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Bono ofrece a Rubalcaba el "apoyo" del PSOE castellano manchego

El vicepresidente le devuelve el halago y dice que, sin su ayuda, hoy no estaría donde está. Iglesias apela a la "cohesión" para poder ganar las elecciones

IÑIGO ADURIZ

El enredo sobre la sucesión de José Luis Rodríguez Zapatero llegó ayer al acto de presentación de José María Barreda como candidato del PSOE a repetir como presidente de Castilla-La Mancha. El responsable fue José Bono, predecesor de Barreda en el cargo y actual presidente del Congreso de los Diputados.

Bono aprovechó la presencia en el acto del vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba cuyo nombre se baraja como uno de los posibles relevos de Zapatero, para dejarle claro que tanto él como el conjunto de los socialistas castellano-manchegos le respaldarán en cualquier tipo de situación.

"Vas a tener nuestro apoyo siempre que lo necesites", le dijo al número dos del Gobierno, ante las más de 4.000 personas que abarrotaron el polideportivo Antonio Díaz Miguel de Alcázar de San Juan (Ciudad Real). Previamente, Bono repasó la trayectoria política de Rubalcaba que estuvo ligada a Castilla-La Mancha.

El vicepresidente primero le devolvió los halagos afirmando que, si no fuera por Bono, no estaría donde está ahora. "Yo no cabía en ningún sitio y Pepe me llamó y me dijo que sería muy bueno contar conmigo", señaló el vicepresidente en referencia a su inclusión en las listas por la provincia de Toledo, en 1993.

Si el respaldo de Bono al también ministro del Interior fue explícito y cálido, el que le expresó después José María Barreda resultó algo más distante. Sobre todo después de sus declaraciones del viernes sobre el futuro político de la ministra de Defensa, Carme Chacón, que también suena como posible sucesora de Zapatero. "Chacón tiene mucho más futuro que pasado", aseguró entonces.

A Rubalcaba simplemente le dijo: "Sin duda, eres un hombre de Estado que por tu experiencia transmites confianza. Gracias por tu confianza". Y, a renglón seguido, añadió que "el presente procede del pasado y el futuro nunca se hace a partir de la nada".

Fuentes socialistas explicaron que, pese a que Barreda se siente cercano a Chacón, otros cualificados dirigentes de Castilla-La Mancha afines a Bono prefieren a Rubalcaba como sucesor de Zapatero si finalmente este decidiera no optar a un tercer mandato. En este último grupo se ubica al secretario de Organización de los socialistas castellano manchegos, Jose Manuel Caballero; el secretario general del PSOE de Albacete, Francisco Pardo, y el alcalde de Toledo, Emiliano García Page.

Bono se mostró convencido de que el PSOE dará con un candidato adecuado para 2012. Porque los socialistas, dijo, harán frente a quienes "quieren achicar la legislatura, achicar al PSOE, achicar a José María [Barreda] y achicar al presidente del Gobierno". Para esos comicios, añadió, los socialistas tendrán al candidato que ponga al presidente del PP, Mariano Rajoy, "en el lugar chico que se merece, es decir, en la oposición".

Sea cual sea esa decisión el PSOE será una piña. O así lo cree el presidente del Congreso, que aseguró que en su partido todos viajan "en el mismo barco", incluso en momentos "de dificultades y tempestades" como el que vive desde hace ya varios años el país por culpa de la crisis económica.

Reconoció que ante esta situación todo el mundo es crítico. Incluso los propios socialistas con el Gobierno y con el presidente del Ejecutivo. "No hay derecho", lamentó Bono, y puso como ejemplo lo que le ocurrió al expresidente Adolfo Suárez, mientras estuvo en el Gobierno. En su opinión, "se cometió una injusticia" contra el presidente de la Transición. "Le maltrataron sus opositores, la prensa yhasta los suyos, y hoy la historia le reconoce como un gran político", recordó.

En ambos casos, tanto en el de Suárez como en el de Zapatero, se debería tener en cuenta que "un hombre no es el culpable de lo que le ocurre al pueblo", añadió Bono. "Cuando los socialistas somos críticos con nosotros mismos, cuando se critica a Zapatero yo me pregunto: ¿es que no habéis mirado al otro? ¿Habrá quien diga que Zapatero es mejor que Rajoy?".

Al margen del debate sucesorio, el PSOE hizo una demostración de fuerza en Alcázar de San Juan, una localidad que, según advirtió su alcalde, José Fernando Sánchez-Bódalo se ha convertido en el "talismán" de numerosos dirigentes socialistas como Felipe González o José Bono. Ayer, el polideportivo de la localidad situada en el corazón de La Mancha estaba a rebosar. Asistieron personas de todas las edades y condiciones.

El partido desplegó, además, un contundente dispositivo de personalidades que arroparon a José María Barreda en su proclamación oficial como candidato. Además del vicepresidente Rubalcaba y de José Bono, intervinieron el secretario de Organización del PSOE, Marcelino Iglesias, y la ministra de Medio Ambiente, la independiente Rosa Aguilar, que en pocos meses ha pasado de ser la alcaldesa más votada de IU a hacer campaña por el PSOE.

Aparte de Bono ninguno de los intervinientes trató de forma explícita el asunto de la sucesión. Pero la polémica se palpaba en el ambiente. Cuando salieron al escenario Barreda y Rubalcaba los asistentes irrumpieron con gritos de "¡presidente, presidente!", sin que se pudiera constatar si se referían al dirigente castellano-manchego o al vicepresidente del Gobierno.

Durante su discurso, Iglesias destacó que "la cohesión" es el elemento "más importante para ganar" las elecciones, y felicitó a los socialistas castellano-manchegos a quienes puso como ejemplo por "estar todos detrás" de su presidente. También apeló el número tres delPSOE a los valores de su partido que se han ido manteniendo a lo largo de la historia.

Aguilar, por su parte, barrió para casa y el eje de su conferencia fue la política energética y el medio ambiente. Castilla La-Mancha, señaló, "es un ejemplo a nivel internacional por su modelo energético", que permite que todo lo que se consuma sea "energía limpia".

La anécdota divertida la protagonizó Rubalcaba. Más serio de lo habitual, el vicepresidente subió al escenario antes que Barreda, poniendo a todos los asistentes en pie. "¡Sin ti no soy nada, sin ti no soy nada!", le gritaron, en alusión a la canción de Amaral que Rubalcaba mencionó al diputado del PP que cada semana le pregunta sobre el caso Faisán.

El más aclamado fue, sin duda, el propio presidente de Castilla-La Mancha, que centró sus ataques a la número dos del PP y candidata conservadora por esta comunidad, María Dolores de Cospedal.

También hizo una firme defensa de las políticas hídricas que ha llevado a cabo su Ejecutivo a favor de los castellano-manchegos, así como en contra de la ubicación del almacén de residuos nucleares, el llamado ATC, ensu comunidad.

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