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Luena, el hombre clave en el PSOE de Sánchez

El líder socialista le encarga ahora la reorganización del partido en las grandes ciudades para recuperar el voto en las generales

El secretario de Organización del PSOE y líder de los socialistas riojanos, César Luena, atiende a los medios. EFE/Paco Campos

MANUEL SÁNCHEZ

MADRID.- El secretario de Organización del PSOE, César Luena, siempre va con la sonrisa puesta y da la impresión que todo se lo toma a broma. No dramatiza ninguna situación y resta importancia a las declaraciones de unos o de otros, o a las crónicas más incendiarias que pueda haber contra el PSOE o contra él.

A la mínima ocasión te imita a Felipe González o a cualquier otro dirigente socialista, y consigue una carcajada entre los asistentes de la reunión más tensa en la que pueda estar. Una dirigente socialista le reconocía esta forma de ser: “En el PSOE, tras Óscar López, con quien más me he reído siempre ha sido con Luena”.

Sin embargo, detrás de esta imagen, se esconde un tipo hábil, rápido de reflejos, inteligente y que conoce bien al partido. No da puntada sin hilo, sabe recopilar información de lo que saben los demás y luego utilizarla. Tiene aún esa escuela de las Juventudes Socialistas –al igual que Susana Díaz- que usa con destreza para ese juego entre bambalinas que hay siempre detrás de los partidos. Y con ello, sin demasiado protagonismo mediático, se ha convertido en el hombre clave de Pedro Sánchez en el PSOE.

Parece, además, haber heredado el olfato de José Blanco y, hasta ahora, todas sus previsiones se cumplen. Antes del 24-M hizo su pronóstico cuando todo el mundo hablaba de debacle y que el PSOE no llegaría al 20%: “No nos va a ir mal, vamos a recortar mucho al PP y vamos a poder gobernar en muchas comunidades porque el PP no va a tener mayoría absoluta ni en La Rioja (su tierra). Pero tampoco va a ser un remontada, estamos en un crecimiento gradual y lento, que hay que seguir manteniendo”. Y lo clavó.

Tampoco nunca mostró la más mínima inquietud por una operación de Susana Díaz en las primarias. “Sánchez va a ser el candidato, eso no tiene vuelta atrás”. Aunque como hombre previsor sí ha estado trabajándose concienzudamente las federaciones por si hubiera la necesidad de echar un pulso.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, junto al secretario de Organización y Acción Electoral, César Luena, el secretario de Refomas Democráticas y candidato a la Presidencia valenciana del PSPV-PSOE, Ximo Puig, y el candidato del PSOE a presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. EFE/Paco Campos

Y, además, tiene muy claro que han venido a hacer cosas nuevas en el PSOE. Por ello, no le tembló el pulso en expulsar a los implicados en el caso de las tarjetas black, ni en animar a Sánchez a crear una gestora en Madrid para echar a Tomás Gómez. Quiere hacer cosas distintas, porque es un firme convencido que los ciudadanos ya no están para perdonar nada.

Por todo ello, y como es obligado en cualquier buen secretario de Organización del PSOE, tiene ya muchos enemigos y hay muchos odios contra él. Incluso, en los mentideros socialistas se ha rumoreado que cualquier pacto de paz interna pasaba por su cabeza, pero parece altamente improbable que Sánchez la sacrifique.

De hecho, la última decisión del líder socialista ha sido encomendarle la reorganización del PSOE en las grandes ciudades, donde ha estado el hundimiento del voto socialista. Y, a buen seguro, que este mismo lunes César Luena se pone manos a la obra.

Su único objetivo es trabajar para Pedro Sánchez y dar todo el protagonismo al líder socialista. Él busca un segundo plano, en el que pueda hacer las cosas a su manera, con el objetivo de dar una vuelta de calcetín completa al modo de funcionar del PSOE. De momento, sin ser fácil, las cosas le van saliendo. El “baroncito”, como él mismo se autodenominó cuando era secretario general de La Rioja, se ha hecho mayor.

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