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Papa Francisco La pandemia dificulta las cuentas del Vaticano: el Papa reduce el sueldo de la Curia romana

El Vaticano lleva años sufriendo déficit presupuestario, pero la llegada de la pandemia y la ausencia de visitantes en los Museos Vaticanos no ha hecho más que empeorar sus cuentas públicas. Por esta razón, a partir de abril, el personal religioso vinculado a la Santa Sede tendrá recortes en sus salarios. Los sueldos de los cardenales de la Curia romana que elige a los papas en el cónclave, por ejemplo, se verán reducidos del 10%.

El papa Francisco Bergoglio.
El papa Francisco Bergoglio. REUTERS

La crisis económica derivada del coronavirus está pasando factura a las arcas del Vaticano y su personal religioso tendrá que apretarse el cinturón dentro de la Santa Sede. Se trata de la nueva decisión del Papa Francisco, cristalizada en un motu proprio que apunta a un "futuro económicamente sostenible", que tendrá como consecuencia directa la reducción del gasto vinculado al Estado más pequeño del mundo a partir del próximo mes de abril. Los cardenales de la Iglesia Católica, así pues, dentro de una semana cobrarán un 10% menos de su sueldo.

Llama la atención, entre otras cosas, que el Santo Padre nacido en Argentina haya decidido enfocar dicho esfuerzo haciendo hincapié precisamente en los sectores religiosos y no en los laicos, por tanto sin involucrar a todo el mundo por igual. Lo cual goza de un criterio específico, vinculado al hecho de que aquellos que dedican su vida exclusivamente a la misión de la Iglesia tiene más margen de renuncia económica respecto a quienes tienen cónyuges e hijos a los que acudir. Así pues, los empleados laicos del Vaticano mantendrán su sueldo íntegro. En un contexto en el que los cardenales de la Iglesia pertenecen a la Curia romana que elige a los pontífices en los cónclaves; el obispo de Roma no ha dudado, en plena pandemia, en aplicarles a éstos una importante reducción en sus retribuciones.

¿Cómo afecta la revisión del gasto dentro del Vaticano? Exceptuando a los laicos, los dependientes religiosos de la Santa Sede sí tendrán reducciones de sueldos a partir del próximo mes de abril, pero de forma progresiva: los cardenales tendrán un salario reducido de un 10%, los jefes y secretarios de dicasterios un 8% menos, y el resto de sacerdotes y personal religioso un 3% menos. Por otra parte, los incrementos de antigüedad se verán congelados.

Tratándose de un microestado de naturaleza religiosa, lógicamente, la Ciudad del Vaticano es un ente que no disfruta de sectores productivos que generen riquezas. Por esta razón, una de sus principales fuentes de financiación son precisamente los Museos Vaticanos. Hasta antes de la pandemia, de hecho, el Vaticano percibía más de 150 millones de euros anuales por la venta de entradas de los Museos Vaticanos. Pero desde hace un año éstos no hacen más que registrar pérdidas: la pandemia y los confinamientos aplicados por Italia -y que siguen vigentes a día de hoy en la casi totalidad de su territorio- favorece que no haya turistas ni en Roma y por tanto tampoco en las conocidas galerías del Papa en las que se halla la Capilla Sixtina de Miguel Ángel.

"El Papa Francisco conoce las dificultades de quienes tienen que mantener una familia, por eso pone en marcha un sistema de revisión del gasto del Vaticano teniendo en cuenta las distintas situaciones de sus empleados", escribe el conocido periódico progresista italiano La Repubblica. "El Papa no quiere despedir a nadie, pero hay que limitar el gasto; por esta razón el Santo Padre ha decidido intervenir atendiendo a unos criterios de proporcionalidad y progresividad", explica Vatican News, medio digital de la Santa Sede, quien recuerda que los recortes aprobados se aplicarán no sólo a la conocidísima Basílica de San Pedro, sino también al Vicariato de Roma, a los Capítulos de las Basílicas papales de San Pedro en el Vaticano, de San Juan de Letrán y de Santa María la Mayor, así como a la Fábrica de San Pedro y a la basílica de San Pablo de Extramuros.

¿Pero cuánto gana un miembro purpurado de la Curia romana? Según informaciones publicadas por la prensa italiana, un cardenal de la Iglesia Católica gana unos 5.500 euros mensuales; mientras que los cardenales y obispos vinculados a las diócesis transalpinas, por ejemplo, suelen percibir unos 1.400 euros mensuales netos, que pueden verse favorecidos con otras ganancias en el caso de que las personas en cuestión realicen actividades vinculadas a la docencia.

Muchos han sido los motivos que han empujado al Papa Francisco a exigir una reducción del gasto dentro del Vaticano. Para empezar, la Santa Sede lleva muchos años sufriendo, de forma recurrente, el déficit en sus cuentas públicas. Si a esto se le suma las inevitables consecuencias del coronavirus, la situación de grave momento presupuestario para la Santa Sede se ve todavía más afectada. Pero el Vaticano del Papa Francisco tiene claro que nadie se va a quedar atrás, por ello la voluntad firme de su equipo económico es la de "salvaguardar los puestos de trabajos actuales", tal como ha firmado el propio pontífice argentino.

En un contexto en el que los costes de personal constituyen una partida importante de gastos en el presupuesto de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano, el obispo de Roma dispone que haya "un equilibrio entre gastos e ingresos". Jorge Mario Bergoglio, de esta forma, ha logrado aplicar unos recortes donde quien más tiene, más aporta. Parece que, en el más difícil de los contextos, es posible hacer una política social sostenible, incluso en el país más pequeño del mundo.

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