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Elecciones en Madrid Vox se abona a la estrategia de Trump y lanza bulos sobre un "fraude" en el voto por correo para el 4M

El partido ultraderechista difunde una mentira en redes sobre un presunto amaño electoral de Correos y luego presenta una denuncia ante la Junta Electoral. Estancado en las encuestas, el partido de Abascal opta por enturbiar más la campaña en Madrid, reforzando así sus vínculos con el 'trumpismo' más recalcitrante.

Abascal y Monasterio
El presidente de Vox, Santiago Abascal, durante un acto electoral de su partido en Valdemoro junto a la candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio. Víctor Lerena / EFE

La campaña electoral de Madrid, la más polarizada y tensa que se recuerda, encara su recta final con la ultraderecha de Vox echando más gasolina al fuego: sus dirigentes y sus seguidores han empezado a lanzar bulos en las redes sociales sobre un supuesto fraude electoral en el voto por correo en las elecciones del próximo 4 de mayo. Aunque lleva ya varios días esparciendo los infundios, fue este miércoles cuando la ultraderecha pasó a la ofensiva al hablar abiertamente de "pucherazo".

La ultraderecha basa sus acusaciones en dos circunstancias muy endebles: la primera, que el presidente de Correos, Juan Manuel Serrano, era jefe de Gabinete de Pedro Sánchez antes de que éste llegara al palacio de la Moncloa y que, además, el actual director de Tecnología y Sistemas de la empresa pública, Enrique Ramírez Palacín, es "amigo íntimo" del jefe del Ejecutivo; la segunda, un error "puntual" de Correos por el que en algunos casos un cliente al enviar un paquete o una carta desde una oficina de Correos, aunque no estuviera físicamente en la Comunidad de Madrid, ha recibido un ticket de envío como si hubiera emitido el voto por correo cuando no lo ha hecho.

Fuentes de Correos niegan cualquier credibilidad a estos bulos impulsados por Vox. Sobre los recibos con "votos emitidos", lo explican así: "Al realizarse el voto electoral se carga en la caja de la ventanilla para cobrarse con importe 0 euros. Al no imprimirse el ticket de compra, queda pendiente y se vincula el supuesto cobro al siguiente usuario. No obstante, este ticket de caja no tiene ninguna validez legal ni efecto alguno en el proceso del voto por correo y la persona que ha recibido el ticket no figura en el censo ni como solicitante ni como emisor de voto por correo. Son casos puntuales que no afectan a la integridad del voto por correo ya que el votante se ha llevado su resguardo y acreditación de que ha votado aunque no se haya imprimido el ticket de caja".

Correos insiste en la limpieza del proceso electoral y pone como ejemplo que en este último año de pandemia se han celebrado elecciones en Galicia, Euskadi y Catalunya y "todo se ha llevado de manera satisfactoria".

Las explicaciones de Correos no han convencido a Vox. Dispuesta a sacar partido del bulo propagado en las redes sociales por su propio partido, Rocío Monasterio, cabeza de lista de Vox en las elecciones de Madrid, ha denunciado el asunto ante la Junta Electoral de Madrid, según anunció la propia formación en Twitter.

Las solicitudes de voto por correo para las elecciones madrileñas han crecido un 42,8% con respecto a la anterior convocatoria electoral de 2019. En total la empresa pública había recibido 235.696 solicitudes hasta el pasado 26 de abril. De ellas, 163.207 se habían presentado de forma presencial en la red de oficinas postales y 72.489 de forma telemática desde la web de Correos. El censo electoral en Madrid está compuesto por 5.112.658 personas.

De acuerdo con estas cifras, el 4,61% de los electores madrileños ha solicitado ya votar por correo. Un notable incremento respecto a las elecciones autonómicas de 2019, cuando solicitaron votar por correo 158.124 personas, el 3,32% del censo electoral de entonces.

Aunque en esta ocasión el hecho de estar en pandemia y que las elecciones se celebren en un día laborable sin duda han contribuido al crecimiento, los analistas electorales siempre han sostenido que un mayor voto por correo anticipa una mayor participación el día de las elecciones. Conscientes de que su triunfo en los comicios madrileños depende en buena medida de un alto grado de movilización del electorado, los tres partidos de izquierda (PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos) han hecho mucho hincapié durante la campaña en el voto por correo.

Una vieja táctica de Trump

Vox, estancado en las encuestas, ha optado en cambio por una estrategia de confusión y de mentiras respecto al voto por correo, como ya hiciera en su momento el anterior presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ante la celebración de las elecciones presidenciales en noviembre de 2020. 

Al igual que ocurre en Madrid, en Estados Unidos creció mucho la demanda de voto por correo. De hecho, más de 95 millones de electores estadounidenses optaron por esta modalidad de voto, alentados por el miedo al contagio y el temor a que su papeleta no fuera contabilizada tras las constantes acusaciones de Trump cuestionando la limpieza del proceso electoral en el que finalmente resultó derrotado.

En su día, como hace Vox ahora, Trump denunció constantemente "el "fraude del voto por correo" y acusó a la oposición demócrata de "amañar las elecciones". Todo ello sin pruebas. En 2016 le salió bien, pero en 2020 fracasó. Sin embargo, a la ultraderecha española eso parece darle igual: tampoco aporta pruebas en sus acusaciones y sigue al dedillo los mandamientos de Trump.

La conexión con Steve Bannon

Los vínculos de Vox con el trumpismo están más que acreditados y por lo que se ve gozan de buena salud. Los dirigentes de la ultraderecha española han importado España el populismo ultraconservador ideado por Steve Bannon, el asesor político que llevó a Donald Trump a la Casa Blanca en 2016 y que fue defenestrado en 2018 por el entonces presidente estadounidense en 2018 por sus postulados demasiado radicales, tal como recordaba el pasado martes en un excelente hilo de Twitter Guillermo Fesser, corresponsal de El Intermedio en Estados Unidos.

Fesser cuenta que tras salir de la Casa Blanca, "Bannon se montó en 2018 una gira de consolación por la Europa más antieuropea y fue recibido con honores por Nigel Farage en Reino Unido, Marie Le Pen en Francia y Matteo Salvini en Italia. Su objetivo: fundar un movimiento en Bruselas, para coordinar a toda la extrema derecha europea, al que invitó a Vox a formar parte". Durante su periplo por Europa, Bannon se entervistó con Rafael Bardají, exasesor del presidente Aznar y estratega de Vox".

"La primera regla sugerida a la extrema derecha por el maestro Bannon para ganar votos fue olvidarse de los escrúpulos. Se trata de una cruzada santa entre los que tienen la razón y los que no y, como en El Príncipe de Maquiavelo, el fin justifica cualquier medio", proseguía su relato Fesser. Una descripción acerada de lo que están haciendo ahora los dirigentes de Vox con sus falsas denuncias de fraude, decididos a mantener vivo el trumpismo después de Trump.

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