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Elecciones en Madrid El posible pacto de Ayuso con Vox tras el 4M rompe con la estrategia de Casado

Fuentes 'populares' creen que Ayuso sumará con Vox tras las elecciones, lo que "radicalizaría el mensaje del PP". "Aunque no entren en el Gobierno, y no es descartable que lo hagan, condicionarán cada paso que demos", explican a 'Público'.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (d), se reúne con la portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, el pasado 1 de septiembre.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (d), se reúne con la portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, el pasado 1 de septiembre. Oscar Cañas / Europa Press

Isabel Díaz Ayuso pulsó el botón del adelanto electoral con el principal objetivo de cambiar un socio de gobierno molesto, Ciudadanos, por otro con el que se encuentra mucho más cómoda, Vox. La presidenta madrileña y candidata del PP a la reelección aprovechó el tirón de las encuestas —en todas ellas aparece en la primera plaza— para romper su alianza con Ignacio Aguado y mejorar el resultado que obtuvo en el año 2019. En el equipo de la dirigente conservadora se muestran optimistas de cara al próximo 4 de mayo: creen que Ayuso gobernará con holgura, apoyada por la ultraderecha.

La presencia mediática de Ayuso, enmarcada en un constante clima de polarización por su habitual confrontación con el Gobierno central, permite a la presidenta construir un relato en el que logra aparecer como una líder activa y que, incluso, 'ensombrece' el liderazgo de Pablo Casado, líder del PP, bastante cuestionado a nivel interno. Un relato en el que las ideas de Vox tienen un papel protagonista por el claro acercamiento de Ayuso los postulados del partido ultra. La madrileña ya ha dejado claro que no tendría problema alguno en integrar en ese gobierno a miembros de Ciudadanos y Vox si obtiene mayoría.

Ayuso asegura que contará "con gestores de Cs y Vox" si revalida el mandato

En una reciente entrevista en Esradio, Ayuso aseguró que los problemas de convivencia de su Ejecutivo se producían por una cuestión de nombres —en referencia al vicepresidente Aguado— y no de siglas, y defendió que contaría "con gestores de Ciudadanos y Vox" en caso de revalidar la presidencia regional. "No me importaría contar con gente del perfil de Marta Rivera de la Cruz", dijo, en referencia a la exconsejera de Cultura y Turismo, cesada del Gobierno por pertenecer a la 'cuota' de Cs.

Su plan confronta con el del presidente del PP nacional, Pablo Casado, que quiere evitar a toda costa entrar en los "marcos" y los "discursos interesados" de la formación de Santiago Abascal. El entorno del líder popular repite una y otra vez que carece de sentido integrar a los ultraderechistas en un gobierno de coalición y están convencidos de que a la dirección de la formación ultra tampoco le interesa porque perdería su estatus de "partido outsider". "Hacer oposición es fácil, pero cuando gobiernas hay que lidiar con contradicciones", explican. "Y a nosotros nos pondrían en aprietos", reconocen.

En el PP creen que Casado estará "condicionado" tras el 4-M

Fuentes de la dirección popular explican a Público que Casado estará "condicionado" sea cual sea el resultado del 4-M. El escenario ideal para la dirección nacional es que Ayuso consiga mayoría absoluta, lo que favorecería su relato de cara a presentar al PP como la "única" alternativa "viable" al Gobierno de coalición. Pero descartan que la presidenta madrileña consiga 68 escaños. "Hemos tocado techo, a partir de ahora, con una larga campaña por delante, solo podemos caer", razonan. 

Las citadas fuentes creen que lo más probable es que Ayuso solo sume con Vox, lo que "radicalizaría el mensaje del PP". "Aunque no entren en el Gobierno, y no es descartable que lo hagan, condicionarán cada paso que demos", continúa. En el PP creen que Ayuso no tendrá problema porque se "mimetiza" con los ultraderechistas, pero "rompe por completo" con la estrategia de Casado, que se distanció de Vox tras la moción de censura celebrada en octubre.

El peor de los casos, admiten, es perder el Gobierno regional por la falta de aliados. Pronostican que Ciudadanos desaparecerá y dudan del resultado de Vox, aunque sí que creen que obtendrá representación en la Asamblea. Si Ayuso pierde el Gobierno —la encuesta preelectoral del CIS auguraba un empate entre derecha e izquierda— se montaría "un cisma" en el PP, dicen, puesto que Madrid es la "joya de la Corona" de los populares. 

Ayuso reivindica su "perfil propio" frente a Génova

La presidenta madrileña no quiere que la dirección de su partido le arruine el meteórico ascenso que pronostican las encuestas. Ayuso ha convertido las elecciones en un plebiscito sobre su figura, consciente de las simpatías que se ha labrado en todo el espectro de la derecha este último año, y ha diseñado una campaña muy personalista sin "tutelas" de Génova, como ya adelantó Público

La dirigente popular quiere tener el control sobre todo. Y así lo expresó recientemente. "Me presento yo. El proyecto lo encabezo yo. La Comunidad me la he echado a las espaldas yo. Y así pienso seguir haciéndolo", respondió al ser preguntada por el papel de Pablo Casado y su número dos, Teodoro García Egea. "Yo tengo perfil propio. Aspiro a seguir defendiéndolo. He sido una mujer siempre independiente y libre", aseguró. 

En la dirección nacional han asumido que Ayuso tiene "vía libre" para diseñar su campaña y la madrileña se ha rodeado de 'fieles' de perfil duro para hacerlo. Casado participará en el acto inicial de campaña el próximo sábado y también estará junto a la presidenta el siguiente fin de semana, según han adelantado fuentes de la dirección nacional. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, ha pedido participar, pero no se han concretado los detalles. El equipo de Ayuso asegura que ella no necesita a nadie más. 

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