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La justicia ordena a la Xunta que repita ya una oposición amañada en el 2012 para colocar a un médico afín al PP

La jueza insta al Servicio Galego de Saúde a repetir el concurso que privó de la jefatura de Servicio de Psiquiatría a Víctor Pedreira, uno de los galenos purgados por Feijóo por oponerse a las políticas de recortes y privatizaciones de su Gobierno

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El jefe del Servicio de Psiqiuatría de Pontevedra, Isauro Gömez Tato, a la derecha junto al conselleiro de Sanidad, Jesús Vázquez Almuiña, a la izquierda. / SERGAS

La jueza de lo Contencioso-Administrativo número dos de Pontevedra ha ordenado al Servicio Galego de Saúde (Sergas) que ejecute ya la sentencia que declaró nula hace dos años la oposición amañada por la que obtuvo su plaza el actual jefe de Psiquiatría del hospital de Pontevedra.

Se trata del doctor Isauro Gómez Tato, quien ganó aquel concurso mediante un procedimiento que la justicia consideró ilegal porque estuvo destinado a entregarle a él la plaza que hasta entonces ocupaba Víctor Pedreira, quien fue destituido de su cargo a las pocas semanas de que Alberto Núñez Feijóo  llegara al poder en abril del 2009, y de que nombrara gerente del hospital al último conselleiro de Sanidade de Manuel Fraga, José Manuel González Álvarez.

Pedreira acababa de cesar como subdirector xeral de Saúde Mental del Sergas con la Xunta anterior, que gobernaban en coalición el PSOE y el BNG, y fue purgado de su puesto en el hospital junto a otra decena de jefes de Servicio a quienes el PP suponía incómodos para ejecutar la política de recortes y privatizaciones en la sanidad pública que Feijóo quería poner en marcha, y que lleva nueve años aplicando.

La jueza consideró probado que el Sergas había vulnerado los principios de igualdad, mérito y capacidad

Según la primera sentencia sobre el caso, que data de diciembre del 2016, todo el proceso de la oposición, desde el nombramiento de los miembros del tribunal hasta los baremos para medir los méritos de los candidatos e incluso el acto público en el que defendieron sus proyectos, estuvo viciado por una "desviación de poder incompatible con la imparcialidad y objetividad" que deben regir los procedimientos de provisión de plazas en la función pública. La jueza consideró probado que el Sergas había vulnerado los principios de igualdad, mérito y capacidad en favor de Gómez Tato y en detrimento de Pedreira.

La Xunta recurrió al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), que volvió a desestimar sus argumentos en octubre del 2017 al considerar demostrado que el Sergas había amañado la oposición "en un contexto plagado de irregularidades indiciarias de arbitrariedad y favoritismo" destinadas a echar a Pedreira de su puesto para colocar a un psiquiatría más próximo al PP.

Desde entonces, Pedreira ha reclamado en varias ocasiones al Sergas que le devuelva su plaza y que vuelva a convocar la oposición, pero la Xunta se ha negado a hacerlo alegando que ya ha entrado en edad de jubilación. Tampoco ha destituido a Gómez Tato, e incluso ha llegado a afirmar, en respuesta a una pregunta parlamentaria del PSOE , que aunque la justicia diga que el procedimiento por el que se cubrió la plaza fue ilegal y ha sido anulado, eso no implica que el médico que la ocupa deba ser cesado. En el recurso que presentó ante el juzgado para evitar su destitución, la Xunta sostenía que dado que a la convocatoria sólo se habían presentado dos aspirantes y uno estaba jubilado, ¿para qué repetirla?

Víctor Pedreira, psiquiatra purgado por Feijóo y premio Cidade de Pontevedra.

La jueza ha rechazado esos argumentos y ha atendido a los de Pedreira, que sostenía que la Administración estaba obligada a acatar y cumplir los fallos judiciales con independencia del tramo de la edad en que él se encontrara. Y recordaba además que la ley gallega permite que los médicos del Sergas obtengan prórrogas para continuar trabajando, si así lo desean, más allá de la edad oficial de retiro. Una posibilidad a la que él no descarta acogerse.

El auto de ejecución de la sentencia le da la razón, y recuerda además que debe ser compensado "con los reconocimientos inherentes al puesto" del que fue apartado ilegalmente así como con "los complementos salariales dejados de percibir".

La jueza también se muestra contundente con la Xunta, advierte de que el nombramiento de Gómez Tato "debe ser revocado por cuanto deriva de actividad declarada contraria a derecho" y ordena al Sergas a que reinicie el procedimiento "respetando los principios de igualdad, mérito y capacidad". Si no lo hace, avisa la jueza, los responsables de tal decisión se enfrentan a las penas de hasta un año de cárcel que contempla la Ley reguladora de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa.

En los últimos cinco años, una docena de sentencias judiciales similares han tumbado oposiciones amañadas del Sergas, demostrado que existió una verdadera purga en las jefaturas de Servicio de varios hospitales, iniciada en cuanto Feijóo tomó el poder y dirigida a apartar de ellas a los médicos incómodos para sustituirlos por otros más próximos al ideario del PP.

Entre otros, y además de Pedreira, cayeron profesionales como Evaristo Varo, el primer cirujano que empezó a hacer transplantes de hígado en el hospital de Santiago y quien fue destituido como jefe de Cirugía Abdominal tras denunciar que la Xunta se negaba a proporcionar a varios de sus pacientes el tratamiento contra la hepatitis C que les había recetado. Varios de ellos murieron, pero Varo fue sustituido con otra oposición ilegal por Manuel Bustamante, marido de la segunda conselleira de Sanidade de Feijóo, Rocío Mosquera.

También perdieron su plaza, entre otros, José María Borro, jefe de Cirugía Torácica del hospital de A Coruña; Enrique Vázquez Astray, jefe de Digestivo en Pontevedra; Enrique Temes, jefe de Neumología en ese mismo hospital, y Arturo González Quintela, jefe de Medicina Interna en Santiago.

A pesar de los sucesivos fallos judiciales y de que varios de esos galenos fueron también perseguidos y sometidos a expedientes y denuncias que acabaron ganando en los tribunales, el Sergas niega que haya existido ninguna purga. Nadie de la Xunta se ha disculpado con ellos ni ha admitido que se cometiera ilegalidad alguna.

En el caso de Pedreira, la Xunta se ha limitado a indicar que no piensa pedir perdón a nadie ni adoptar medidas contra los responsables de las oposiciones amañadas, porque "ya asume la responsabilidad que le corresponde con la ejecución de la sentencia".