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La Fiscalía no ve "trato degradante" en los actos de la Guardia Civil en la valla de Melilla

Los ocho agentes imputados "cumplieron con su obligación de mantener la estanqueidad de la frontera terrestre", dice la Fiscalía sobre su intervención durante un salto masivo de 300 inmigrantes, y pide el sobreseimiento: "Entendemos que la actuación de los guardias civiles queda ampara en el cumplimiento de un deber o desempeño de su oficio"

Dos agentes de la Guardia Civil junto a la valla de Melilla. - JAIRO VARGAS

EUROPA PRESS

MELILLA.- La Fiscalía ha solicitado al Juzgado de Instrucción número 2 de Melilla que "se acuerde el sobreseimiento provisional" de los ocho agentes de la Guardia Civil de Melilla que están imputados, al estimar que no han cometido ni el delito de trato degradante ni de lesiones durante su intervención durante un salto a la valla de unos 300 subsaharianos el pasado 15 de octubre, según el auto del Ministerio Público.

La representante de la Fiscalía, María Rodríguez García, ha señalado en su escrito entregado a las partes interesadas en esta causa, como son los letrados defensores y los de la acusación formada por las organizaciones no gubernamentales Prodein (Pro Derecho de la Infancia de Melilla), SOS Racismo y Andalucía Acoge, que "los guardias civiles cumplieron con su obligación de mantener la estanqueidad de la frontera terrestre de Melilla".

Asimismo ha indicado que "la fuerza que emplearon se supeditó en todo momento al cumplimiento de dicho fin, sin que se observe desproporción, dado que afrontaban un asalto masivo y violento protagonizado por más de cien personas, algunas de las cuales mostraron agresividad contra los agentes actuantes".

A juicio de la fiscal María Rodríguez García, "el contexto indica que el asalto sólo podía ser contenido con el empleo de las defensas reglamentarias, por lo que la conducta de la fuerza policial estaba justificada".

Por todo ello la integrante de la Fiscalía de Área de Melilla ha subrayado que "entendemos que la actuación de los guardias civiles queda ampara en el cumplimiento de un deber o desempeño de su oficio", en los términos del artículo 20.7 del Código Penal, por lo que demanda el sobreseimiento provisional de esta causa.

LOS HECHOS

El salto masivo del 15 de octubre de 2014, protagonizado por unos 300 subsaharianos, se saldó con la entrada de 8 inmigrantes y más de una decena de heridos, cinco de ellos guardias civiles y otros cinco inmigrantes, que tuvieron que ser atendidos en el hospital y a pie de valla.

Los agentes fueron llamados a declarar "en calidad de imputados" el pasado 26 de marzo, "en relación a la acción que ha sido documentada en soporte videográfico de actuaciones" por la ONG Prodein, según el cual un inmigrante conocido como Dani, fue "rodeado y golpeado por un grupo de guardias civiles" cuando bajaba por una escala de la valla de Melilla, "siendo posteriormente trasladado en volandas hasta Marruecos desde España atravesando el perímetro fronterizo".

Durante esa declaración judicial, los agentes defendieron que hicieron un "uso proporcionado de la fuerza" para hacer frente a del intento cruzar la valla de 300 inmigrantes subsaharianos.

Los agentes, además, han destacado durante su relato de los hechos "la extrema violencia" empleada por los inmigrantes, como demuestra el hecho de que cinco guardias civiles resultaran heridos, uno por traumatismo craneoencefálico tras caer desde 5 metros de altura tras recibir "una patada" de un inmigrante que se negaba a bajar de la alambrada. Asimismo recordaron que fue reparado un tramo de valla que quedó "parcialmente derrumbado" tras ceder al peso de unos 140 encaramados.