está escrito desde cierta melancolía brillante.

Yendo a contracorriente, ¿no tenéis miedo de que nadie dedique un rato al disco? ¿A volveros irrelevantes?

No sé si hemos salido alguna vez de la irrelevancia –dice bromeando–. Alguna vez te planteas cómo podrías adaptarte, y nosotros ya no podemos. Tampoco tenemos mucho control sobre lo que somos ni transmitimos, pero estamos muy contentos donde estamos.

Te exiliaste en Soria y volviste con un disco en solitario. ¿Esa 'España vacía' te atrae o te acaba expulsando?

La banda McEnroe al completo. PABLO JAÉN.

Me hace gracia lo de exilio, porque muchas veces te preguntan, "¿y por qué te vas allí?", y yo suelo responder, "¿y qué haces tú aquí?". Te lo preguntan como si fuera algo exótico y para mí lo exótico es caminar por la Gran Vía y preguntarse a donde va la gente.

Siempre me ha influido mucho el paisaje, Orillas era un disco muy marino y cuando escribí Esperanza estaba en Soria. Sentí que allí encajaba perfectamente. No sentí ningún rechazo, es verdad que hay que arreglar cosas y si quieres atraer gente hay que cambiar cosas, pero me transmitió ganas de quedarme.

¿Rompes el estereotipo de la música vasca?

No lo rompo, en Euskadi se ha hecho de todo, aunque a lo mejor el punk y la música de protesta ha sido lo más visible. Pero en San Sebastián es todo lo contrario, allí se hacía música pop de raíz inglesa.

A mí, por ejemplo, La Polla Records no me ha influido nada, soy mucho más cercano a Mikel Laboa, aunque en McEnroe tengamos influencia del rock. A la hora de componer no me muevo por el odio o la rabia. Cuando me acerco a la música no me apetece trasladar ese tipo de sentimientos, ni escucharlos; nunca me han inspirado. Yo creo que no hay nada más político ni reivindicativo que hacer canciones de amor.

¿Según pasan los años, apetece menos estar en un grupo y tener que poner todas las ideas en común?

No diría que menos pero... (risas). La vida está diseñada sin cargas y tú te vas cargando, para acabar luego quitándote todas de nuevo. Cuando cumples años cada vez es más difícil, y eso que no tengo la experiencia de un grupo profesional que haga giras enormes, que debe ser muy complicado. Pero si incluso nosotros, que lo hacemos para divertirnos, llegamos con tal nivel de carga por los trabajos, familia, hijos..., intentamos aislarnos pero te acaba afectando. 

"Me dice la gente: '¡Os va de puta madre!', pero si yo les contara... de hecho, les digo que si pueden darme trabajo me iría mucho mejor"

Cada vez hay menos paciencia, llegas quemado del trabajo..., a nosotros nos ha pasado. Eramos muy amigos antes de formar la banda, y lo seguimos siendo, pero lo que nos ha salvado ha sido el haber estado separados. Nuestro disco se llama La Distancia porque gracias a eso hemos evitado cosas malas, como la rutina.

Por tus palabras, das a entender que no podéis vivir de la música

No podemos vivir de la música. No puedo hablar por los demás, pero McEnroe no puede vivir de la música. La imagen que se tiene desde fuera es confusa. Sacas disco, te hacen entrevistas, sales en las redes..., parece que la realidad es otra. No podemos ni plantearlo.

A mí me dice mogollón de gente: "¡Os va de puta madre!", pero si yo les contara... de hecho, les digo que si pueden darme trabajo me iría mucho mejor. 

Nunca hemos encajado en el circuito de festivales y tampoco nos encajan ellos. Si te quedas fuera de eso hacer una gira larga es muy complicado, aunque sí podemos decir que hemos tocado en los que más ilusión nos podía hacer.

Los festivales se han convertido en un micromundo. Hay algunos que están bien pero hay otros que da la sensación de que están inflados. Parece que la música ya no es lo más importante. Veo a gente joven que va a festivales y no saben ni quien toca, van a vivir la experiencia.