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Ernesto Alba: "O nos espabilamos o en Andalucía vamos a tener derecha para mucho tiempo"

El secretario general del PCA afirma, en una entrevista con Público en vísperas de la conferencia política del partido, que "la unidad entre Podemos e IU en Andalucía no está en cuestión y es irrevocable" y que "Anticapitalistas ha usurpado la marca" Adelante Andalucía

Ernesto Alba, durante la entrevista con Público.
Ernesto Alba, durante la entrevista con Público.

raúl bocanegra

Ernesto Alba (Conil, Cádiz, 1982) es el secretario general del Partido Comunista de Andalucía, la organización que vertebra IU. Fue el piloto de la transición en el partido, cuando Antonio Maíllo decidió dejar la política, en junio de 2019, y logró un consenso, que hoy perdura, para que Toni Valero asumiera la coordinación.

Este domingo, el PCA afronta una conferencia política en la que analizarán las estrategias a seguir para configurar una vez más un proyecto alternativo unido, sólido, aliado con la sociedad, y bien anclado en el territorio. "En el PCA hemos entendido que la unidad popular no se decreta ni está fuera de revisión. Tenemos que seguir trabajando hacia el futuro", afirma Alba, en un encuentro con Público.

"Es importante que hagamos autocrítica. Ahora tenemos que profundizar, no cometer el error de confundir la unidad popular en el sentido estratégico de construir desde abajo un contrapoder a la exclusividad de la unidad electoral", asegura Alba. "Si no abrimos este tipo de procesos desde abajo, la selección de candidaturas electorales limitan que podamos ampliar los espacios de unidad y de mayorías. Con las candidaturas suele haber problemas a la hora de consolidarse porque las fuerzas políticas buscamos los espacios y la representación", agrega.

Alba reflexiona: "Vamos a plantear desde Andalucía, tres líneas estratégicas: fortalecer la coordinación entre IU y Podemos en un momento en que la extrema derecha va avanzando; construir ese tejido social paralelo a las formaciones políticas, mezclar las militancias y el programa político con la sociedad, y vertebrar la fuerza institucional que tenemos, toda: alcaldes, concejales, parlamentarios…"

La entrevista se produce en un momento en que Adelante Andalucía, la coalición, el proyecto en que se embarcó IU en la etapa de Maíllo, junto al Podemos de Teresa Rodríguez y otras fuerzas andalucistas, atraviesa una etapa "grave", de desencuentros profundos, que no se han podido arreglar tras dos reuniones durante el verano, en las que solo se pudo constatar la discordia. Alba considera que la crisis en Adelante, cuya ruptura no descarta en esta entrevista, se debe a que "Anticapitalistas ha usurpado la marca".

Para Alba, el acuerdo con Podemos es la clave que orienta ahora mismo el rumbo de IU: "La unidad entre Podemos e IU en Andalucía no está en cuestión y es irrevocable", asevera, rotundo.

¿Cuál es el contexto político en el que se produce la conferencia política?

Para entenderlo, hay que abrir el foco y remontarnos a diez años atrás, 2008, con la caída de Lehman. Las consecuencias han atravesado el sistema político español y ha tenido distintas fases, con ingredientes que han marcado los ciclo políticos. Está el 15-M y las huelgas generales y las marchas de la dignidad, que impugnaban el sistema. Luego, la caída del bipartidismo con la entrada de Podemos. Se produce la abdicación de Juan Carlos I por una práctica corrupta de la institución de la monarquía, que debe hacernos reflexionar si queremos seguir por este camino o avanzar a un modelo más democrático, republicano y federal, que permita que el jefe de estado sea elegido democráticamente y que no sea hereditario. Otra clave que abre un nuevo ciclo político es el 1-0 [el referéndum en Catalunya]. Luego afrontamos una crisis de gobernabilidad: en cuatro años, lo que generalmente dura una legislatura, hemos tenido tres o cuatro elecciones generales, municipales. Y ahora, tras el 20 de abril y el 10 de noviembre [las elecciones generales], nos vemos en un nuevo ciclo político, en el que la extrema derecha entra con fuerza y en el que PSOE y Unidas Podemos somos capaces de ponernos de acuerdo para parar de alguna forma ese movimiento reaccionario.

¿Qué importancia le da a un nuevo presupuesto en este marco?

Es fundamental. Va a dar estabilidad. Un presupuesto en estos momentos va a dar estabilidad y va a permitir que salga adelante una propuesta política y unos acuerdos programáticos que van a dar respuesta a los retos que tiene España hoy. El presupuesto que tenemos hoy viene de Montoro y la realidad no tiene nada que ver con la de aquel momento. Y si la realidad ya había cambiado antes de la pandemia, ahora con la crisis sanitaria que tenemos, un presupuesto es urgente.

¿Con quién? ¿Admitiría que se firmase con Ciudadanos?

Primero hay que hablar del qué, después del cómo y luego del quién. Creo que estamos en un debate falso cuando ponemos el objetivo en el quién y no el qué. Ahora mismo, la crisis sanitaria ha levantado las costuras del sistema político construido hasta hoy. Es decir, es fundamental afrontar las evidencias que ha revelado la crisis sanitaria, por ejemplo, el modelo productivo. Cuando en plena pandemia, teníamos que ir fuera, al extranjero a por mascarillas, a por un producto tan simple como una mascarilla –creo que la única empresa está en Jaén–, esto dejó en evidencia la falta de industria y la carencia del modelo. Es importante cambiar ese modelo productivo, con inversiones en I+D+i para tener un modelo de alto valor añadido.

Y hay que fortalecer lo que ya venía debilitado por las políticas de austeridad: la sanidad pública, la educación pública, los servicios sociales y la dependencia. Y también hay que estar en todo lo que tiene que ver con reformas laborales. Ahí es donde hay que centrar el debate. Y hay un marco, que son los acuerdos firmados [entre PSOE y Unidas Podemos]. Cuando tengamos el texto, vamos al cómo, a establecer las prioridades dentro del actual gobierno de coalición y el método [de aplicación del presupuesto]. Una vez que está acordado eso dentro del gobierno, viene el quién. Yo creo que tiene que tener prioridad el bloque llamado de la investidura, y luego por último, un diálogo abierto también, con el resto de fuerzas parlamentarias.

Ernesto Alba, durante la entrevista con 'Público'.

En Andalucía tenemos el gobierno opuesto, un gobierno de PP y Ciudadanos, en una entente sólida con la ultraderecha, ¿Cómo lo analiza?

El actual gobierno nace tras las autonómicas, que abren un ciclo político en nuestro país, con la entrada de la extrema derecha. Es un gobierno que nunca se había dado en Andalucía, donde existía una hegemonía patente del PSOE desde los inicios de la democracia, por distintas variables. Moreno se ve presidente con Ciudadanos y el apoyo de Vox, que es el pilar fundamental, aunque no esté en el Gobierno, pero ahí radica lo que estamos viendo. La dirección de gobierno en Andalucía es negativa. Se está implantado y naturalizando en Andalucía un proyecto neoliberal que en la situación territorial que ocupa Andalucía –somos el sur del sur, somos la periferia de la periferia– no va a representar los intereses de la mayoría social.

Ese proyecto se ha materializado en el decretazo que se impone en abril en plena pandemia. La impronta del decretazo residen en dale salida a los problemas andaluces con las recetas que nos trajeron hasta aquí: la depredación del medio ambiente, la especulación urbanística, aligerar tramites urbanísticos, darle una salida neoliberal a los problemas andaluces. La salida no va por ese camino, si no que tiene que ir por el camino contrario, el fortalecimiento del sector servicios y del turismo. El turismo es una industria importante en Andalucía, representa un intervalo muy importante en la economía andanza. Sobre todo, porque existen una serie de sectores que tienen que generar riqueza. Tenemos recursos, sol, agua, tierra, que nos pueden permitir generar un modelo productivo que nos dé la autonomía que necesitamos. Y los servicios públicos, sanidad y educación, están hoy muy amenazados.

Hay que subir los impuestos a las grandes fortunas y grandes patrimonios. Y no lo digo yo, lo dice la constitución, la fiscalía tiene que ser progresiva, de acuerdo a lo que se tiene. De los impuestos se pagan las crisis. Lo que no puede ser es que salgamos de esta crisis otra vez –esa es la trampa neoliberal– siendo los de abajo, los trabajadores, los autónomos los que pagamos mientras las grandes fortunas se escapan.

¿Se definiría como andalucista?

Soy andalucista en el sentido de que me considero una persona arraigada en Andalucía. Me siento andalucista desde esa posición del sur del sur. A lo largo de la historia nos han robado toda la soberanía y nos han tenido como mano de obra barata. Soy andalucista desde el punto de vista cultural y reivindicativo, pero no soy nacionalista ni pongo límites al pensamiento del andalucismo. Soy internacionalista, soy comunista, y entiendo el andalucismo desde un punto de vista federal. Entiendo que todo lo que sea bueno para los trabajadores y trabajadoras andaluces será bueno para el resto de los trabajadores españoles.

Cambiar el gobierno andaluz pasa probablemente por algún tipo de entendimiento con el PSOE ¿Es una salida viable?

Para cambiar a las tres derechas en Andalucía, antes de hablar de pactos, lo primero es ser serios para construir una alternativa, los números llegarán después. Y la izquierda tiene que ser autocrítica. Lo que hay que hacer es organizarse y ofrecer a Andalucía un proyecto creíble, alternativo y que dé confianza a los andaluces y andaluzas, un proyecto que dé salida a sus intereses.

¿Ese proyecto es Adelante Andalucía?

Ese proyecto tiene que salir de las fuerzas que representen la izquierda alternativa a las tres derechas. Lo que quiero decir es: con la izquierda. En Andalucía o nos espabilamos o tendremos derecha para mucho tiempo. Eso pasa por vertebrar los espacios unitarios en Andalucía para que sean capaces de construir una alianza con los movimientos sociales, vecinales y sindicatos y para construir todas las redes que se puedan para sacar adelante el proyecto. Actualmente, entre un PSOE descolocado desde las últimas elecciones y Adelante Andalucía, con las peleas internas que hemos tenido, las derechas están. Dicho esto: construyamos el proyecto político, que tiene que estar basado en la cuestión programática para dar confianza a la gente. Y a partir de ahí afrontemos la realidad y las elecciones, veamos la aritmética, veamos dónde nos pone la gente. Si hemos hecho el trabajo bien, nos pondrán en un lugar, y si lo hacemos mal, en otro. Nos pondrán en el rincón de pensar.

Luego, según los números, nosotros vamos a trabajar para que no gobiernen las derechas. En ese sentido, serían las propias militancias las que decidan cómo. Con un gobierno o no, pero eso habrá que verlo. Nosotros no estamos en eso ahora. Nuestra mayor preocupación ahora es construir ese proyecto que nos dé una mayoría sólida y alternativa a las tres derechas.

El PSOE está en sus reflexiones. En el caso de que Susana Díaz repitiese como candidata, ¿sería un obstáculo para llegar a un entendimiento?

Bueno. Lo primero es ver cómo llegamos a las elecciones. Poner el foco en Susana Díaz, en un posible pacto, no lo sé. Habría que ver cuando lleguemos al momento. Hay que recordar que habría que preguntarle a Susana Díaz, que fue quien nos echó de un gobierno de Andalucía. Eso no está en nuestra cabeza ni lo hemos pensado. Nuestras preocupaciones son otras.

¿Qué es lo que pasa en Adelante?

Bueno, Lo que ocurre actualmente es que una minoría, un sector, que venía siendo la dirección de Podemos, que es Anticapitalistas, pues, ha usurpado la marca, y en ese sentido, deja al resto de fuerzas, sobre todo, a las que vertebran el espacio, que somos Podemos e IU, en una situación muy incómoda de cara a seguir consolidando lo que fue el proyecto de Adelante Andalucía, que en sus inicios era un espacio unitario amplio, donde queríamos construir esa alternativa.

"Ha usurpado la marca" parece una clara manifestación de que eso está roto, ¿Está roto?

Teresa Rodríguez manifestó el pasado 10 de agosto que esto estaba roto, cosa que nos llamó a nosotros la atención, porque estábamos en plenas conversaciones y dialogando por la voluntad que tenemos en IU de que el espacio se asiente y se convierta en alternativa.

¿Descarta que haya en Andalucía más de una papeleta a la izquierda del PSOE?

Podría ocurrir. Yo te puedo decir que desde el PCA y desde IU trabajaremos todo lo posible para que la candidatura sea lo más unitaria posible para tumbar a las derechas. Eso lleva un trabajo y muchos surcos que arar y que trabajar. Luego hay que ver la voluntad también de otros.

¿Cómo se usurpa la marca?

La marca se usurpa registrando en Interior lo que es de todos y teniendo el poder.

Pero eso se hizo con un acuerdo, ¿no?

Se nos plantea que había intentos por parte de otros líderes, de otras fuerzas, para usurpar la marca Adelante Andalucía. Para evitar que nadie usara esa marca, se nos dijo que tendríamos una representación, pero cuando nos vimos delante del notario, no fue así. A la persona que iba por IU se le dio un carácter testimonial.

¿Tienen previstos más reuniones y encuentros?

Después del 10 de agosto, donde manifestó Tere esa ruptura, nos llamó mucho la atención aquello y luego ha pasado el verano.

Hay un grupo parlamentario, un trabajo que hacer, más allá de la situación grave en la que esta Adelante Andalucía.

¿La relación es buena con la nueva dirección de Podemos?

Estamos trabajando. La vertebración de la unidad entre Podemos e IU en Andalucía no está en cuestión y es irrevocable. Compartimos un proyecto unitario, compartimos a nivel federal proyecto político y estamos dentro de un gobierno. La unidad en Andalucía esta garantizada por IU y Podemos. Lo que tenemos que hacer es fortalecer se espacio unitario y le marco político que simboliza Unidas Podemos.

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