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Elecciones generales 10-N Los barones del PP insisten en recuperar perfiles con experiencia en las listas del 10-N 

En las anteriores elecciones generales Pablo Casado lo fió todo a una carta: la renovación. Solo repitieron 12 de los 52 cabezas de lista de 2016, lo que se tradujo en un 80% de caras nuevas.

Pablo Casado junto a Moreno, Feijóo y Pastor en la toma de posesión del segundo como presidente de la Junta de Andalucía EFE

marta monforte jaén

"Las listas de abril fueron un desastre", admite, sin medias tintas, un dirigente autonómico del PP en conversación con este diario. En las anteriores elecciones generales Pablo Casado lo fió todo a una carta: la renovación. Solo repitieron 12 de los 52 cabezas de lista de 2016, lo que se tradujo en un 80% de caras nuevas. De los gobiernos de Rajoy sobrevivieron en primera línea Ana Pastor, que fue número uno por Pontevedra, Rafael Catalá, que encabezó la lista por Cuenca —ahora fuera de la política—, e Isabel García Tejerina, actual vicesecretaria de Acción Social, que presidió por Valladolid.

Hay quien, en privado, cuestionó esa estrategia. Creían que se trataba de un desplante a Mariano Rajoy y a las esencias del partido. "En el PP somos gestores, esa es nuestra mejor baza y Pablo se equivocó. Ni los toreros ni los tertulianos te dan ninguna fiabilidad", asegura una experimentada voz 'popular' a Público. Tras el resultado del 28-A y ante una repetición electoral el 10-N, algunas de esas personas han alzado su voz públicamente para pedir "más experiencia" en las listas, es el caso de Juanma Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía.

El pasado jueves, en una entrevista en Onda Cero, pidió "ajustes" en las listas para "mejorarlas": "Algunos ajustes siempre son buenos y además te suman", dijo el 'popular'. Moreno subrayó la necesidad de incorporar perfiles más "senior" en el partido, y aseguró que le hubiera gustado que en abril entrasen personas cercanas a él, una referencia velada a la exministra de Trabajo, Fatima Báñez.

Este lunes, tras el Comité Ejecutivo del PP, Moreno ha vuelto a insistir en la idea: "Como vamos a tener nuevas listas y vamos a tener más diputados, tenemos la posibilidad de incorporar a las personas que tengan el mayor atractivo desde el punto de vista electoral", ha señalado el dirigente a las puertas de Génova 13.

En el equipo de Pablo Casado admiten que habrá cambios en las listas, pero que serán "mínimos" para cubrir algunas bajas y en Génova no ocultan que se verán beneficiados aquellos dirigentes más afines a la actual dirección, especialmente en lo que se refiere a las listas de Madrid.

Las administraciones autonómicas piden "más diálogo"

Una de las reivindicaciones que se plantean las direcciones autonómicas del PP es que haya más diálogo entre los líderes regionales y provinciales antes de aprobar las listas. Que no sean, básciamente, imposiciones de Casado. Además, en las generales del 28-A se recriminó a Teodoro Garcia Egea —número dos del PP y encargado de configurar las listas— su falta de tacto. Hubo cargos que protestaron por no haber recibido una llamada de la cúpula 'popular'.

A juicio de los más críticos, prescindir de estas personas más experimentadas provocó la desmovilización hacia el PP el 28-A. Algunos dirigentes territoriales —como Alfonso Alonso o Nuñez Feijóo— demandan cierta autonomía en su organización política, teniendo en cuenta las "sensibilidades" y "realidades" de cada comunidad autónoma. También a la hora de realizar las listas.

En Génova aseguran, por su parte, que los votantes no entenderían el por qué de un cambio de listas radical cuando meses antes desde la dirección se estimó que eran las mejores para representar la esencia del nuevo Partido Popular.

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