Público
Público

El Estado Islámico reivindica el atentado de Orlando pero EEUU
no lo confirma

La reivindicación ha sido publicada por la agencia de noticias Amaq, considerada afín al grupo yihadista. Los servicios de Inteligencia de Estados Unidos aseguran que aún no han encontrado nada que vincule a los yihadistas con el atentado.

Imagen de los exteriores de la discoteca Pulse pocos minutos después de la matanza. / EFE

PÚBLICO / EUROPA PRESS

NUEVA YORK.— No se sabe si para pescar en aguas revueltas, pero el Estado Islámico ha reivindicado la autoría del atentado perpetrado anoche contra un club nocturno de ambiente gay de Orlando, Florida, Estados Unidos, en el que han muerto al menos 50 personas.

La reivindicación ha sido publicada por la agencia de noticias Amaq, considerada afín al grupo yihadista. Aún está por comprobar su veracidad. 

"El ataque armado perpetrado contra un club nocturno de homosexuales en la ciudad de Orlando en el estado estadounidense de Florida (...) fue perpetrado por un combatiente del Estado Islámico", señaló Amaq en un comunicado.

Sin embargo, los servicios de Inteligencia de Estados Unidos no confirmaron esa noticia. "No hay evidencia hasta ahora de una conexión con el Estado Islámico. Por lo que sabemos hasta ahora, el atacante sólo declaró su lealtad al Estado Islámico a titulo personal. El hecho de que un sitio web del Estado Islámico reivindique el atentado tampoco quiere decir nada" dijo un funcionario del Gobierno a la agencia Reuters. "Están perdiendo en su propia casa, y no es extraño que busquen algún tipo de victoria por otras vías".

La matanza ha sido perpetrado por Omar Mateen, un estadounidense de ascendencia afgana de 29 años de edad que falleció en una intervención policial tras atrincherarse en el club Pulse de Orlando y abrir fuego contra las más de 320 personas que había en su interior.

Según el canal NBC News, Mateen llamó poco antes de iniciar el tiroteo al teléfono de emergencias 911 y declaró su lealtad al Estado Islámico (EI).

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, calificó el ataque de "acto de terrorismo y odio".