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Coronavirus ¿Madrid estaba preparado para entrar en la nueva normalidad?

Las últimas cifras de contagios reveladas por Madrid muestran un importante crecimiento en el número de casos diagnosticados, lo que podría demostrar que por fin se están tomando las medidas de detección que ya debieron haberse aplicado el pasado mes de mayo.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. - EFE
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. - EFE

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Según los informes que el Ministerio de Sanidad publicó durante la desescalada, Madrid ya contaba con capacidad para atender los brotes y la pandemia estaba en claro descenso cuando se llegó a la nueva normalidad, pero esto no era así, ya que a la capital aún le falta reforzar la salud púbica y primaria para poder detectar nuevos casos de covid-19, analizar el círculo de los diagnósticos positivos y aislarlos.

El País publicaba este lunes un análisis de cómo los datos no coinciden y de cómo las medidas que se tomaron por parte de la Comunidad de Madrid para pasar de fases y controlar la pandemia fueron insuficientes:

Al tercer intento, Madrid llegaba a la fase 1 el 25 de mayo y con el inicio de la desescalada "desplegaba un protocolo de seguimiento de contactos, la reorganización de los recursos, la formación de equipos multiprofesionales y la incorporación de voluntarios y efectivos adicionales para realizar estas tareas, pasando de 36 a 169 las personas involucradas en este tipo de actividades", según Sanidad.

El 8 de junio, se iniciaba la fase 2, permitida por la aportación de un informe elaborado por la Comunidad de Madrid en el que se justificaba ese paso en la desescalada con lo siguiente: "En materia de recursos humanos, se reforzarán las capacidades con 826 profesionales de atención primaria, más de 100 de Salud Pública y más de 100 en otros niveles de asistencia".

La realidad fue muy distinta, pues según los informes, las plantillas de atención primaria solo aumentaron hasta finales de julio en un centenar de profesionales y las de salud pública se quedaron en 182 (Madrid tenía solo 142 rastreadores y 40 profesionales que seguían la evolución de los contactos en plena nueva normalidad), cuando deberían haber sido al menos 269. 

Durante las primeras semanas parecía que las medidas funcionaban, y los casos diarios que se notificaban habían descendido, con un máximo de 50 diagnósticos diarios, pero el 3 de julio llegaba el primer rebrote, lo que significaba que los rastreadores no estaban controlando los círculos de contactos de los infectados, algo que los expertos achacan a la falta de medios (si la media española es de un rastreador por cada 12.000 habitantes, Madrid contaba con uno por cada 47.000, cuando lo óptimo es aproximadamente uno por cada 5.500).

Las medidas llegan para frenar los rebrotes

Las medidas, que se tenían que haber tomado desde el pasado mes de mayo, parece que se están tomando ahora para frenar los rebrotes y los refuerzos con los que la Comunidad de Madrid justificaba el cambio de fases comienzan a llegar, ya que se contratarán otros 180 rastreadores, con lo que se llegaría a un total de 360.

Madrid no es a día de hoy la comunidad con peores cifras en relación con el número de habitantes, pero el viernes fue la segunda comunidad que más casos diagnosticados anunció, por detrás de Aragón.

Tres nuevos brotes

La consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha notificado tres nuevos brotes de coronavirus, con 15 casos positivos y 62 contactos en seguimiento asociados al ámbito familiar, laboral y social.

El primero ha sido localizado en Madrid. Cuenta con cinco casos positivos y 25 contactos en seguimiento. Este brote se ha detectado dentro del ámbito familiar y afecta a varios domicilios.

El segundo brote, detectado dentro del ámbito social, se ha localizado entre los municipios de Madrid y Alcorcón y cuenta con tres casos positivos y 33 contactos en seguimiento.

El tercer brote se ha producido en los municipios de Fuente el Saz de Jarama y Algete, con siete casos positivos y cuatro contactos en seguimiento. El brote ha tenido lugar en el ámbito social y laboral, además de familiar.

La sanidad pública no está preparada para una segunda ola

Mientras tanto, los profesionales sanitarios siguen advirtiendo de que las medidas no son suficientes y hoy los MIR madrileños vuelven a manifestarse debido a "la desfavorable evolución de la crisis sanitaria ocasionada por la covid-19, que vuelve a poner en peligro la salud pública en la Comunidad de Madrid" y muestran su buena voluntad hacia la favorable evolución del proceso negociador con el Gobierno madrileño.

Pero lo que ocurre en Madrid sucede también en el resto de España y en estos cuatro meses no se ha cambiado la infraestructura en salud pública y primaria, algo esencial para la prevención del virus, que acabará llegando en una segunda ola y volviendo a colapsar los hospitales si no se las toman unas medidas que puede que ya lleguen tarde.

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