Público
Público

EUSKADI El Gobierno vasco busca salvar los últimos Presupuestos de la legislatura

El consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu, ha abierto las negociaciones con Elkarrekin Podemos, aunque no descarta buscar acuerdos con otras formaciones. El PP aceptará finalmente reunirse con el Ejecutivo, aunque hay diferencias insalvables.

El consejero de Economía y Hacienda del Gobierno Vasco, Pedro Azpiazu | EFE

Cuando la resaca de las elecciones invadía a los políticos de todos los colores, Pedro Azpiazu se preparaba para afrontar unas jornadas realmente intensas. Más allá de lo que pase o deje de pasar en Madrid, el consejero de Hacienda del Gobierno vasco se afana estos días en encontrar los apoyos necesarios para sacar adelante los últimos Presupuestos autonómicos de esta legislatura. Todo un reto que le recuerda al lehendakari Iñigo Urkullu su realidad: el PNV gobierna en minoría junto al PSE, por lo que necesita algún apoyo de la oposición para sacar adelante las cuentas.

“Vamos a hablar” o “nos reuniremos” son estos días las frases más utilizadas por los partidos –también de todos los colores– cuando se les pregunta qué pasará y qué harán cuando llegue el momento clave: aprobar o no los Presupuestos en el pleno del Parlamento vasco. De momento nadie quiere autodescartarse, aunque hay quien se deja querer más o menos.

Las quinielas –y el mismísimo Gobierno vasco– apuntan hacia Elkarrekin Podemos como posible aliado de cara a la aprobación de las cuentas. Tanto Azpiazu como los representantes de la formación morada admiten que hay posibilidades de acuerdo, aunque falta recorrer camino para llegar a un sí claro, rotundo y definitivo.

Paso a paso. Este jueves tuvo lugar una primera reunión entre el consejero de Hacienda y representantes de Elkarrekin Podemos, quienes expusieron sus principales reivindicaciones: la coalición de izquierdas reclama “medidas que protejan a las familias y a las personas de Euskadi ante un previsible empeoramiento de la situación económica”. En esa línea, solicitan que los Presupuestos contemplen el “refuerzo del sistema de protección social, medidas para facilitar el acceso a la vivienda, especialmente a las personas jóvenes, y limitar el incremento del alquiler y mejora de la cobertura sanitaria”.

De momento, el Gobierno vasco no cierra la puerta a nada ni a nadie. “La negociación empieza ahora”, señalaron fuentes próximas a Azpiazu. Señalaron que la reunión con Elkarrekin Podemos fue “una primera toma de contacto” que sirvió para definir “los temas que pueden entrar en la negociación”. Poco más. “Las reuniones –agregaron– continuarán en los próximos días”.

El Ejecutivo autonómico prevé reunirse “con todos los partidos que quieran sentarse a hablar de este tema”. Con EH Bildu lo hará previsiblemente la semana que entra, mientras que con el PP aún no hay fecha. “Todavía no nos han contestado”, señalan desde el Gobierno vasco.

En esa línea, fuentes populares adelantaron a Público que “habrá reunión”. “Nos reuniremos con ellos e iremos con la pretensión de llegar a acuerdos, pero nuestras condiciones son claras y están íntimamente relacionadas con una revolución fiscal”, afirmaron desde la dirección del PP vasco.

En efecto, el partido liderado por Alfonso Alonso quiere concretar “una reforma fiscal que baje impuestos a clases medias y trabajadoras”. El consejero Azpiazu ha descartado adoptar las medidas que reclama el PP, alegando que “hay que hacer planteamientos realistas y políticos, que sean posibles”.

Elecciones en el horizonte

EH Bildu también ha mostrado cierta distancia del proyecto presupuestario de Urkullu, alegando que el Gobierno “dice una cosa, pero hace otra”. “Cuando anunciaron las Directrices sobre las que se basaba el Proyecto Presupuestario, hablaron de igualdad, de medidas contra el cambio climático, de empleo de calidad…. son palabras que se dicen muy fácil, pero que de poco sirven en un Presupuesto si no tienen financiación”, afirmó Maddalen Iriarte, portavoz de la coalición abertzale.

Mientras tanto, Azpiazu no deja de mirar el calendario. El 4 de diciembre finalizará el plazo para la presentación de enmiendas, que serán debatidas el 16 de diciembre. El debate clave en el pleno del Parlamento será el 27 de diciembre: ese día se confirmará si el Gobierno vasco cuenta o no con los respaldos necesarios para sacar adelante su proyecto.

Entonces se abrirá otro capítulo: en caso de que el Ejecutivo no consiga aprobar las cuentas, aumentarán las posibilidades de un adelanto electoral. Las elecciones autonómicas están previstas para el otoño de 2020, pero Urkullu podría optar por convocarlas algunos meses antes, en primavera. Todos los caminos están abiertos.