Público
Público

Las cloacas de Interior El juez envía al banquillo a Villarejo y su mujer por grabar y difundir una reunión del CNI en el caso 'pequeño Nicolás'

El comisario jubilado ordenó al periodista el periodista Carlos Mier, también juzgado, "llevar a cabo la grabación" entre agentes de la Policía y el CNI para "conocer su contenido y divulgarlo con fines espurios" en el medio de su mujer.

El excomisario José Villarejo.

europa press

La titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Madrid, Pilar Martínez Gamo, ha acordado la apertura de juicio oral contra el comisario jubilado y en prisión provisional José Manuel Villarejo, su mujer, Gema Alcalá; y el periodista Carlos Mier, que se sentarán en el banquillo por la grabación y difusión de una reunión entre agentes de la Policía Nacional y el CNI relativa a la causa del Pequeño Nicolás.

En un auto al que ha tenido acceso Europa Press, la juez da por formulada la acusación contra Villarejo, Alcalá y Mier por delitos de descubrimiento y revelación de secretos, estafa procesal en grado de tentativa, pertenencia o integración en grupo criminal y de injurias y calumnias a funcionarios públicos por hechos concernientes al ejercicio de su cargo con publicidad. Afrontan de tres a siete años y dos meses de prisión.

Se trata de la grabación de una reunión celebrada el 20 de octubre de 2014 entre el comisario entonces jefe de la Unidad de Asuntos Internos Marcelino Martín Blas y unos agentes del CNI a los que iba a informar sobre la investigación en curso sobre Francisco Nicolás Gómez Iglesias, conocido como el Pequeño Nicolás cuyo contenido fue posteriormente difundido en el portal Información Sensible, del que era titular Gema Alcalá, y en el que trabajaba el periodista Carlos Mier.

Tras tres años de instrucción, Villarejo, Mier y Alcalá fueron procesados en noviembre de 2018, no así Gómez Iglesias, que quedó fuera de esta pieza separada de la causa por falta de pruebas contra él. La jueza envía al banquillo al comisario jubilado por ordenar al periodista "llevar a cabo la grabación" para "conocer su contenido y divulgarlo con fines espurios" en el medio propiedad de su mujer.

La grabación se habría activado así de forma remota, dado que Martín Blas negó en sede judicial haber recibido ninguna llamada en ciernes de la reunión. Además, al término de la misma, Mier llamó directamente a Villarejo, de acuerdo al auto de procesamiento.

La Fiscalía Provincial de Madrid acusa a los tres de un delito de revelación de secretos y pide cuatro años de cárcel para Villarejo por planificar la grabación al tener conocimiento de que se iba a celebrar el encuentro por su condición de comisario en la Dirección Adjunta Operativa de la Policía, y tres años para Alcalá y para Mier: La primera habría encomendado al segundo que grabase la reunión y su portal informativo difundió el contenido con el objetivo de "obstaculizar, entorpecer o bloquear la investigación".

La Abogacía del Estado solicita las mismas penas por los mismos delitos, mientras el resto de acusaciones difieren. La ejercida por el partido político Podemos eleva a cuatro años de prisión su petición por revelación de secretos para Alcalá y Mier y a cinco años la pena que insta para Villarejo. Además, acusa a los tres de un delito de estafa procesal por el que reclama ocho meses de cárcel en cada uno de los casos.

Villarejo será juzgado por grupo criminal

Asimismo, ejerce acusación en esta causa la Plataforma x la Honestidad, que solicita 6 años de prisión para Villarejo y cinco para Mier y para Alcalá por revelación de secretos y también por pertenencia o integración en grupo criminal. Añade además un delito de estafa procesal por el que insta 8 meses de cárcel para cada uno, y otro de injurias y calumnias a funcionarios públicos en el que reclama seis meses de prisión más.

El escrito del fiscal detalla cómo habrían perpetrado los hechos que se les imputan. Expone que Mier llamó desde su móvil al del jefe de Asuntos Internos y "activó algún tipo de aplicación informática o software que permitió captar el sonido ambiente sin que pudiera ser advertido por Martín Blas". Dicha llamada fue realizada a las 17:53:04 horas del día 20 de octubre de 2014 y tuvo una duración de 13 minutos y 9 segundos.

"Parte de la conversación que estaban manteniendo los funcionarios del CNP y los agentes del CNI –añade la Fiscalía– se transmitió mediante esa llamada por el canal telefónico. El registro definitivo se efectuó por vía aérea, utilizando el acusado Carlos Mier Fernández, un dispositivo grabador que aproximó a su teléfono móvil. De esta forma se grabó la conversación mantenida", apunta la Fiscalía.

Siete de minutos de grabación

La grabación, una vez editada, tenía una duración de casi siete minutos pero con un sonido de "muy baja calidad" por lo que sólo ha podido transcribirse parcialmente. La Fiscalía menciona algunas de las frases rescatadas del audio: "Aguantar unos días la intervención, a ver si contrata otro teléfono o no", "él no puede estar sin llamar" o "el teléfono no se ha movido de la calle Maudes".

También quedaron recogidas las afirmaciones: "Vamos a aguantar a ver si localizamos otro teléfono, vamos a intentar nosotros la intervención, casi seguro que nos la deniegan, llegará un momento que ya no podamos más" y "es decirle a nuestro magistrado, a nuestro juez que ampliamos, que sigue haciendo lo mismo, a pesar de haber pasado por la cárcel y todo el tema".

Dos días después de aquella reunión, el 22 de octubre, Mier publicó en 'Información Sensible' un artículo que bajo el titular: "El CNI trincó al pequeño Nicolás" donde relataba con "fuentes próximas a la investigación" que el Centro Nacional de Inteligencia "encargó a Asuntos Internos de la Policía judicializar las pesquisas que los espías habían realizado sobre el supuesto estafador".

Varios artículos sobre 'Nicolay'

Un mes más tarde, como recoge el escrito de acusación, el mismo medio publicó otro artículo titulado: "La venganza del 'pequeño Nicolás': El joven denunciará a Asuntos internos y CNI por fabricar pruebas contra él". En el artículo se mencionaba, además, la existencia de una "conversación entre el comisario Marcelino Martín Blas y unos espías" en referencia a la grabación realizada.

No era la primera vez. El Ministerio Público detalla en su escrito cómo ya durante los días que Gómez Iglesias pasó detenido, el medio de Gema Alcalá difundió varias informaciones "de las que, en ese momento, únicamente tenían conocimiento los agentes de la Unidad de Asuntos Internos que llevaban la investigación y sus superiores en el CNP", como que el pequeño Nicolás habría "estafado a los Pujol simulando ser un agente del CNI enviado por la vicepresidenta".