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Perspectiva de género La Eurocámara reafirma su compromiso con la igualdad de género

El Parlamento Europeo aprueba dos resoluciones con perspectiva de género.

Una mujer con el gesto del feminismo este viernes en Bilbao durante la manifestación que ha recorrido las calles de la capital vizcaína convocada por sindicatos y organizaciones feministas con motivo del Día Internacional de la Mujer. EFE/Luis Tejido.
Una mujer con el gesto del feminismo. — EFE/ LUIS TEJIDO / ARCHIVO

La elaboración de los presupuestos y planes de recuperación con una perspectiva de género, la creación del Pacto Europeo de Cuidados o la conciliación son algunos de los temas que han discutido los eurodiputados y eurodiputadas este jueves. Y han aprobado, con una importante mayoría, una serie de resoluciones que reconocen el impacto de la pandemia sobre las féminas: la perspectiva de género en la crisis de la covid-19, aprobada por 485 votodos a favor, 86 en contra y 108 abstenciones, y la estrategia para la Unión Europea para la igualdad de género, que ha recibido luz verde con 464 votos positivos, 119 en contra y 93 abstenciones.

En primer lugar, la eurodiputada popular, Frances Fitzgerald, ha presentado el informe sobre la perspectiva de género en la crisis de la Covid y el período posterior a la pandemia. Los eurodiputados y eurodiputadas han apoyado la importancia de tener en cuenta esta cuestión en la respuesta a la pandemia, para garantizar la protección de las mujeres.

Entre otros puntos, el texto considera insuficientes las acciones contra la violencia machista durante esta crisis. Por ello la Eurocámara considera que los Estados miembros deberían de establecer sistemas de alerta y seguros. Además, la Cámara insta a los Veintisiete, una vez más, a ratificar el Convenio de Estambul, y pide al Consejo que incluya la violencia machista como uno de los delitos penales de la UE.

A continuación, la socialista Maria Noichl ha puesto encima de la mesa los elementos de la Estrategia de la Unión para la Igualdad de género. Este segundo informe nace como respuesta a la Estrategia de Igualdad de Género para el periodo 2020-2025, que presentó la Comisión Europea en marzo de 2020. Una propuesta basada en tres ejes: la lucha contra la violencia y el acoso sexual, la igualdad de oportunidades en el mercado laboral y la erradicación de la brecha salarial y el refuerzo de la presencia de mujeres en puestos de decisión. El informe que ha aprobado hoy la Eurocámara es el resultado de muchas horas de trabajo para acordar una serie de recomendaciones para el Ejecutivo comunitario, ya que la Cámara consideraba que la propuesta inicial no contaba con unos objetivos concretos.

La eurodiputada María Eugenia Rodríguez Palop ha sido la responsable de elaborar la opinión por parte de la comisión de Empleo y Asuntos Sociales. De poner su granito de arena para conseguir "un informe completo e integral, que recoge las principales batallas de las mujeres". Para la de Unidas Podemos "hoy es un día para celebrar". "Hemos puesto una pica en Flandes", ha comentado divertida, para añadir que, "si la Comisión asume estas recomendaciones, va a dar un impulso revolucionario al pilar social de la UE".

Rodríguez Palop ha celebrado la incorporación en el informe del Pacto Europeo de Cuidados, "para que haya una apuesta por los servicios públicos y se mejoren las condiciones de las personas que trabajan en primera línea, superando la precariedad, y que mayoritariamente son mujeres". Así, la eurodiputada ha subrayado que otro punto importante es que se haya dejado constancia de que "el teletrabajo no puede seguir siendo una excusa para desmantelar y privatizar servicios como guarderías y residencias de ancianos". "La conciliación es clave si no queremos colapsar como sociedad e incrementar la feminización de la pobreza", ha añadido.

Sin embargo, reconoce que han quedado algunas claves en el tintero. "Nos hubiera gustado que hubiera habido una mayor atención a la feminización de la pobreza, prestando especial atención a las niñas, o la aprobación de una serie de sanciones a empresas con prácticas desiguales", ha lamentado. Este último punto ha quedado tan solo en una recomendación.

Las resoluciones aprobadas este jueves no son vinculantes, por lo que no obligan a la Comisión Europea a modificar su propuesta, ni a los Estados miembros a implementar las medidas aprobadas. Sin embargo, sí marcan una serie de prioridades e instan al Consejo Europeo a crear un grupo de trabajo específico sobre igualdad de género. Así, piden incluir en la Directiva de Igualdad una definición de trabajo de igual valor y presentar una directiva específica para garantizar la transparencia salarial.

Unidad a favor de la igualdad de género

La eurodiputada popular, Frances Fitzgerald, ha sido muy clara en la presentación de su informe: "queremos que la Comisión Europea presente una directiva para la transparencia de salarios". Así, ha insistido en la importancia de velar "porque el fondo de recuperación Next Generation EU tenga en cuenta la desigualdad de género y garantice la inclusión de las mujeres en el reparto". También ha sido contundente con la violencia contra la mujer. "La UE tiene que velar por dar el apoyo necesario a las mujeres y niños que conviven con un maltratador, a través de políticas de protección y refugios". "No se les puede dejar encerradas con sus verdugos y es un tema lo suficientemente serio como para no dejarlo aparcado hasta que pase la pandemia", ha insistido.

En la votación de este jueves ha habido libertad de voto, aunque fuentes populares habían anunciado que sus eurodiputados votarían a favor de la resolución presentada por su propio grupo, o se abstendrían. En el caso español, la mayoría de los populares han votado a favor, aunque ha habido 4 abstenciones (Pablo Arias Echeverría, Francisco Millan Mon, Antonio López- Istúriz y Juan Ignacio Zoido Álvarez) y 2 votos en contra (Isabel Benjumea Benjumea y Gabriel Mato).

La eurodiputada popular, Isabel Benjumea Benjumea, ha lamentado en el debate "la falsa percepción de que en Europa las mujeres somos víctimas y necesitamos una protección especial". "No, en Europa las mujeres no nacemos víctimas, disfrutamos de la democracia y de su régimen de libertades y derechos", ha afirmado, para criticar "que se impongan cuotas o se apueste por la discriminación positiva, por respeto a las mujeres que sufren persecución y marginación social en otros lugares".

Un punto de vista que no comparte la ecologista Terry Reinkte. Ha explicado que nació en el año 87, en la Alemania occidental, en el seno de una familia donde su madre siempre quiso trabajar, a pesar de las trabas. "La semana pasada mi hermana tuvo a su primer hijo, y para ella va a ser más fácil conciliar de lo que fue para mi madre", ha relatado. "Pero no nos confiemos, las mujeres alemanas no tenemos los mismos derechos que las francesas o suecas, y por ello debemos de apostar por una UE fuerte en este ámbito", ha subrayado.

La socialista María Noichl ha celebrado que "Donald Trump no va a ser el inquilino de la Casa Blanca más y la Unión Europea va a aprobar una estrategia para la igualdad de género". Ha insistido en que la respeto al Estado de Derecho es sagrado y ha recordado que "se viola cada vez que se violan los derechos de las féminas". Ha concluido su exposición con un dicho bávaro: "solo el que es pequeño, muy pequeño, no soporta que las mujeres crezcan", que ha rematado afirmando que "Europa es una mujer".

La socialista Lina Gálvez Muñoz ha pedido que, "a la transición verde y digital en la que se vertebra la acción política de la Comisión, habría que añadirle una tercera: transición hacia una nueva organización de los cuidados, para que no recaigan de manera naturalizada, y de forma no reconocida ni remunerada, en las mujeres".

Varias eurodiputadas como la popular Cindy Franssen han recordado la emoción que vivieron ayer tras el nombramiento de Kamala Harris como primera vicepresidenta de Estados Unidos. "Hemos roto un techo de cristal, aunque queda mucho trabajo por hacer", ha reconocido Franssen.

La eurodiputada de los Verdes, Diana Riba i Giner, ha lamentado que este "texto ambicioso demuestre que la Covid no ha hecho más que ensanchar las desigualdades de género que ya eran inaceptables". "Sin embargo, el informe llega tarde, porque debería de haber sido la base para influir en la negociación del fondo de recuperación, pero llega cuando ya están todos los paquetes acordados", ha dicho con contundencia, a lo que ha añadido que "hemos perdido también la oportunidad de reclamar un pacto por el cuidado, que no solo invierta en el sector, sino que también fomente una ambición hacia una economía del cuidado que ponga el bienestar de las personas en el centro de las políticas".

A pesar de que ha sido un debate mayoritariamente femenino, ha habido alguna voz masculina. El eurodiputado liberal Martin Hatsik, ha hecho una reflexión: "toleramos que las mujeres tengan dos trabajados pero solo reciban remuneración por uno, que tengan que vivir con compañeros violentos, que se repriman sus derechos, que se toquen sus derechos reproductivos, se elimine la palabra género o el convenio de Estambul se convierta en un espantapájaros". "La igualdad de género debería de entenderse como un valor tradicional que cuidar, porque el hombre y la mujer siempre han sido iguales", ha concluido.

Idea que no defiende el eurodiputado conservador Nicolaus Fest, que considera que "la cuestión de género es un bulo, ya que equiparar es discriminar a los hombres". Opinión que comparte su compañero de grupo Filip De Man, quien habla de "chorrada monumental" y dice que se cierra en rotundo "a pasar de hablar de fraternidad para hablar de sororidad".

Un discurso antifeminista que también mantienen algunas mujeres de la extrema derecha. La eurodiputada de Vox, Margarita de la Pisa Carrión, ha renegado de "la definición de género ligado a la mujer para victimizarla o disociar el sexo biológico de la persona". "Es una teoría emotivista", se ha justificado, "sin base científica y contra natura". "Esta ideología que dice defender la igualdad solo crea diferencias y brechas y genera soledad", ha concluido. Su compañera Jessica Stegrud, ha sido un paso más allá, y ha defendido que el machismo es "un problema de barrios populares, donde se explota a las mujeres, y no de los consejos administrativos". Dando a entender que el machismo va ligado a clases sociales.

Un mensaje erróneo, contrario a los informes presentados por distintos estudios sociológicos. Discursos que denuncia la eurodiputada María Eugenia Rodríguez Palop y pide a la Comisión Europea que mantenga los ojos abiertos y establezca el vínculo entre algunos movimientos de extrema derecha y estas campañas de desinformación.

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