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Guerra Rusia-Ucrania La UE desempolva el Instrumento Europeo para la Paz para financiar la guerra

Bruselas da un paso sin precedentes coordinando el envío de material bélico a Ucrania. Voces críticas temen que el aumento de la militarización en Europa ponga más trabas a encontrar una solución diplomática.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pronuncia una declaración tras la conclusión de una reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la UE sobre la crisis en Ucrania, en Bruselas, Bélgica, el 22 de febrero de 2022.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pronuncia una declaración tras la conclusión de una reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de la UE sobre la crisis en Ucrania, en Bruselas, Bélgica, el 22 de febrero de 2022. EFE

El Instrumento Europeo para la Paz echó a rodar hace tres años con el objetivo de contribuir a la paz y a la estabilidad de zonas remotas del mundo. Pero. paradójicamente, su primera tarea va a ser financiar armamento ante el regreso de la guerra en el suelo europeo. Dotado con cerca de 5.000 millones de euros, es un instrumento pionero que estaba pensado para apoyar las misiones de entrenamiento en el Sahel. Ahora es ya el centro neurálgico de un hito en la historia europea: el envío de armamento letal bajo el paraguas europeo a un país en guerra abierta.

Camino de la primera semana de invasión rusa a Ucrania, la UE ha tejido un entramado de respuestas, sanciones y medidas sin precedentes que buscan aislar al Kremlin en todos los frentes: financiero, comercial, diplomático o cultural. Ha castigado al propio presidente y a sus oligarcas, excluido a los bancos rusos del sistema financiero SWFIT o cerrado su espacio aéreo a las compañías rusas.

Pero uno de los pasos que más ha sorprendido es el envío coordinado, por primera vez en su historia, de misiles anti-aéreos y todo tipo de material militar. Bajo su bandera, Bruselas movilizará 450 millones de euros en armas de combate y 50 millones para material no letal. "Vamos a proporcionar armas e incluso aviones de combate. No estamos solo hablando de munición, sino de las armas más importantes para ir a la guerra", señaló recientemente Josep Borrell, Alto Representante de Asuntos Exteriores de la UE.

Con este paso, la UE da un vuelco a su política pacifista y acelera su brazo armado

Con este paso, la UE da un vuelco a su política pacifista y acelera su brazo armado. El ADN del bloque comunitario es la paz. Su propio embrión fue tejer una dependencia económica para evitar las encarnizadas guerras que asolaron el continente durante el siglo pasado. Con esa herencia, los tratados europeos prohíben de forma expresa destinar fondos del presupuesto común a proyectos con "implicaciones militares o de defensa". Para sortear este obstáculo, el Instrumento Europeo para la Paz ha sido apartado del Marco Financiero Plurianual y cuenta con una dotación externa.

En cualquier caso, son los Estados miembros a título personal los que tienen la decisión y responsabilidad de enviar las armas. A día de hoy son 18 los países europeos que lo hacen. España no es uno de ellos. El valor añadido de utilizar este instrumento es coordinar el suministro armamentístico y reembolsar el coste a las capitales europeas que lo soliciten. Pero ya desde el inicio de la invasión rusa muchos países europeos estaban suministrando armamento de apoyo al Ejército ucraniano. Todo ello arroja la incógnita de hasta qué punto la UE, involucrándose de lleno en la pata militar, ha sacrificado sus valores de paz por una medida que iban a tomar de cualquier manera los Gobiernos nacionales de forma bilateral. El envío con patrocinio europeo a Ucrania es visto por algunos sectores de la izquierda como un paso que puede escalar la intensidad de la guerra y un incentivo hacia un choque a gran escala.

En este contexto, el Parlamento Europeo ha aprobado este jueves por una mayoría abrumadora una resolución de condena a Rusia (637 votos a favor, 13 en contra y 26 abstenciones). Miguel Urbán, eurodiputado de Anticapitalistas, ha sido el único español en oponerse. "La propuesta de las instituciones europeas y de las élites económicas no tiene nada que ver con la paz. Tratan de utilizar la guerra y el sufrimiento del pueblo ucraniano como coartada para remilitarizar Europa. La industria armamentística ya ha ganado millones de euros con esta guerra", ha defendido.

Unidas Podemos ha votado a favor, mientras que Izquierda Unida se ha abstenido. "Lamentablemente, [la resolución] renuncia a que la UE juegue un papel proactivo para una solución por vías diplomáticas. Es imperativo no contribuir a una escalada militar entre potencias nucleares. Todos los esfuerzos de la UE deben dedicarse a detener la guerra y no a continuar alimentándola", afirma Sira Rego, eurodiputada de IU.

Militarización y diplomacia, un equilibrio difícil

Los últimos días están siendo cruentos en la línea del frente. La ONU anuncia que 136 civiles han muerto y advierte de la mayor "crisis de refugiados en Europa de este siglo". En tan solo seis días, más de 660.000 personas han huido de Ucrania, principalmente a países europeos. En paralelo, todos los actores se rearman. Hoy mismo llegan las primeras unidades de despliegue rápido de la OTAN al flanco oriental.

La clave pasa por evitar un malentendido o mal cálculo que desemboque en una guerra frontal y global entre Occidente y Rusia. En este marco, la Alianza Atlántica descarta enviar soldados o jets de combate a Ucrania. Un avión derribado, un disparo a un soldado aliado o un misil mal lanzado contra cualquier país de la UE o de la OTAN desataría un conflicto global de consecuencias impredecibles. Es el escenario a evitar.

"Hay un desafío en mantener un equilibrio en torno a apoyar al Ejército ucraniano  y en no empujar a Putin a un callejón sin salida"

Pero lo cierto es que Europa está más militarizada en estos momentos que en las últimas tres décadas. "El hecho de que haya una creciente militarización de Europa implica que el riesgo de que se produzca un incidente aumenta", asegura a Público Giuseppe Famà, miembro del International Crisis Group.

Y con el mayor envío armamentístico llega también el difícil balance para no echar el cerrojo definitivo a un diálogo de paz necesario para poner fin al derramamiento de sangre. "Hay un desafío en mantener un equilibrio en torno a apoyar al Ejército ucraniano para que resista, por un lado, y en no empujar a Putin a un callejón sin salida, por el otro. Por muy difícil que sea la situación la puerta a la diplomacia debe permanecer totalmente abierta", afirma Famà en conversación telefónica.

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