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IU cree haber frenado ya su caída

La federación se muestra satisfecha con los resultados y quita hierro a la fuga de 60.000 votos

JUANMA ROMERO

Las impresiones y las sensaciones han cambiado en Izquierda Unida. No hay “satisfacción moderada”. Hoy hay “satisfacción”, sin adjetivos, sin más ropajes.

La primera reacción, la de la “satisfacción moderada”, corresponde a la noche del domingo. IU acababa de conocer los datos del 7-J. Mantendría sus dos eurodiputados, Willy Meyer y Raül Romeva. En votos, la cosa sí fue algo peor: en cinco años, IU y sus socios catalanes de ICV cayeron en 59.428 sufragios. Recabaron 583.708 papeletas, un 3,73% (en 2004, el 4,15%).

La “satisfacción”, sin matices, es de ayer. IU saca pecho de unos números que le consolidan como tercera fuerza “en condiciones adversas”, como subrayó en rueda de prensa el coordinador, Cayo Lara. Porque aparte del “bipartidismo imperante” y la “campaña de la suciedad” de PSOE y PP, España perdía cuatro eurodiputados, de 54 a 50. “Afirmamos con rotundidad que hemos parado en seco la caída electoral de los últimos años”. El resultado, añadió, es “positivo en general”. Lo decía un miembro de la cúpula: “Esta noche, dormimos a pierna suelta. No ocurría hace años. El sábado, sí andábamos nerviosos: podíamos perder un diputado”.

La dirección sólo admitió públicamente el bajón en Euskadi –del 4,2% de 2004 al 1,8%– y en Catalunya –del 7,2% al 6,1%–. “Analizaremos los resultados con ellos”, prometió Lara. La Ejecutiva entiende que la caída en el País Vasco es continuación de las autonómicas del 1 de marzo y que la cartera de Interior en la Generalitat está abrasando a ICV.

De puertas adentro, sí se percibe más autocrítica. Se comprobó en la ejecutiva que IU celebró por la tarde. Ahora hay unidad interna, pero no es suficiente, pues persiste una “debilidad estructural”, reconoció un dirigente: falta movilizar a las bases, reanimar a la militancia, ilusionarla, reflexionar sobre el proyecto. Traer a más gente. Meyer lo deslizó también a su manera: “Debemos abrir las puertas de IU a todos los que han estado en la periferia: universitarios, trabajadores, profesores, intelectuales. Los necesitamos dentro. Hemos resistido, pero no nos quedaremos quietos”. Es la tarea de la refundación.

"Fue una reunión muy constructiva", explica un responsable federal. "Estamos ya preparando el relanzamiento y el trabajo para julio, porque hay territorios con las pilas puestas, como Aragón o Castilla-La Mancha, y otros más amuermados. El clima de unidad debe bajar a las bases. Algunas pararon su reloj en la IX Asamblea Federal, el pasado noviembre". Para otra conocida dirigente, "falta aún una reflexión y también extender el trabajo a la militancia, mucho curro".  


IU sí ha tropezado con otro enemigo, UPyD, que le supera en votos en 39 de las 52 capitales de provincia. “No nos entra ni frío ni calor”, sostuvo lacónico el líder. “Somos la tercera fuerza en el Estado y en 12 de las 17 autonomías. No debemos hacer nada para combatir a UPyD. Sus votos vienen del PSOE y del PP”. IU no quiere detenerse en Rosa Díez. Como denunció Lara, parte de la culpa la tienen algunos medios, que o bien le hacen propaganda gratuita o bien pagan con indiferencia a IU, razón por la que su mensaje “no llegó a muchísimos españoles”. Con todo, la ejecutiva reunida ayer se emplazó a analizar con detalle en los próximos días "los trasvases de voto a UPyD" y cómo podría afectar a las municipales de 2011, trascendentales para la supervivencia de la federación. 

A la federación le preocupan otras cosas. La crisis, los trabajadores, la apisonadora de la derecha. He ahí el presagio de Lara: “Si José Luis Rodríguez Zapatero continúa con sus políticas de derechas, crecerá la frustración y la desconfianza en su electorado”. No obstante, IU “no dará respaldo” a una moción de censura del PP. En ningún caso. Ahora bien, IU ayudará al Gobierno “si hay un giro a la izquierda. Si no, nos tendrá enfrente en la calle y en el Parlamento”, dijo.

También inquieta el “fenómeno triste” de que en Madrid y Valencia las urnas perdonaran la presunta corrupción del PP. Y la UE. No le valen a IU los quebrantos de los socialistas. Meyer les pidió una “rectificación”, “dar por finiquitada la estrategia que nos ha llevado a la crisis”, que no es otra que la “coincidencia” con la derecha. “Responsabilizamos a la socialdemocracia de no haber construido una hoja de ruta distinta para Europa”, afirmó.

IU promete no arredrarse. Se volcará en los afectados por la crisis. Y en los jóvenes, dijo Lara, para implicarles “en la parte más noble de la política y para que sean protagonistas de su futuro”. Y es que su futuro también es el de la propia federación.

 


Ferran Casas | Barcelona 

Objetivo conseguido // ICV revalidó para Raül Romeva el escaño, que era el objetivo en una campaña que, ayer lo volvieron a destacar, estaba muy polarizada. En relación a 2004, los ecosocialistas se dejaron casi 40.000 votos. Su sangría fue significativa en las ciudades medias más que en el cinturón de Barcelona, hecho que explica que Lara culpara a ICV más que  a EUiA. En Iniciativa rechazan esta hipótesis. "¿Cómo pueden acusarnos, cuando hemos bajado un punto porcentual y ellos en otras comunidades están en el 3%?", preguntaba ayer un alto cargo del partido ecosocialista.

Pendientes de los grupos // Ni Joan Saura ni Romeva se mojaron sobre el tema de los grupos, pero ICV no contempla salir del Verde para acompañar a Meyer en el de los comunistas. El asunto estuvo  a punto de dar al traste con la coalición para el 7-J.

 

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