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Elecciones en Madrid La izquierda se presenta unida en el debate a seis mientras Vox y Cs compiten por un lugar junto a Díaz Ayuso

El debate deja las cosas como están. El 4 de mayo los madrileños deciden entre bloques. Gabilondo ofrece a Más País formar Gobierno y le dice a Iglesias: "Pablo, tenemos doce días para ganar las elecciones". La presidenta de la Comunidad se defiende como gato panza arriba de las críticas

Pablo Iglesias (Unidas Podemos), Rocío Monasterio (Vox), Mónica García (Más Madrid), Isabel Díaz Ayuso (PP), Ángel Gabilondo (PSOE), y Edmundo Bal (Cs), al inicio del primer debate electoral previo a los comicios a la Asamblea de Madrid, en Telemadrid. E.
Pablo Iglesias (Unidas Podemos), Rocío Monasterio (Vox), Mónica García (Más Madrid), Isabel Díaz Ayuso (PP), Ángel Gabilondo (PSOE), y Edmundo Bal (Cs), al inicio del primer debate electoral previo a los comicios a la Asamblea de Madrid, en Telemadrid. J. Hellín/POOL / EUROPA PRESS

El debate a seis –paritario, tres hombres y tres mujeres– dejó las cosas como estaban: hay dos bloques en colisión en la Comunidad de Madrid. Por un lado, están el PP y sus aliados, Vox y Ciudadanos, y por el otro, PSOE, Más País y Unidas Podemos. De eso van estas elecciones. De si el PP que ahora pilota Isabel Díaz Ayuso logrará o no renovar –y con quién lo hará– dos años más la hegemonía en la Comunidad que gobierna desde 1995, tamayazo incluido.

Las estrategias de cada partido vinieron marcadas por esta lógica de bloques y alianzas. Díaz Ayuso estuvo protegida por ambos flancos, Vox y Ciudadanos, que compitieron por momentos, entre ellos, por un puesto al lado de la presidenta: "toda mi vida sirviendo a mi país y soy un traidor", llegó a decir Edmundo Bal, candidato de Ciudadanos, en uno de los rifirrafes que mantuvo con Rocío Monasterio, de Vox. Díaz Ayuso se defendió como gato panza arriba de las críticas, reivindicó manos libres para gobernar y replicó con mucha dureza todos los ataques y razonamientos.

La izquierda mostró un frente unido contra el bloque las derechas y la ultraderecha y sus líderes mantuvieron un tono exquisito entre ellos, y se dedicaron a destacar la gestión "ideológica" del PP y a contraponer un modelo alternativo: "Esta es una región malherida por la desigualdad, dijo Mónica García, de Más País, "¿Podemos estar de acuerdo en que la deisgualdad es una prioridad para la Comunidad de Madrid?", se preguntó Ángel Gabilondo.

Pablo Iglesias planteó una reforma fiscal progresiva, que lleva en su programa: "No podemos hacer lo mismo que la derecha para ganar a la derecha", afirmó Iglesias. "A quien tenga un patrimonio de mas de un millón de euros, excluida la vivienda habitual, pues recuperamos el impuesto de Patrimonio. como cualquier país serio. Esto es de sentido común y es un elemento identitario para la izquierda. No puede ser que los trabajadores y los autónomos hagan todo el esfuerzo".

Este fue el único elemento de roce en todo el debate entre PSOE y Unidas Podemos: "Estoy de acuerdo con la ministra [Nadia] Calviño, que ha dicho que hasta que no nos recuperemos, no hay que tocar los impuestos", dijo Gabilondo. Iglesias replicó a Gabilondo y llegó a mentar en su argumentación a Cristina Pedroche –un vídeo de la presentadora en que esta defendía la utilidad de los impuestos y que fueran a sanidad y educación se hizo viral– en su argumentación. Gabilondo cerró con una frase que dejó la puerta abierta a un acuerdo sobre este tema, si llega a compartir proyecto con Unidas Podemos y Más País.

Iglesias lanzó un mensaje esperanzador para la izquierda y dijo que no era "imposible" cambiar la idea que trasladan las encuestas, la victoria del PP junto con Vox, y planteó una alianza de izquierdas. Más Madrid no dejó fuera de sus alianzas a Ciudadanos, aunque el partido de Inés Arrimadas, que se juega la vida en estos comicios, ha descartado que en Madrid se aplique una "fotocopia" del Gobierno de Pedro Sánchez. Eso sí, la apuesta es por la izquierda: "Lo tenemos claro, apostamos por un modelo como el pacto del botánico [en Valencia: PSOE, Compromís y Unidas Podemos]. Necesitamos oxígeno en las instituciones. Vamos a evitar que Ayuso gobierne con Vox. Estamos creciendo para ello", dijo García.

Gabilondo tampoco descartó a Ciudadanos: "Ni con Vox ni con el PP. Yo no puedo gobernar con ellos. Los dirigentes de Ciudadanos han elegido su camino. Lo siento. Yo me dirijo a los votantes de Ciudadanos para que junto a los progresistas y a los demócratas, hagamos un gobierno distinto. Me dirijo a Más País: podemos gobernar. Y a Unidas Podemos: Pablo, tenemos doce días para ganar las elecciones".

Momentos de tensión

El debate tuvo momentos de cierta tensión, sobre todo cuando Iglesias se dirigía a Díaz Ayuso, que no dudó en responderle en cada ocasión con cajas destempladas. La presidenta, ante las críticas políticas de la izquierda, superó pronto los límites y entró en el terreno de las puyas personales, que dedicó tanto a Pablo Iglesias –"la niñera", el "chaletazo"– como a Ángel Gabilondo –"si de mí depende, no será Defensor del Pueblo"–, lo que causó el enfado del exvicepresidente, quien le devolvió, al rato, los golpes mentando el piso que ocupó durante la pandemia y los contratos "a dedo" a la empresa de un hermano de la presidenta. Díaz Ayuso intentó el ataque personal también con García. "No caiga usted tan bajo", le replicó la candidata de Más País.

Hubo un momento, en el bloque en que recibió duras críticas por la gestión de la pandemia en la Comunidad de Madrid, en que Ayuso tras defender su gestión –"no inventé yo el virus; entró por el aeropuerto de Madrid. Fue de todos. Pusimos en marcha un hospital público que ya ha sanado a más de 8.000 personas"– se deslizó por una peligrosa pendiente y en un momento, mientras debatía con García, quien la incomodó a lo largo de todo el debate, llegó a decir que las muertes por covid no podían haberse evitado. "¿De verdad no se podía haber evitado? Venga, hombre", le replicó García.

Monasterio evitó declarar si iba a reclamar entrar en el Gobierno de Ayuso y que los votos de Vox irán "a frenar a la izquierda", se dedicó por momentos a la antipolítica, fijó sus ataques en Iglesias y Gabilondo y defendió a Ayuso, aun interrumpiendo a los candidatos cuando lo consideró oportuno. La candidata de ultraderecha, quien llevaba todo el debate queriendo sacar el cartel xenófobo con el que su partido ha logrado meterse en la campaña, a la mínima, en cuanto Ángel Gabilondo, candidato del PSOE, lo planteó, más rápida que su propia sombra, lo mostró. Se quedó sola. Causó indignación en la izquierda –"no hay valores ni sensibilidad", dijo Gabilondo–, –"lo que ustedes defienden no tiene cabida en democracia", dijo Iglesias. Ayuso también entró en el asunto y afirmó al respecto: "Hay 269 menores no acompañados en Madrid. Estamos obligados a atenderlos e integrarlos. Mientras estén en Madrid hay que atenderlos, por la ley y por caridad". A Monasterio le dio igual.

Las "colas del hambre" también salieron en el debate. García, de Más País, reprochó a Ayuso, a quien llamó la "presidenta ni-ni", que el milagro económico de Madrid no era tal y que si había gente sin ingresos eso sería debido a las políticas del PP. Ayuso acusó este golpe.

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