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Memoria Histórica Ocho eurodiputados piden ayuda al Papa para que Franco no acabe en La Almudena

Consideran que ese traslado serviría para "constituir una afrenta para todas las víctimas" y para convertir el templo madrileño "en un centro de peregrinación de organizaciones ultraderechistas".

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Sepultura de la hija del dictador Francisco Franco, Carmen Franco, en la cripta de la Parroquia de Santa María la Real de la Almudena en Madrid. EUROPA PRESS

Ocho eurodiputados españoles han pedido este viernes una entrevista con el Papa Francisco para que interceda para impedir que los restos del dictador Francisco Franco se trasladen desde el Valle de los Caídos de San Lorenzo del Escorial a la catedral de La Almudena de Madrid. 

Los ocho europarlamentarios consideran que ese eventual traslado a la catedral madrileña, como pretende la familia del dictador, serviría para "constituir una afrenta para todas las víctimas" y para convertir el templo madrileño "en un centro de peregrinación de organizaciones ultraderechistas".

En un comunicado difundido por el grupo liberal ALDE del Parlamento Europeo, los firmantes se dirigen al Papa Francisco para convencerle de que medie para "impulsar una reflexión y un cambio de actitud sobre lo que puede ser una nueva afrenta para miles de familias" de víctimas de la Guerra Civil y del régimen franquista. "Queremos pedir ayuda para que no se consume una decisión a todas luces errónea", señalan los europarlamentarios.

Agregan que sería "una medida que lejos de ayudar a cerrar un negro capítulo de la política española de memoria histórica puede reabrir heridas, propiciar enfrentamientos y convertir un templo católico, en pleno centro de Madrid, en lugar de peregrinación para todos los ultraderechistas europeos".

Los eurodiputados, Clara Aguilera (PSOE), Izaskun Bilbao (PNV), Ana Miranda (BNG), Jordi Solé (ERC), Josep María Terricabras (ERC), Ramón Tremosa (PDeCAT), Miguel Urbán (Podemos) y Ernest Urtasun (ICV), se dirigen al Papa Francisco "como persona, como ser humano, como ciudadano de un país, Argentina, que sabe mucho sobre dictaduras militares, represión y desapariciones". En su carta le recuerdan que el dictador argentino Jorge Rafael Videla fue enterrado en una tumba anónima por "higiene democrática" y por "humanidad hacia sus víctimas".