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Hospital de emergencias de Madrid La oposición denuncia las "obras temerarias" del hospital de Ayuso: "Las prisas encajan mal con la seguridad laboral"

Mientras PP y Cs afirman que las normas de seguridad se cumplen escrupulosamente durante las obras, para PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos la construcción es un "despropósito" que pone en peligro la seguridad de los obreros.

obreros hospital emergencias Madrid
Varios operarios junto a las obras del Hospital de pandemias Isabel Zendal que se está terminando de construir en Valdebebas, en Madrid. J.J. Guillén / EFE

Los diferentes grupos políticos de la Asamblea de Madrid se reunieron este jueves por la tarde para una misión que a la postre resultó imposible: dilucidar si las obras del hospital de emergencias Isabel Zendal, el proyecto que vende con fruición la presidenta Isabel Díaz Ayuso, cumplen las normas en materia laboral y de seguridad y salud en el trabajo tras la muerte en el tajo de dos trabajadores, uno de ellos por infarto. Tal como adelantó Público ayer, trabajadores y sindicatos denuncian las deplorables condiciones de trabajo y la "absoluta opacidad y falta de transparencia" en la construcción del centro sanitario.

Más Madrid forzó la comparecencia del consejero de Economía, Empleo y Competitividad de la Comunidad de Madrid, Manuel Giménez, de Ciudadanos (Cs) para que explicara qué está pasando. El guion se cumplió al milímetro: PP y Cs afirmaron categóricamente que las normas de seguridad laboral se han cumplido escrupulosamente durante las obras, aún inconclusas, mientras que para PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos la construcción del hospital de emergencias es "un despropósito" que acumula varios incumplimientos en materia laboral porque se ha querido terminar el centro en "un plazo temerario" sin tener en cuenta la seguridad de los trabajadores.

Vox jugó una liga aparte porque en realidad quería hablar de su libro: se alegró por la construcción del hospital, pero advirtió al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso que iba a estar vigilante sobre su buen funcionamiento; luego cargó contra Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno central, por cargarse la unidad de España y de seguridad laboral ya si eso, hablamos otro día.

Giménez, el consejero de Cs, escurrió el bulto, básicamente. En su primera intervención se limitó a decir que la construcción del hospital de emergencias es "singular" pero que siempre ha cumplido con todas las inspecciones y requisitos en materia de seguridad laboral, así como todos los pasos preceptivos y las normas respecto a lo que es una construcción de esa magnitud y nivel.

El consejero añadió que fruto de la labor inspectora del Instituto Regional de seguridad y Salud en el Trabajo y de la propia Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Madrid se detectaron "15 incidencias" en la obra que fueron solventadas lo más pronto posible. Todo está en orden, fue su mensaje. 

La izquierda madrileña esgrimió argumentos absolutamente opuestos. Sol Sánchez, de Unidas Podemos, afirmó que los responsables del Gobierno madrileño se pasaron por "el arco del triunfo" las medidas de seguridad laboral. "Se están produciendo graves incumplimientos en la ley de prevenciones laborales", dijo Sánchez, quien lamentó la muerte de los trabajadores y afirmó que ninguna obra ni ningún proyecto merecen perder la vida de un trabajador. Sánchez añadió que el plazo para terminar la obra del hospital era "temerario" y que faltaban "protecciones colectivas e individuales para los trabajadores".

La más incisiva en su crítica fue Mónica García. La diputada de Más País desgranó un rosario de incumplimientos en materia de seguridad laboral: desde el infernal ritmo de trabajo hasta los sobrecostes de la obra –costará 100 millones de euros, el doble de lo inicialmente previsto–  o el incumplimiento del convenio de la construcción, con trabajadores sin librar durante un mes entero. 

El consejero de Economía y Empleo informó de que se detectaron "15 incidencias" en la obra que fueron solventadas lo más pronto posible

El PSOE puso el acento en el "plazo temerario" de la obra. "Las prisas del hospital encajan mal mal con la seguridad laboral. Ha habido despropósitos varios en unas obras que el propio Gobierno de la Comunidad de Madris van seis veces más rápidos que una normal", apuntó la portavoz socialista.

La respuesta del PP, en boca de la catalana Alicia Sánchez Camacho, fue también la previsible: "Estamos orgullosos del hospital". Por supuesto, Sánchez Camacho negó cualquier irregularidad y dedicó la mayor parte de su intervención a atacar a las portavoces de la oposición, a las que reprochó "su populismo" y acusó de no buscar otra cosa que el desgaste del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, ahora que las incidencia de la pandemia en Madrid ha descendido.

El mensaje de Cs fue incluso más maniqueo y sirve para resumir la insalvable distancia entre unos y otros: "Nosotros construimos, ustedes destruyen", dijo la portavoz naranja a los partidos de la izquierda. Y así, entre reproches, acabó un debate en el que nadie convenció a nadie.


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