Público
Público

Emiratos Árabes y el Golfo, el último viaje oficial de Juan Carlos I antes de abdicar

El emérito recorrió el Golfo en 2014 acompañado de empresas españolas. Y regresó con el regalo de un piso de Londres a cargo del sultán de Omán.

El rey Juan Carlos I junto al príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bien Salmán, en 2018. Poco después del brutal asesinato del periodista Yamal Khashoggi dentro del consulado de dicho país en Estambul.
El rey Juan Carlos I junto al príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bien Salmán, en el GP de Abu Dhabi de Fórmula 1, en 2018. La imagen se difundió dias después del brutal asesinato del periodista Yamal Khashoggi dentro del consulado de Arabia en Estambul. EFE

jULIA Pérez

La relación de Juan Carlos I con los Emiratos Árabes Unidos viene de lejos, pero se fue acrecentando en los últimos años de su reinado. Hasta tal punto que los Emiratos Árabes fueron unos de los últimos destinos del Golfo antes de abdicar.

Dos meses antes de renunciar al trono en favor de Felipe VI, Juan Carlos I realizó un viaje oficial a los países del Consejo de Cooperación del Golfo que abarca los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán, Arabia Saudí y Qatar.

La gira se produjo entre el 29 de abril y el 1 de mayo de 2014.Para entonces ya estaba en marcha en secreto el proceso de abdicación: en enero Juan Carlos I había anunciado a su hijo su intención de abdicar y en marzo había hecho lo mismo con el Gobierno de Mariano Rajoy y con la oposición del PSOE.

Precisamente de Omán regresó Juan Carlos I con la cesión de un ático de lujo en Londres. Fue el regalo de despedida del sultán, Qaboos Bin Said.

El ático fue adquirido por Qatar dos semanas después de su abdicación por 62,7 millones de euros. Meses después fue revendido en las Islas Vírgenes a 'K Legacy Ltd'. En la operación desaparecieron 20 millones de euros, según reveló El Confidencial

Aquella fue una venta“inside" (secreta) en palabras de Corinna Larsen (antes Corinna zu Sayn-Wittgenstein). Así lo confesó la ex entrañable amiga del emérito al comisario José Manuel Villarejo. Consta en las famosas grabaciones por las que Larsen está investigada en España y en Suiza y a partir de las cuales se han abiertos diligencias informativas sobre el emérito por parte de la Fiscalía del  Tribunal Supremo.

En el origen de estos procedimientos está otros supuesto regalo: los 100 millones de dólares que Juan Carlos I habría recibido de Arabia Saudita en 2010. El emérito asegura en su entorno que fue un obsequio, pero el fiscal suizo Ives Bertossa investiga si es una 'retrocomisión' por la adjudicación de la fase II del AVE a La Meca a empresas españolas.

Esta fortuna secreta estaba oculta tras la Fundación panameña Lucum, con sede en Suiza y de la Juan Carlos I es el primer beneficiario. En 2012 el entonces rey transfirió los 65 millones de euros que quedaban a Corinna Larsen, transferencia que está en el centro de la investigación helvética.

Viaje con empresarios y cuatro ministros

Poco más se sabe de los otros regalos recibidos por el entonces jefe del Estado en su viaje final de despedida por el Golfo Pérsico antes de abdicar: la transparencia en los obsequios por parte de la casa real llegó con Felipe VI, a partir de diciembre de 2014.

Juan Carlos I realizó este viaje junto con los primeros espadas de quince grandes empresas de la construcción y de la adjudicación de contratos públicos: ACS, Indra, OHL, Airbus, Técnicas Reunidas, FCC, CAF-Talgo, Abengoa, Cepsa, Ferrovial, Navantia, Sener, Ineco, Constructora San José y Typsa.

En el viaje por los países del Golfo se firmaron acuerdos de cooperación económica y el entonces jefe del Estado estuvo acompañado por cuatro ministros: Defensa, Pedro Morenés; de Fomento, Ana Pastor; de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, y de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.

Estos viajes se realizaron desde la base de Torrejón de Ardoz (Madrid) a bordo de un A-310 de la Fuerza Aérea española con los cuatro ministros; dos secretarios de Estado (Comercio e Infraestructuras); el entonces jefe de la casa real, Rafael Spottorno, y la quincena de altos ejecutivos.

Dos ferraris, la cacería de elefantes y otros regalos

De los viajes privados de Juan Carlos I que no se informaron a los españoles, destaca la visita con su amiga Corinna Larsen a Kuwait, invitados por el jeque Sabah al Ahmad al Sabah, el 9 de noviembre de 2011.

Más tarde, el 14 del mismo mes, Juan Carlos I viajó a los Emiratos Árabes para presenciar el gran premio de Formula I donde el español Fernando Alonso obtuvo la segunda plaza.

Este viaje lo hizo en contra del criterio de sus médicos, ya que el entonces jefe del Estado aún estaba convaleciente de una operación de talón de Aquiles.

En abril de 2012 se publicó aquella famosa fotografía suya de una cacería de elefantes en Botsuana, viaje que fue pagado por el magnate de la construcción sirio Mohamed Eyad Kayali.

El 15 de junio de 2012 se conoció que Juan Carlos I y Felipe VI había recibido dos lujosos Ferrari, valorados en unos 500.000 euros. Fue un regalo del primer ministro de los Emiratos Árabes Unidos, el jeque Mohamed bin Rashid.

Juan Carlos I y Felipe VI recibieron estos Ferrari de obsequio después de que el entonces jefe del Estado asistiera al gran premio de Fórmula 1. Los dos vehículos fueron donados por el rey a Hacienda, que los subastó por 443.842 euros en 2017.

En 2012, Juan Carlos I realizó un viaje privado a Abu Dabi para asistir a la Fórmula 1, así como a Kuwait, gira que únicamente se conoció en España cuando un medio kuwaití publicó una foto del Rey saludando al emir, Sabah al Sabah.

Más noticias