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Rajoy se niega a explicar por qué subió a un barco de narcotraficantes

El líder del PP calla ante una pregunta sobre su presencia en el atunero pero pide cuentas al PSOE por los ERE falsos

ALBERT MARTÍN VIDAL

"Estamos conociendo muchas cosas muy desagradables. Es algo que han hecho políticos irresponsables, por no decir algo peor". Esa frase no la dedicó el presidente del PP, Mariano Rajoy, a explicar su presencia en un barco propiedad de narcotraficantes en la precampaña de las elecciones europeas de 2009. La frase iba dedicada a los implicados en el caso de los falsos ERE de Andalucía. Justificar su presencia a bordo del atunero Moropa, propiedad del histórico clan de narcotraficantes gallegos de Os Caneos, no le pareció, sin embargo, conveniente.

En una inhabitual rueda de prensa convocada ayer por Rajoy en el Parlament de Catalunya, el líder del PP fue objeto de dos preguntas de Público: "¿A la vista del proceso que inicia el PSOE, se plantea el PP abrir unas primarias?". "El PSOE le ha pedido reiteradamente que explique su presencia en un barco de narcotraficantes. ¿Va a dar esas explicaciones?". Mientras oía la segunda pregunta, el líder conservador mostró un rictus de incredulidad que estuvo acompañado de la risa nerviosa de la presidenta del PP de Catalunya, Alicia Sánchez Camacho, que comparecía junto a él ante los medios. La respuesta de Rajoy fue rápida y breve: "Sobre la segunda pregunta, no, y sobre la primera, no". El equipo del dirigente del PP quiso entonces dar por concluida la rueda de prensa. Y así fue.

La única justificación que ha dado hasta ahora el PP la ofreció un portavoz que explicó que la visita al barco no constaba en el acto oficial y que se "improvisó" sin que nadie de la organización ni del partido tuviera conocimiento de que el Moropa es propiedad del clan de Os Caneos. A este respecto, el portavoz parlamentario del Partido Socialista de Galicia, Abel Losada, manifestó que el PP tiene "amistades peligrosas" y que la visita de su jefe de filas "a ese barco" no se produjo de forma "aleatoria".

Desde el pasado 28 de marzo, cuando se conoció la noticia de su visita al Moropa, Rajoy no había concedido ni una sola rueda de prensa y tampoco había comparecido ante los medios la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal.

Ve «bochornoso» los ERE falsos pero alega que las urnas juzgarán a Camps

Durante su fugaz visita al Parlament, Rajoy sí encontró tiempo para comentar otros asuntos de actualidad y, de paso, pedir explicaciones. Se refirió al caso de los falsos ERE y aseguró que "los andaluces son infinitamente mejores que alguna gente que ha hecho cosas inadmisibles".

Con sus palabras, dio a entender que este caso de presunta corrupción se debe a los "30 años" de Gobierno socialista en la comunidad. "El cambio en política es saludable, hubo gente que creyó que aquello era de ellos, que podía manejar a su capricho el dinero público". Su conclusión sobre el caso fue rotunda: "Se han hecho cosas bochornosas, inadmisibles, inaceptables".

Pero su tono cambió diametralmente cuando, a preguntas de los periodistas, no tuvo más remedio que referirse al president valenciano, Francisco Camps, al que la Justicia está a punto de juzgar por su supuesto delito de cohecho. "Es una persona honesta dijo el líder del PP de Camps,no creo que nadie se venda por tres trajes y menos un cargo tan importante como el presidente de la Generalitat". Rajoy ignoró la reciente decisión del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) que desestima la mayor parte de las alegaciones presentadas por Camps y le sitúa a las puertas de la audiencia preliminar que se celebrará para oír a las partes personadas en el caso Gürtel y determinar si se abre juicio oral.

Apoya a Mas al pedir 1.450 millones para Catalunya, lo que Salgado ve "cínico"

Rajoy, eso sí, explicó que le "hubiera gustado que no se produjeran estos acontecimientos", aunque aseguró que "el PP está unido, el PP está bien". Convencido de que las elecciones están por encima de los tribunales de Justicia, añadió que "el juicio clave" es el de los ciudadanos, en alusión a la convocatoria de las municipales y autonómicas del 22 de mayo.

La visita de Mariano Rajoy a Catalunya coincidió con los primeros cien días del Govern de Artur Mas y el líder conservador no tuvo inconveniente en proseguir con el cortejo que ha iniciado el Partido Popular de Catalunya a la federación nacionalista una vez anunciada la supresión del impuesto de sucesiones.

Rajoy se reconoció en la política de duros ajustes de Artur Mas e hizo un alegato a favor de acabar con el déficit y la deuda pública: "Hay cosas que hay que hacerlas, no nos dejan tener un déficit público del 10% y aumentar la deuda en 50% en los últimos años, que es lo que se ha hecho; no voy a entrar en detalles pero reducir el déficit y la deuda es obligado". No fue el único capote que le echó a Mas. También pidió que el Estado pague a Catalunya los 1.450 millones de euros del fondo de competitividad, petición que argumentó de forma contundente: "Yo siempre creo en la ley y en las sentencias de los tribunales".

A este respecto, la réplica del Gobierno central no tardó en llegar. La ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, fue explícita: "El señor Rajoy ha hecho un ejercicio de cinismo, porque él voto en contra del nuevo sistema de financiación". Asimismo, cuestionó el conocimiento que tiene el líder del PP de ese acuerdo económico: "Rajoy no se caracteriza por leerse los documentos, si lo hubiera hecho, sabría que no se contempla la liquidación del fondo este año, sino en 2013". Salgado concluyó recordando la postura del PP hacia Catalunya en los últimos años: "Es el cinismo de quien ha recurrido el Estatuto del que deriva el nuevo sistema de financiación", informa Ana Flores.

Tras su reunión con la presidenta del Parlament, Núria de Gispert, con quien habló de la crisis y del pasado en el Parlamento gallego del líder conservador, Mariano Rajoy visitó el hemiciclo y se fotografió con algunos de sus candidatos a las municipales, entre los que estaba el controvertido Xavier García Albiol, que aspira a ganar el próximo 22-M en el Ayuntamiento de Badalona con sus mensajes de tinte xenófobo.

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