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Serie 'La Fortuna' Alejandro Amenábar: "Es bueno reivindicar la cultura porque es lo que nos define"

Los dos primeros capítulos de 'La Fortuna', adaptación del cómic 'El tesoro del Cisne Negro', se estrenan este jueves en Movistar+.

'La fortuna'
'La fortuna'. Movistar +

El mundo de las series se abre al talento y la mano firme tras la cámara de Alejandro Amenábar, que se estrena en la pequeña pantalla con La Fortuna, adaptación del cómic de Guillermo Corral y Paco Roca, El tesoro del cisne negro (Astiberri). El guion lo firma él mismo junto con Alejandro Hernández. "Quería ahondar un poco en la idea que ya planteé en Mientras dure la guerra, que es la de la convivencia, gente con distintas ideas políticas que no solo convive, sino que, en este caso, se enamoran", comenta por teléfono Amenábar sobre sus intenciones con esta serie de aventuras, tesoros, romance y pleitos judiciales en la que chocan mundos y formas de ver la vida.

Quienes hayan leído el original encontrarán que la esencia está ahí, que la mayor parte de los protagonistas y hechos que se narran ya se reflejaban en las viñetas. Lo que ocurre es que el universo se amplía, la acción y el humor cobran más presencia y personajes como el de Lucía (Ana Polvorosa) crecen. Sobre esos cambios, dice Amenábar que "en eso consiste una adaptación y, además, te lo permite el formato de serie: intentar profundizar en las situaciones y en los personajes". Añadidos o ampliaciones incluidos, "la serie es muy fiel al cómic", apostilla.

Del tebeo de Corral y Roca cuenta el ganador de nueve premios Goya que cuando lo leyó le apeteció "instantáneamente adaptarlo" y que "sobre todo veía la posibilidad de hablar de dos mundos, el mundo anglosajón o norteamericano y el mediterráneo o latino y contrastarlos". Su intención ha sido, y se aprecia a lo largo de los seis episodios de 45 minutos que componen la temporada, "ahondar" en esa idea de la convivencia y ver "cómo dos personajes se enriquecen, se transforman…, y no necesariamente para mal, sino para bien, con la interacción del uno con el otro. Me parecía que estaba bien y valía la pena".

La Fortuna
La Fortuna. Movistar +

Uno de ellos es Lucía (Ana Polvorosa), esa funcionaria a la que nadie hace caso, de carácter fuerte y decidido y, como grita a los cuatro vientos, "progresista". El otro es Álex Ventura (Álvaro Mel), un joven diplomático con la cabeza llena de ideales, estricto con las normas y que viste de traje al que le cuesta arriesgarse y saltarse las normas. La carga romántica de la historia la llevan ambos, pero lo cierto es que La Fortuna (producida por Movistar+, AMC Studios y MOD Pictures) es una suerte de muñeca rusa con muchas series dentro de una sola. A ratos es una historia romántica, sí, pero también una de aventuras, una batalla judicial, un juego de intereses políticos, una de humor costumbrista… Y ahí es donde cobran importancia los aciertos del casting, entre los que destacan los también protagonistas Karra Elejalde, Stanley Tucci y Clarke Peters.

Elejalde, al que Amenábar ya convirtió en Miguel de Unamuno, es aquí un Ministro de Cultura ninguneado por el Gobierno que reivindica, en un baño si hace falta, el valor de la cultura y la importancia de protegerla y ensalzarla. El suyo es uno de los personajes más cargados de humor de la serie. Por el tono que le da el actor, pero también por su viaje de la resignación a la rebeldía. "Karra es que lleva el humor per se, porque es un tipo muy gracioso. Es probablemente la persona con la que he vivido algunas de las escenas más hilarantes de mi vida, con él como persona. Pero sí, el humor. Por qué no, por qué no potenciar aún más el humor. Forma parte de la cultura. Somos una sociedad que, y eso lo remarcaría en lo bueno, fundamentalmente, alegre y luminosa. El humor forma parte de mi vida y me apetecía que formara parte de la serie", comenta. En beneficio de esa idea usó a quien ya conocía bien "en contraste", jugando con los tonos. En el caso de una escena concreta que será fácilmente identificable por el espectador al verla, apostando por algo muy 'berlanguiano'.

Que ese ministro de La Fortuna se parezca a Javier Solana, "diría que es casualidad, pero es uno de los grandes aciertos de Karra. Insistió en dos cosas cuando le ofrecimos interpretar al personaje: llevar un flequillo porque quería romper con su imagen habitual y darle un aire más sofisticado al personaje y la otra, hablar inglés a pesar de que Karra no habla ni papa, no sabe decir ni Facebook, pero se aprendió fonéticamente sus frases y creo que logró un trabajo muy honrado. Fueron para mí dos aciertos. Es verdad que cuando le vimos con el flequillo pensamos inmediatamente en Javier Solana, que también fue Ministro de Cultura".

Uno de los mayores atractivos de La Fortuna es ese duelo de titanes de la actuación que protagonizan Clarke Peters y Stanley Tucci, que se merecerían una serie con ellos dos solos. Bastaría con que versase sobre sus batallas judiciales y dialécticas como el abogado Jonas Pierce y su archienemigo, buscador de tesoros para algunos y expoliador para otros, Frank Wild. Por separado funcionan. Juntos son todo un espectáculo. De cómo se dirige a dos actores de tu talla, Amenábar recuerda como anécdota que "hubo una secuencia en concreto, cuando los dos coinciden al comienzo de la serie en el primer episodio" en la que se le acercaron antes de rodar y le dijeron: "Oye, te hemos cambiado el texto, hemos cambiado esto". Su respuesta fue: "Haced lo que queráis". Después, se limitó a "poner la cámara y a girarla alrededor de ellos y dejar que obraran su magia".

En La Fortuna convive un elenco, por el lado local también cuenta con Manolo Solo, Blanca Portillo y Pedro Casablanc, con una gran cantidad de nombres tanto nacionales como internacionales. Comenta quien se estrenó con Tesis en 1996 que cuando trabajas con un abanico tan amplio de actores con mayor o menor grado de experiencia "lo que tienes que intentar es generar seguridad en unos y en otros, que todo el mundo sienta que está aportando algo y, sobre todo, que se diviertan. Intentas que se diviertan. Yo creo que interpretar tiene algo de jugar como niños. Procuro crear ese espacio de sala de juegos para ellos en la que se lo pasen bien. Esa es un poco la labor como director".

Quijotes, Sanchos y, sobretodo, Cicerones

Cada personaje de La Fortuna representa una idea, una forma de ver, entender y vivir el mundo, pero todos, de alguna manera, son un poco quijotescos dentro de sus márgenes, de esos de los que la serie quiere empujarles a salir con ayuda de otros que, a su vez, en algún momento han de ejercer la función de Sancho. "Hacen de quijotes y de escuderos, a ratos. Sí, es probable. En el momento en el que hablas de una aventura, y esta de alguna manera es una aventura, hablar siempre también de Cicerón, de gente que te lleva, que te ayuda a entrar en otro sitio. En ese sentido, Lucía tira más de Álex durante el comienzo de la serie y luego es Álex el que va tirando de todos al final. Porque, en definitiva, él es el héroe protagonista de esta historia", apunta el artífice de esta adaptación.

'La fortuna'
'La fortuna'. Movistar +

Pese a moverse en un terreno más o menos conocido, de más o menos arquetipos, a veces los protagonistas sorprenden descolocando a quienes le siguen. Es el caso de uno de los principales, del lado estadounidense, y su posición frente a las armas. Amenábar, que ha vivido la experiencia de cerca a través de un familiar, explica que este "era un debate que forma parte de su cultura y que nos llama mucho la atención a los países que no tenemos esta tradición de civiles armados. No quería renunciar a él, quería plantearlo en esta historia. Afortunadamente, desde AMC, que eran nuestros socios norteamericanos, les pareció interesante".

De esta serie se pueden extraer muchos mensajes, pero quizá el más evidente y fehaciente, que ya estaba en el cómic, es toda esa reivindicación de la cultura que se hace y esa denuncia de que muchas veces es algo así como el patito feo de la política. Amenábar llama la atención sobre lo extendida que está la cultura estadounidense a nivel mundial y el hecho de que se pueda percibir como "algo muy natural una historia que transcurre en un pueblo perdido de Oklahoma y, sin embargo, cuando retratamos una historia que transcurre en Madrid o en Toledo pues es difícil que eso se codifique como algo normal".

Desde su posición, considera que "es bueno reivindicar la cultura porque es lo que nos define. Además creo que existe esa especie de agravio cuando ves que los éxitos deportivos sí generan entusiasmo y unanimidad y parece que los éxitos culturales, incluso fuera, son castigados (…). La cultura y, obviamente, los personajes de la cultura debemos reflexionar y cuestionar la sociedad en la que vivimos y eso provoca debates, provoca a veces incendios y provoca que a veces la cultura esté en el ojo del huracán".

'La fortuna'
'La fortuna'. Movistar +

La experiencia de rodar una serie

Rodar su primera serie, con tantas localizaciones, un reparto tan amplio e internacional y escenas de acción que incluyen una batalla naval y una persecución con camiones no parece tarea fácil. Aunque para Amenábar "el rodaje ha sido complicado, pero sobre todo por una cuestión cuantitativa más que cualitativa". Comenzaron en julio del pasado año y acabaron en abril. Tuvieron "buena fortuna" y consiguieron completar el rodaje sin sobresaltos ni parones por el coronavirus. "Para mí el salto fue cuantitativo por el tiempo de rodaje, porque mi récord habían sido 15 semanas con Ágora y aquí me encontraba con un montón de semanas por delante que no sabía si iba a tener la fuerza y la concentración. Llegamos al final del rodaje y yo no sé si porque estaba ya metido en la inercia, pero habría seguido rodando sin ningún problema", reconoce.

Lo que vendrá después para un director y guionista que espacia bastante sus proyectos –Mientras dure la guerra se estrenó en 2019 y Regresión, en 2015– asegura que no lo sabe aún. "Ahora estoy expectante por ver cómo la recibe el público, que para mí es el termómetro ideal, porque es algo que busco. Busco al espectador, conectar con ellos. A mí eso me mostrará si es un camino en el que he sido bien recibido o soy percibido como un intruso. Pero en general todo lo que tenga que ver con la ficción me interesa en cualquier formato. Con lo cual, no sé si mi siguiente proyecto será una serie o será una película, no sé donde me llevará el viento", resume.