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Entrevista a Núria Marín "Para cambiar las leyes tenemos que encontrar las mayorías necesarias. Las cosas no se pueden hacer a la tremenda"

Entrevistamos la alcaldesa de L'Hospitalet de Llobregat y dirigente del PSC, quien está convencida de que el 26 de mayo el partido mantendrá una hegemonía en la ciudad, que se alarga desde hace cuatro décadas.

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La alcaldesa de l'Hospitalet, Núria Marín. / PÚBLIC

Las cuatro décadas ininterrumpidas del PSC al frente del Ajuntament de L'Hospitalet de Llobregat no evitan que Nuria Marín esté convencida que la formación volverá a ganar con claridad las elecciones el 26 de mayo y ella revalidará una alcaldía que ostenta desde el 2008. Partidaria de llegar a un acuerdo postelectoral con los Comuns, descarta cualquier entendimiento estable tanto con ERC como con Ciudadanos, aunque por razones diferentes. Dirigente clave del PSC - es la primera secretaria adjunta- y miembro de la ejecutiva del PSOE, considera que la segunda ciudad más poblada de Catalunya vivirá unos años de transformación radical, con la futura ejecución de proyectos como el de las vías del tren, y esquiva las críticas que señalan que se ha creado una ciudad de "dos velocidades".

Partidaria de una mayor gobernanza metropolitana para afrontar cuestiones claves como el turismo, la vivienda o la movilidad. Sigue la receta de Pedro Sánchez de defender el "diálogo" como vía para encontrar una solución en el conflicto político catalán, pero siempre dentro de la Constitución. Eso sí, insta el independentismo a conseguir las "mayorías necesarias" para cambiarla. Atiende a Público durante una hora en su despacho del Ayuntamiento.

El PSC perdió la mayoría en la ciudad el 2011, y el 2015 se quedó con solo 11 regidores, muy lejos de la absoluta. Ha podido gobernar durante el actual mandato sin demasiados problemas gracias al 'fichaje' de los dos regidores de Guanyem y, por ejemplo, los últimos presupuestos se aprobaron también gracias a la abstención de dos antiguos regidores del PP, que hoy son no adscritos. ¿Después de cuatro décadas de gobierno, su modelo está agotado?

Absolutamente no. Hemos estado cuatro años sin mayoría absoluta, como en el anterior mandato, y hemos encontrado fórmulas para encontrar las mayorías necesarias para sacar adelante los presupuestos, las ordenanzas, los planeamientos urbanísticos y todo aquello que requiere mayorías. ¿A qué nos ha obligado esta pérdida de la mayoría absoluta? A intensificar el diálogo y el pacto con las otras formaciones y no siempre con la misma. Hemos llegado a acuerdos con casi todas las formaciones en algún momento de la legislatura.

Algunas encuestas dan una nueva centralidad al Partido Socialista, después de la aproximación hacia la extrema derecha de PP y Cs, en parte por la irrupción de Vox. Piensa que los resultados de las elecciones españolas del 28 de abril pueden condicionar lo que pase en las municipales?

No lo sé. Sí que es cierto que hay tendencias y momentos en que unas formaciones están al alza y otras están a la baja. Probablemente el peor momento de la historia del PSC, que fue en las anteriores municipales, había formaciones, como los Comuns o Ciudadanos, que parecía que venían a dar lecciones a los que gobernábamos desde hacía tiempos. Pero aguantamos con 11 regidores y ahora la situación ha cambiado. El efecto que existía hace cuatro años ya no existe y la situación es otra. Y pienso que esto puede significar un resultado mejor, a pesar de que no quiere decir que se produzca.

Ciudadanos fue la segunda fuerza más votada el 2015, con cuatro regidores, y ganó las elecciones en el Parlamento de la ciudad tanto el 2015 como el 2017, cuando recibió el 33,4% de los votos. Su predecesor a la alcaldía, Celestino Corbacho, se ha sumado como número tres de la candidatura que encabeza Manuel Valls en Barcelona. ¿Cree que esto tendrá algún impacto en la ciudad?

No, creo que no tendrá ningún impacto.

La alcaldesa de l'Hospitalet, Núria Marín. / PÚBLIC

En alguna entrevista ha manifestado que apuesta por una alianza postelectoral de izquierdas. Esto significa que su prioridad sería un entendimiento con los Comunes?

Esta es una ciudad de izquierdas, la mayoría de ciudadanos de l'Hospitalet se sienten así. Por lo tanto, razonablemente sus preferencias son formaciones políticas de centro-izquierda y, razonablemente, el gobierno municipal tendría que reflejar esta mayoría ciudadana. Durante 17 años el gobierno también se ha formado con ICV y EUiA y hace cuatro años les ofrecí un acuerdo y fueron ellos los que no lo quisieron, probablemente por el cambio que se produjo en las personas que dirigían el grupo municipal.

"Mi primera opción es llegar a un acuerdo con los Comunes"

Ideológicamente pactar con ellos es mi preferencia, creo que tendrán representación y si llegáramos a un acuerdo permitiría gobernar holgadamente. Esta es mi primera opción.

¿Se imagina un pacto que vaya más allá e incluya, por ejemplo, ERC?

En estos momentos lo veo complicado, porque tienen otras cuestiones encima la mesa, como por ejemplo el Procés... Ellos mismos lo han dicho públicamente, y han roto pactos en ciudades donde gobernábamos juntos. Parto del principio que no quieren formar parte de un gobierno de izquierdas en la ciudad.

¿Y con Cs?

En estos momentos, no se dan las condiciones para poder hacer un pacto de ciudad. Esto no quiere decir que no coincidimos en alguna votación o podamos pactar alguna medida concreta para la ciudad. Pero un pacto estable no es en lo que nosotros pensamos ni lo que los ciudadanos nos están pidiendo. Te tengo que decir que no sé cuál es el modelo de Cs para la ciudad, no los he oído nunca hablar de proyecto. Creo que no tienen. La única formación que tiene un proyecto de ciudad es el Partido Socialista. Yo escucho críticas, eso sí, pero no alternativas y propuestas, especialmente de Ciudadanos.

La ciudad ya tuvo regidores de ultraderecha, concretamente dos de Plataforma por Catlaunya (PxC) entre 2011 y 2015. Teme que Vox irrumpa con fuerza el 26-M?

No lo descartaría. Espero que no, pero tenemos precedentes. Hubo los regidores de PxC y por suerte en el último mandato no tenían representación, pero en el momento que desde un punto de vista mediático se da tanto eco a esta formación y se la trata con una normalidad absoluta por parte de muchísima gente y de formaciones como PP y Cs, pues no sé cuál será el resultado en la ciudad.

La alcaldesa de l'Hospitalet, Núria Marín. / PÚBLIC

Suma 11 años en la alcaldía, en caso de que gane las elecciones y pueda formar Gobierno, podría acumular hasta 15. ¿Se lo plantea como su último mandato?

Sinceramente no me planteo finalizar mi periodo como alcaldesa. Los próximos cuatro años serán muy importantes para la ciudad, porque se tienen que desarrollar proyectos que marcarán un antes y un después, que la cambiarán radicalmente. Tiene que empezar el soterramiento de las vías del tren, serán seis kilómetros de vía, lo que generará 120.000 metros cuadrados de zona verde y habrá una estación intermodal en Torrassa... Es un proyecto fundamental, que está pactado y se tiene que poner la primera piedra para que empiecen las obras, que se alargarán unos cinco años. Me ilusiona ver empezar y salir adelante esta gran obra. También está la transformación que tenemos que hacer con el impulso del clúster biomédico de Bellvitge. Cambiará radicalmente l'Hospitalet, generaremos 20.000 puestos de trabajo y es una oportunidad para muchos jóvenes.

Es un proyecto de país. Hay grandes proyectos y pequeños proyectos ilusionantes, porque también tenemos que acabar de construir escuelas de preescolar en cada barrio.

"Sinceramente no me planteo finalizar mi periodo como alcaldesa"

Todo ello me hace estar con ganas, ilusionada y con fuerza. Estoy pensando en mi candidatura a la alcaldía y no en el día que deje de ser alcaldesa, sinceramente.

En muchos de estos proyectos participan también otras administraciones, como la Generalitat. Cómo están las relaciones entre el Gobierno de Cataluya y el Ayuntamiento de la ciudad?

Las relaciones entre el Ayuntamiento y la Generalitat no siempre han estado estables y lineales. Ha habido momentos de más relación y otros de escaso contacto, siempre dependiente de la voluntad de la Generalitat, porque aquí la voluntad de llegar a acuerdos en beneficio de los ciudadanos ha existido siempre. Con el presidente Artur Mas había poca relación. Con el presidente Puigdemont tengo que reconocer que inmediatamente después de ser escogido tuvimos una reunión, identificamos que había habido un trato discriminatorio hacia la ciudad y se puso en marcha una comisión bilateral para hacer aquello que le toca a esta ciudad en materia educativa, sanitaria, de infraestructuras,... Todo esto ha generado una dinámica que no se ha parado independientemente de que la Generalitat a nivel general no tenga un impulso político. Hoy no se ha parado nada, pero tampoco se ha impulsado nada de nuevo.

¿Qué trato tiene con el presidente Torra?

Nos hemos visto en la inauguración del MWC, en la de la Smart city, en la de la estación del metro de Provençana, pero no ha venido a hacer una reunión de trabajo, a la que ha sido invitado desde el primer día y que públicamente se comprometió a hacer pronto. Tengo que decir que Artur Mas no hizo ninguna visita institucional a l'Hospitalet. Yo veo al presidente Torra una persona muy activa y predispuesta a hacer visitas y para venir aquí lo tiene fácil, pero quizás está en otras dinámicas y la gestión ordinaria de la Generalitat la deja en manos de otros.

Desde hace años los diferentes gobiernos socialistas de la ciudad han hecho una apuesta por un modelo económico determinado, que tiene como símbolos el distrito económico, con la plaza Europa y la Fira de Barcelona, pero también la progresiva apertura de hoteles. ¿Cuales han sido los beneficios de este modelo de ciudad?

Diría que para nosotros la plaza Europa, el distrito económico y la Fira han sido fundamentales para dar servicio y acompañamiento a los ciudadanos que peor lo estaban pasando en medio de la crisis. Sin los impuestos que los hoteles y las empresas de la plaza Europa generan para el Ayuntamiento, difícilmente habríamos podido multiplicar por nueve las becas comedor o mantener las escuelas de preescolar cuando la Generalitat retiró su aportación...

"Sin los impuestos de los hoteles y las empresas de la plaza Europa, difícilmente habríamos podido multiplicar por nueve las becas comedor"

En el caso del turismo de negocios, ha generado una actividad económica que en estos momentos es el tercer sector de la ciudad, con más de 5.000 personas trabajando. En un momento dado hicimos una apuesta que ha sido satisfactoria y ha revertido tanto en puestos de trabajo como en ingresos municipales para redistribuir estos recursos con los colectivos que peor lo están pasando.

Una de las críticas que se le hace a este modelo es que genera una ciudad de dos velocidades, con desigualdades marcadas entre barrios.

El modelo es muy sencillo. Tenemos una situación como ciudad que tenemos que aprovechar. Mantener traperos como había hace 15 años reporta poca generación de riqueza, poca generación de puestos de trabajo y pocos beneficios a todas las zonas. Parto del principio que la ciudad es una, no hay dos, tres o cinco. Hay una que tiene que salir adelante y tenemos que generar las oportunidades donde se puedan generar para que los ciudadanos las aprovechen. No veo una ciudad de dos velocidades.

Algunos de los problemas que sufre Barcelona, como por ejemplo el encarecimiento del precio de la vivienda, sobre todo del alquiler, y la gentrificación también llegan, al menos parcialmente a l'Hospitalet. Ha comentado más de una vez que este tipo de cuestiones se tendrían que abordar desde una óptica metropolitana. ¿Cómo?

Hay temas como el turismo, la movilidad o la vivienda que se tienen que abordar en clave metropolitana. ¿Tiene sentido que yo haga una ordenanza para regular el patinete, si el patinete la gente lo coge, se lo lleva al metro, van al Corte Inglés a comprar y se llevan a cuestas el patinete? Y el señor que va con el patinete puede ser de l'Hospitalet, de Cornellà, de Esplugues, del Prat... Porque estamos conectados. Sobre el turismo, yo entiendo que Barcelona ha quedado pequeña. Hace 40 años expulsaba todo el que no quería, lo negativo, y ahora expulsa cosas que no es que no los le gusten, es que ya no caben. Y son cuestiones que actuando con una visión metropolitana, las gobiernas mucho mejor.

"Si Barcelona tiene un problema con el turismo, quizás l'Hospitalet no lo tiene. Para nosotros no hay un conflicto con el turismo. Tenemos un turista de negocios"

Si Barcelona tiene un problema con el turismo, quizás l'Hospitalet no lo tiene. Para nosotros no hay un conflicto con el turismo. Primero porque tenemos un turista diferente, el nuestro es de negocios. ¿Dónde puede haber mucha gente? En plaza Europa, a la Fira de Barcelona. Pero la plaza Europa no es como Ciutat Vella. Nosotros tenemos La Fragua [una equipación municipal], donde se hacen muchos acontecimientos y al final esto también genera una presión en el entorno.

Cualquier día empezaremos a tener quejas. Cuando mueres de éxito, acaban pasando estas cosas. ¿Y, a Barcelona, qué le ha pasado? Que ha muerto de éxito. Los vecinos ya están hasta las narices. Si esto se aborda exclusivamente desde Barcelona tienes menos margen que si lo abordas desde una realidad más lejana.

Barcelona aprobó hace unos meses una normativa para que el 30% de los pisos de las nuevas promociones se destinen a vivienda social. L'Hospitalet no lo ha hecho. ¿No tendría sentido sumarse y coordinar la actuación?

Con la vivienda hemos estado todos muy solos. Cada ayuntamiento ha hecho lo que buenamente ha podido, nos hemos tenido que buscar la vida. Pero también es cierto que en este tema no podemos engañar. Barcelona, con 300 pisos no hace nada. Lo que quiero decir es que no arregla el problema. Igual que yo haciendo 500 [pisos de protección oficial] durante el mandato tampoco lo hago. No es suficiente. Pienso que en política de vivienda nos tenemos que poner todos encarrilados en la misma dirección, mirando sobre todo a quién tiene las competencias. Y son el Ministerio y la Generalitat. Los ayuntamientos tenemos que ayudar en todo lo que sea, porque somos los primeros interesados. Las quejas por los desahucios no se hacen en la plaza San Jaume, sino aquí y yo tengo un regidor que cada día está pendiente de los cuatro o cinco desahucios que pueda haber en la ciudad. Y entiendo que en Barcelona tendrán la misma situación multiplicada por quince.

"Barcelona, con 300 pisos, no ha resuelto el problema de la vivienda social. Nosotros, construyendo 500, tampoco"

La solución tiene que ser metropolitana. Tenemos que cambiar leyes. Tenemos que hacer la arquitectura de la política de vivienda, porque no ha habido política de vivienda en años. Tenemos que establecer cuál es, en un país como España. Y en el área metropolitana de Barcelona, que además tenemos una situación compleja, pues tenemos que encontrar soluciones.

Tenemos que poner recursos económicos y nos tenemos que alinear todos en la misma dirección. No nos podemos echar los tejos. La vivienda en l'Hospitalet ha sido cara siempre, porque somos una ciudad muy muy comunicada, con 18 estaciones de metro y cinco estaciones de Ferrocarriles. Por ejemplo, en Bellvitge, nadie encuentra pisos a por menos de 800 o 900 euros.

La alcaldesa de l'Hospitalet, Núria Marín. / PÚBLIC

Imagino que está siguiendo el juicio al Proceso al Tribunal Supremo. Con el que ha sucedido hasta ahora, ¿ve sostenibles las acusaciones por rebelión o sedición contra los dirigentes independentistas?

Creo que la salida tiene que ser finalizar todo este proceso rápidamente y tener ya una sentencia. Yo no tengo ni idea de si hay diferentes elementos o no para mantener las diferentes acusaciones. Como mínimo tengo alguna duda. Pero bien, más que cuestionar todo esto lo que pienso es que hay que finalizar el proceso [judicial] y poder llegar ya a esclarecer qué ha pasado o si se han cometido delitos o no. En todo caso, no sé cuál será la sentencia, pero sea cual sea es un tema que tiene que pasar a la siguiente fase. La solución, según mi opinión, creo que solo vendrá de la mano del diálogo. No hay más. Creo que cuando hay voluntad de diálogo la gente habla y llega a acuerdos. Pienso que en estos momentos, por toda la situación, hay mucha gesticulación y poca realidad. Pero sí o sí, es la única solución. Por lo tanto, tenemos que evolucionar todos hacia aquí.

¿Un diálogo sin límites?

Bien es verdad que yo no soy de poner demasiados límites, demasiadas líneas rojas. Parto de una cosa, estamos en una democracia, hay unas leyes, hay unas normas, hay una Constitución. Todo se puede cuestionar. No me gusta la Constitución porque no dice no sé qué... Bien, ¿verdad que hay mecanismos para cambiarla? Pues trabajamos las mayorías para que se pueda cambiar. Esto es la democracia. A mí hay leyes que no me gustan y que me las como con patatas. La primera, la LRSAL [Ley de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local]. Si pudiera, si fuera ministra por un día la derogaría. Pero, ¿me entiendes? Hay muchas cosas que se tienen que cambiar, pero para cambiar las leyes tenemos que encontrar las mayorías necesarias. A la tremenda, las cosas no se pueden hacer en democracia.

¿Qué impacto tuvieron los hechos entre la ciudadanía de l'Hospitalet?

En aquel momento, el 2017, la ciudadanía estaba sufriendo mucho. Los ciudadanos estaban muy preocupados. A Artur Mas le había dicho que yo hablo con la gente por la calle, y que me iban diciendo que lo que querían era un puesto de trabajo. Me estás hablando del derecho a decidir, que me parece perfecto, pero, ¿y qué hay sobre cómo generamos actividad económica en Cataluña? Porque en aquellos momentos, esto, como mínimo en l'Hospitalet, no estaba en la calle. Ahora y en medio del proceso evidentemente que está.

"Pocos días después del 1 de octubre, se agotó el dinero de los cajeros de la ciudad "

A ver, se agotó el dinero de los cajeros de la ciudad pocos días después del 1 de octubre. Fue así. Incluso había gente que decía, escucha, yo tendré que volver a mi pueblo. Y ahora no quiere decir que no haya gente a quien le quite el sueño, pero el contexto es más tranquilo.

En aquel momento el Partido Socialista apoyó a la aplicación del artículo 155.

Pero lo apoyó porque llegó a una situación de declaración de independencia.

Una declaración que ni se publicó en el DOGC...

Bien, y el 155 consistió en convocar unas elecciones. Fue todo light. En el momento de las cartas [entre Rajoy y Puigdemont antes de la declaración de independencia] hablé con Puigdemont y le dije: "Escucha, en Madrid son binarios. 1, 0, 1, 0. Blanco o negro, sí o no". Y él me decía, "No, tú lo interpretarás". Pero que yo lo interprete no quiere decir que allí lo entiendan. Es muy diferente.

Hay partidos, como Cs y PP, que básicamente mantienen el 155 como su única propuesta para Catalunya.

No tiene sentido, de ninguna forma. Es que esto no es ninguna propuesta. Yo no soy periodista, pero si lo fuera, a todos estos líderes, les preguntaría ¿cuál es la solución del problema que tenemos aquí? ¿Cuál es? Porque a ver, te puede no gustar, pero Pedro Sánchez te dice: "Tenemos que hablar, tenemos que negociar, tenemos que ver lo que podemos cambiar...". ¿Complicado? Vale. Pero es una vía.

"El 155 consistió en convocar unas elecciones. Fue todo light"

Tú hablas con otras formaciones y ya te dirán, ¿Cuál es la solución del señor Casado? ¿Y del señor Rivera? Si él mañana es presidente en Madrid, ¿qué hará? ¿No se hablará y se aplicará el 155 directamente? ¿Esta es la solución?

Para una parte muy importante de la sociedad catalana, la solución pasa por un referéndum reconocido. No parece que esto ahora mismo sea aceptable en el Estado.

Es que si empezamos yo pongo esta línea y yo esta otra... ¿No se llegó a un acuerdo en el inicio de la democracia, con una situación tremenda, con el franquismo? ¿Y no tuvimos la inteligencia política de hacerlo bien? Todo es mejorable, pero era un punto de encuentro. ¿Ahora no podemos encontrar un acuerdo? Nosotros hemos conseguido darle la vuelta absolutamente a esta ciudad. Y no es que seamos mejores que nadie. Lo que hemos hecho es trabajar. Trabajar juntos, escuchar a la gente. Y después siempre alguien se te enfada. Pero es que, hombre, hemos trabajado en una dirección clara para sacar adelante l'Hospitalet. ¿Todo esto nos aporta algo positiva? ¿Qué? Frustración, por parte de mucha gente que creía que esto le solucionaría todos los problemas de su vida y ahora se ha dado cuenta que hostia, será que no. ¿Y los otros? No ha aportado nada. Ha venido la derecha. Hemos provocado una reacción que pensábamos que no existía.

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