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Pocas mujeres y escasa perspectiva de género en la Policía catalana

Solo uno de cada cinco agentes de los Mossos d'Esquadra es mujer. Pese a algunos tímidos avances, los cuerpos policiales catalán y barcelonés siguen sin aplicar la perspectiva de género de manera integral.

Comisarios de los Mossos participantes las primeras jornadas sobre la perspectiva de género y la igualdad de oportunidades en el cuerpo.
Comisarios de los Mossos participantes las primeras jornadas sobre la perspectiva de género y la igualdad de oportunidades en el cuerpo. ACN/Miquel Codolar

La percepción de que el trabajo de policía es "cosa de hombres" aún está muy presente en el imaginario colectivo. De hecho, un estudio reciente del Institut de Seguretat Pública de Catalunya (ISPC) muestra que el 50% de las mujeres y el 75% de los hombres que forman parte de los Mossos d’Esquadra piensan que ser policía es un empleo masculino. Las cifras avalan esta creencia: las mujeres solo representan el 21,21% del cuerpo policial catalán, en línea con la media europea, que se sitúa alrededor del 20%. Pero más allá de las cifras, la policía carece aún de una perspectiva de género integral. Los cuerpos policiales catalán y barcelonés están trabajando en ello, pero aún queda mucho por delante.

La responsable d'Igualtat i Equitat de Mossos d’Esquadra, Rosa M. Gubianes, explica que a finales del 2019 se creó la unidad que dirige y que en el mes de marzo del 2020 se creó la Comissió d’Igualtat de Gènere de los Mossos d’Esquadra. Gubianes apunta que con el impulso de la Dirección General de Policia están trabajando en la elaboración del Plan de igualdad entre hombres y mujeres del cuerpo. De hecho, aún están desarrollando el diagnóstico y analizando los datos que tienen para que luego salgan "las propuestas, los objetivos y las acciones". Las acciones, según Gubianes, irán enfocadas a que el porcentaje de mujeres dentro del cuerpo llegue al 40%, que se incremente el número de mujeres en sitios de responsabilidad, pero que también haya medidas de conciliación. De hecho, tanto hombres como mujeres dudan en pedir ascensos porque les pueden trasladar a otras comisarías y eso dificulta la compaginación laboral y familiar. Por otro lado, no fue hasta finales del verano del 2020 que se aprobó el protocolo de actuación para evitar el acoso laboral por razones de sexo en el trabajo en el cuerpo de Mossos.

Medidas para aumentar la presencia de las mujeres

En la promoción del 2018-2019 de la escuela de Policía del ISPC hubo 454 nuevos graduados, de los cuales solo 82 eran mujeres.

El Govern aprobó el Decreto Ley 1/2021 el 12 de enero, que modifica la Ley 10/1994 de la Policia de la Generalitat, el cual establece medidas para equilibrar la presencia de mujeres y hombres en la plantilla. En las próximas convocatorias de acceso al cuerpo y en las de ascenso al resto de categorías, se otorgará preferencia a la selección de las personas aspirantes del sexo menos representado, que es el femenino, cuando estas se encuentren en empate de puntuación con las personas aspirantes del otro sexo. Pese a ello, en la promoción del 2018-2019 de la escuela de Policía del ISPC hubo 454 nuevos graduados, de los cuales solo 82 eran mujeres.

Una de las razones de este bajo porcentaje son las dificultades a la hora de acceder al cuerpo policial. Des del año pasado se han eliminado una de las fronteras principales, el requisito de la altura, tanto en hombres como en mujeres, y se ha hecho una revisión de las pruebas, tanto del acceso como en el de ascenso. Mientras que las mujeres tienen más dificultades en las físicas, aprueban más la entrevista y la prueba psicotécnica, tal como apunta el informe del ISPC Com incorporar més dones a la Policia.

El requisito de la altura también se eliminó en la Guàrdia Urbana de Barcelona, y en este cuerpo se implementó que como mínimo un 40% de la nueva promoción fueran mujeres, pero aun y así la media sigue siendo del 13%. "Necesitamos muchas promociones del 40%, porque en el 2022-2023 aún no llegaremos al 20%", apunta la gerente del Área de Seguretat i Prevenció del Ajuntament de Barcelona, Maite Casado. Por otro lado, hay 100 caporales de los cuales solo 22 son mujeres. "Tenemos que romper el techo de cristal, la división vertical y la horizontal", insiste.

"Hace falta dar una vuelta más para el cambio real y que la cultura policial tenga realmente perspectiva de género"

Y es que los avances llegan tarde y la cultura policial continúa siendo prominentemente masculina. "Parecerá una tontería, pero es que no hay pantalones para las mujeres. No está contemplado. Las camisas con bolsillo están a la altura del pecho, característica que va bien para los hombres, pero no para las mujeres", apunta Bernat Vivolas, técnico de subdirección General de Formación Universitaria, Investigación y Gestión del Conocimiento del ISPC y uno de los autores del informe Com incorporar més dones a la Policia. "Hace falta dar una vuelta más para el cambio real y que la cultura policial tenga realmente perspectiva de género", apunta. De hecho, la Guardia Urbana está haciendo un estudio para averiguar las razones que motivan a las mujeres a inscribirse a los cuerpos policiales, así como los motivos que las frenan. Un factor determinante es "la cercanía y conocimiento" sobre la Guàrdia Urbana. "Las mujeres que no han tenido ningún contacto ni se les pasa por la cabeza, no es una profesión que les resulte atractiva", remarca Casado.

Evitar la división sexual del trabajo

Dentro de los cuerpos policiales sigue habiendo división sexual del trabajo. Así lo reconoce Casado, quien explica que las unidades operativas -las que hacen patrullaje o pisan más la calle- están mayoritariamente ocupadas por hombres, y los trabajos administrativos por mujeres, mientras que Gubianes niega que en el cuerpo de Mossos se dé esta separación. "En la BRIMO también tenemos mujeres destinadas. Las mujeres desde el principio trabajan en cualquier destino de seguridad ciudadana sin ningún tipo de problema", asegura Gubianes. Por su parte, Casado insiste en que en Barcelona no es así. "Queremos romper con la división sexual del trabajo", expone.

"Desgraciadamente, aún hay personas que dicen que una mujer no puede patrullar porque no sabría enfrentarse a un hombre de 90kg", apunta Vivolas. En ese sentido, Casado defiende que una unidad formada por una mujer y un hombre afrontan distinto un conflicto o una incidencia vecinal, ya que seguramente se use más la mediación. En ese sentido, ¿Y qué otras formas hay de aumentar el número de mujeres? Hay estudios europeos que señalan la difusión con imágenes de mujeres policía, entre otras, como una medida eficaz para incorporar mujeres en la policía. Tal como subraya Vivolas, la mayoría de la publicidad en la que aparecen están relacionadas con la violencia de género, atención a las personas, charlas, mientras que las imágenes de patrullaje están protagonizadas por hombres.

Por su parte, Casado insiste que también es importante aplicar la perspectiva de género en las actuaciones policiales, no solo en el área de atención a la víctima de violencia de género. Uno de estos ejemplos, expone Casado, es la actuación que han hecho para reforzar la seguridad del paseo marítimo. "Las soluciones tradicionales serían más patrullas, más cámaras. ¿Cuál es la de perspectiva de género? Hacer marchas exploratorias para tener en cuenta factores urbanísticos como los rincones escondidos, la iluminación, que ayudaban a promover delitos donde la gran mayoría de las víctimas son mujeres", desarrolla.

El techo de cristal en las cúpulas de los Mossos d'Equadra

Josep Lluís Trapero, restituido como jefe de los Mossos d'Esquadra a principios del 2021, nombró por primera vez a una mujer como líder de la Comissaria General d'Investigació Criminal, la comisaria Marta Fernández. Por su parte, el anterior jefe de la policía catalana, Eduard Sallent, introdujo por primera vez en la cúpula de los Mossos d'Esquadra una mujer el 2020: la comisaria Cristina Manresa fue nombrada jefa de la Comisaría Superior de Coordinación Central. Con el retorno de Trapero, Manresa es ahora responsable de la Regió Policial Central. Pese a este avance, es preocupante que hasta el 2020 la cúpula de los la policía catalana no tuviera mujeres. Eso, en parte, podría ser porque los cargos de confianza en las cúpulas no se tienen tan en cuenta los méritos profesionales, sino más la relación con los altos cargos. Aun y así, los concursos para ascender son públicos y están basados en méritos

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