Público
Público
Únete a nosotros

Juncker entona a destiempo el 'mea culpa' con Grecia: "La insultamos"

El presidente de la Comisión Europea lamenta años después la falta de solidaridad que mostró la Unión Europea con el país heleno en lo más duro de la crisis, pero olvida mencionar que él fue uno de los principales impulsores de la austeridad 

Publicidad
Media: 1
Votos: 1

Jean-Claude Juncker en el Parlamento Europeo. (PATRICK SEEGER | EFE)

A buenas horas, mangas verdes. En un discurso ante el pleno de la Eurocámara para conmemorar el vigésimo aniversario los 20 años del euro, el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, hizo ayer, martes, un acto de contrición que sorprendió a más de uno al denunciar la falta de solidaridad que mostró la Unión Europea (UE) con Grecia en los años más duros de la crisis financiera —entre 2010 y 2014—, así como que se diera "demasiada importancia" al Fondo Monetario Internacional (FMI).

Juncker repasó en su discuros la historia del euro y la crisis financiera que amenazó con hacerla estallar. Se arrepiente de haber tratado tan mal a Grecia, pero en su repaso olvidó mencionar que en aquellos años él era el presidente del Eurogrupo, una institución que apretó las clavijas a Grecia sin compasión

El presidente de la CE reconoció que durante la crisis que comenzó en 2008 se hicieron cosas "irreflexivas" y lamentó, en particular, que se atribuyese "demasiada importancia" al FMI, que participó en los primeros rescates financieros a Grecia.

"Éramos varios los que pensábamos que Europa tenía músculo suficiente para resistir sin la influencia del FMI", dijo entre los aplausos de los eurodiputados quien fuera presidente del Eurogrupo entre 2005 y 2013, cuando se pactaron dos de los tres rescates a Grecia.

"Igualmente, siempre he lamentado la falta de solidaridad durante la crisis griega. Hemos sido insuficientemente solidarios con ella, hemos insultado a Grecia", añadió, congratulándose porque el país, que ya ha salido de su último programa de asistencia financiera, "haya encontrado de nuevo su lugar entre las viejas democracias europeas".

Más allá de la crisis financiera, Juncker consideró que una de las principales debilidades de la Unión Económica y Monetaria es que no se haya profundizado más en la coordinación de la política económica, lo que consideró una "gran decepción".

"Deberíamos haber hecho más, incluidas las políticas presupuestarias y fiscales", dijo, y llamó a "no bajar los brazos" en este sentido.

Con todo, destacó que el euro ha logrado sobrevivir durante veinte años, pese a que cuando se propuso su creación muchas voces auguraron que fracasaría y recalcó que, en su opinión, la moneda única fue un "proyecto de paz" para el continente.