Público
Público

Italia Renzi, rumbo al ocaso político

El ex 'premier' italiano arriesga la irrelevancia política. El niño prodigio de la política transalpina está en medio de dos escándalos políticos. El primero, relativo al opaco sistema de financiación de la Fundación Open, destinada a impulsar su auge. El segundo, vinculado al préstamo de 700.000 euros que el ex jefe del Gobierno habría pedido a un empresario en un supuesto conflicto de intereses. Todo ello, mientras su nuevo partido, Italia Viva, está cayendo en las encuestas hasta bajar al actual 3% de las preferencias.

El ex primer ministro italiano, líder de Viva Italia, Matteo Renzi. EFE/ MATTEO BAZZI

El ex primer ministro italiano, Matteo Renzi, está al borde de la irrelevancia. Tras haber apostado por un partido fundado alrededor de su figura, la formación centrista Italia Viva (IV) –nacida en septiembre como escisión del socialista Partido Democrático (PD)– está cayendo en picado en los sondeos: del 5% de hace dos meses, al actual 3%. Por si no fuera suficiente, el ex presidente del Gobierno itálico se encuentra estos días dentro de un gran escándalo político. Según el conocido semanal L'Espresso, el ex premier habría pedido un préstamo de 700.000 euros a un empresario, amigo suyo, en un posible conflicto de intereses. Matteo Renzi, niño prodigio de la política transalpina que entró en ella para "desguazarla" desde el establishment, sabe que está perdiendo muchos puntos. Al menos, en las encuestas.  

Del cielo al infierno en cuestión de tres meses. En agosto, el ex premier italiano favoreció la creación del actual Gobierno de Giuseppe Conte con tal de que su rival y tocayo, el ex ministro del Interior, Matteo Salvini, no triunfara ante unas nuevas elecciones generales. Esto se debe a que, desde hace muchos meses, la soberanista Liga oscila alrededor del 32% en las encuestas. Unas nuevas urnas, casi automáticamente, implicaba la victoria de Salvini y su alojamiento en el Palazzo Chigi como primer ministro. Así pues Renzi, adversario histórico del Movimiento 5 Estrellas (M5E), dio igualmente luz verde a un nuevo Ejecutivo, resultado de la unión entre los grillinos y el socialista Partido Democrático (PD) de Nicola Zingaretti. El objetivo, fue que el país con forma de bota no quedara aislado en la Unión Europea debido al soberanismo. 

No contento de su maniobra, Renzi decidió además montar su propio partido pocos días después del arranque del segundo Gobierno de Conte. Partiendo de la base que un partido personalista suele tener éxito cuando se está en situación de hegemonía y no de minoría, Renzi apostó igualmente por la fundación de Italia Viva siguiendo el ejemplo de Emmanuel Macron en Francia. La arrogancia de Matteo Renzi es bien conocida en la prensa italiana, de modo que el ocaso del ex presidente del Ejecutivo italiano podría leerse como un tiro por la culata. Al fin y al cabo, de ser protagonista absoluto del actual Gobierno –sin su apoyo, Conte no puede seguir siendo presidente del Ejecutivo– está encaminándose hacia el anonimato político. 

Renzi habría recibido un préstamo de 700.000 euros a un empresario para pagar su nuevo chalet en Florencia

Además, el ex premier italiano –en el cargo entre 2014 y 2016– lleva semanas a la defensiva en relación a la Fundación Open. Dicha entidad nació en 2012 para financiar el auge en política de Matteo Renzi y actualmente está siendo investigada por la Justicia transalpina sobre la base de supuesta financiación ilegal. La organización, en los últimos años, ha recibido muchas donaciones privadas, pero públicamente conocidas a través de su página web. Pero no todas las contribuciones han sido transparentes, ya que hubo un listado paralelo de financiadores ocultos. Por el momento, los magistrados itálicos tienen todavía que demostrar quiénes financiaron ilegalmente a la Fundación Open y si finalmente lo hicieron. Matteo Renzi no aparece en el registro de los imputados.  

Según los investigado por el semanal italiano L'Espresso, Renzi habría recibido un préstamo de 700.000 euros a un empresario para pagar su nuevo chalet en Florencia. Atendiendo a la información ofrecida por la histórica cabecera, el ex premier habría recibido ese dinero de la madre de "un empresario que ha financiado la Fundación Open" y que tuvo un cargo en una sociedad pública durante su mandado como jefe del Gobierno. Renzi, quien no está imputado, se comporta como víctima mediática asegurando que, con dichas informaciones "falsas" se desincentiva la financiación de su proyecto político.  

Atendiendo a los últimos sondeos publicados por el programa "Cartabianca" de la cadena televisiva pública Rai 3, el partido de Matteo Renzi, Italia Viva (IV) obtendría tan sólo el 3,3% de las preferencias ante unas hipotéticas nuevas elecciones generales. Así pues, en la práctica, la formación del ex presidente del Gobierno no sería más que el sexto partido de Italia, por no decir el penúltimo. En la misma encuesta publicada esta semana, la más votada sería la naconalista Liga de Matteo Salvini, que convence a 1 de cada 3 transalpinos. Salvini, junto a su colega soberanista Giorgia Meloni (Hermanos de Italia) y al moderado Silvio Berlusconi (Forza Italia), podría acercarse a la mayoría absoluta en ambas Cámaras siempre que se produjera un adelantamiento electoral.

El ex primer ministro Matteo Renzi, quien aseguraba llegar al 10% de los consensos, tres meses después se hunde al 3%. Su arrogancia le ha permitido conquistar el apoyo del 40% de los italianos en 2014 y perderlo en un referéndum constitucional en 2016 con el 60% de votos en contra. Tras dimitir, prometió "dejar la política" y pero volvió a presentarse a las generales de 2018 para seguir haciendo su juego como senador. 

Entre bambalinas, ha actuado como líder en la sombra del Partido Democrático (PD) a espaldas del secretario general, Nicola Zingaretti, forzándolo a un acuerdo con los históricos adversarios del Movimiento 5 Estrellas (M5E) de Beppe Grillo. Tras su fracaso como líder del PD, decidió protagonizar la política italiana en solitario, creyendo que con un 5% inicial, el centrismo podía redimensionar a su antiguo partido, fagocitar a los grillinos y hacer frente al exitoso leguista Matteo Salvini. En un clima donde la mitad de los italianos desearían un hombre fuerte al frente del Gobierno, Matteo Renzi ha jugado mal sus cartas. Los números lo confirman.