Este artículo se publicó hace 9 años.

La renovación del pensamiento de Gramsci: entrevista con Bob Jessop

El profesor Bob Jessop
El profesor Bob Jessop

-Actualizado a

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¿Cuáles son las mayores amenazas que se ciernen sobre la democracia en este momento?

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¿Es posible una gobernanza alternativa en la Unión Europea y un nuevo sistema institucional adecuado a otro proyecto económico-político para Europa?

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Los tres nos hemos referido hasta ahora a la derecha y a la izquierda. ¿Piensas que es realmente posible definir lo que significa ser de izquierda hoy?

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¿Cuál crees que es el planteamiento, el paradigma, más conveniente en términos de economía política para responder a la Unión Europea en el escenario desencadenado por la crisis de 2008? ¿Cuál es, a la inversa, el paradigma que están manejando las élites europeas para gestionar las consecuencias de esta crisis?

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¿Podemos utilizar la ciencia política para comprender el mundo actual y las cuestiones que estamos analizando? ¿Hacia donde pueden mirar estas para dotarse de otras visiones?

¿Cuál podría ser el paradigma para una ciencia política sintética del tipo que tu propones a la hora de abordar estos problemas?

La izquierda clásica ha obtenido tradicionalmente en España no más del 10 por 100 de los votos. ¿Por qué Podemos, qué hace uso de Gramsci en la línea que indicas, obtiene un resultado que duplica ese porcentaje?

¿Puedes extenderte sobre estos dos últimos puntos?

Para sectores importantes de Podemos el pensamiento de Ernesto Laclau es muy importante. ¿Se hallan tus comentarios directamente relacionados con la noción de posmarxismo?

En esta línea de reflexión sobre el pensamiento de Laclau y Mouffe, ¿cuál crees que es el concepto de hegemonía que necesita la izquierda para organizar una política realmente antisistémica en el momento histórico actual?

A la luz de esta discusión, ¿cómo crees que podríamos comenzar a crear los nuevos sujetos políticos capaces de enfrentarse al actual régimen de acumulación y al vigente modo de reproducción capitalista?

¿No es posible que la intensificación de las contradicciones provoque el surgimiento masivo de un populismo de derecha como podemos observar en Alemania (Allianz für Deutschland), en
Francia (Front National) y en Estados Unidos (Donald Trump)? ¿No sería necesario pisar el freno de emergencia de la historia, cortar la mecha antes de que la chispa llegue a la dinamita, por decirlo con las palabras que Walter Benjamin utilizó en su libro Einbahnstraße [Dirección única] publicado en 1928?

Para entender todo esto, ¿necesitamos primero distinguir entre la política y la economía?

Los problemas de la democracia representativa, ¿tienen que ver con los problemas endógenos del sistema político o reflejan los problemas del neoliberalismo?

Pasemos a analizar la cuestión de la selectividad estratégica, es decir, la posibilidad del Estado de optar por ciertas políticas o de abandonar otras, porque es un problema realmente importante para la implementación de una política alternativa, de políticas públicas alternativas. Dentro del Estado representativo, ¿tenemos la posibilidad de luchar contra esa selectividad estratégica del Estado?

Una observación al respecto, porque tal vez no estemos totalmente de acuerdo contigo. Cuando vemos la situación de Grecia, de América Latina o incluso aquí en la alcaldía de Madrid, descubrimos la práctica imposibilidad de realizar cambios estructurales. Creemos que el Estado es una relación social con dos temporalidades, una referida a cómo se solventan los conflictos sociales aquí y ahora y otra referida a cómo se han solventado en el pasado. Y la solución de esta relación social a lo largo de estos últimos doscientos años, la victoria de los ricos sobre los pobres, de los hombres sobre las mujeres, de los blancos sobre los negros, de los empresarios sobre los trabajadores, han dejado sus huellas congeladas en los aparatos del Estado, de maneras que casi determinan su lógica. Y esto es lo que explicaría por qué se puede girar el volante hacia la izquierda o hacia la derecha, mientras que el mencionado coche sigue su camino sin apenas variar la dirección.

Pero los fracasos pueden costar muy caros.

¿Cuál es la relación entre los distintos modelos territoriales de Estado y la construcción de nuevos bloques sociales o nuevos proyectos políticos hegemónicos en el contexto actual de crisis sistémica del capitalismo?

Aquí en España el modelo territorial es una cuestión política de enorme importancia y es una cuestión muy relevante también en Reino Unido, con la situación de Escocia y el Brexit, en Bélgica y en Italia, por no hablar de la situación en los países de la antigua Yugoslavia. ¿Cómo puede analizarse la actual combinación de los mencionados instrumentos de gobernanza autoritaria global, la crisis sistémica del capitalismo que estamos atravesando y la
reivindicación de crear nuevos Estados por parte de determinados territorios, naciones o comunidades nacionales o regionales no estatales? Se trata de cuestiones muy complicadas y acuciantes en la Unión Europea y constituyen temas sensibles para Podemos en estos momentos. En este contexto, ¿cuál sería la situación de Cataluña o Escocia, si se convierten en nuevos Estados o en nuevos Estados miembros de la Unión Europea? ¿Cuál podría ser su futuro en este nuevo espacio político de Europa? ¿Y cómo se relacionan estas cuestiones con el Brexit y el futuro de Reino Unido tras su abandono de la Unión Europea?

Juan Carlos Monedero

Profesor de Ciencia Política en la UCM

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