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PP covid-19 Casado endurece su estrategia con la hipótesis de un adelanto electoral en 2021

La dirección del PP cree que el pacto del PSOE y Unidas Podemos con Bildu sobre la derogación de la reforma laboral ha provocado una desconfianza entre Sánchez y sus socios que acabará por romperse ante las exigencias de Bruselas.

La sede del Partido Popular se prepara para el seguimiento de los resultados electorales, en la calle Génova de Madrid. - Jesús Hellín - Europa Press - Archivo
La sede del Partido Popular se prepara para el seguimiento de los resultados electorales, en la calle Génova de Madrid. - Jesús Hellín - Europa Press - Archivo

marta monforte

El 'no' de Pablo Casado a la última prórroga del estado de alarma anticipa la estrategia del líder del Partido Popular de cara a esta legislatura: negarse a cualquier pacto con el Gobierno. Desde la dirección popular creen que llegará un punto en el que a Pedro Sánchez no le quede más remedio que adelantar las elecciones, ya sea por una ruptura entre el PSOE y Unidas Podemos o por la incapacidad de sacar unos presupuestos generales adelante con los socios de investidura. Todas las fuentes populares consultadas por este diario coinciden en que Casado ya está con la vista puesta en unos comicios en 2021 y señalan que la mayoría de encuestas sitúan al PP al alza.

"Cada votación es un suplicio para usted, y lo que le reste de legislatura será un calvario", fueron las palabras que le dirigió Casado a Sánchez en el último pleno del Congreso. Un discurso cargado de intencionalidad y sin ningún atisbo de la colaboración y la lealtad que tanto había promulgado el líder el líder del PP durante las pasadas semanas. Para el jefe de la oposición el estado de alarma fue un "instrumento útil" en sus inicios pero ya no lo es. Ahora lo considera un "agujero negro para las libertades públicas", una coartada autoritaria que otorga poderes extraordinarios al presidente del Ejecutivo.

"Cada día está más solo, más aislado, más débil y sin dar una respuesta eficaz al drama que vive España. Así, no", le espetó Casado en la réplica. Los populares creen que el pacto de los socialistas y Unidas Podemos con Bildu sobre la derogación de la reforma laboral del PP ha provocado la desconfianza entre Sánchez y sus socios (los de Gobierno y los de investidura) que acabará por romperse del todo por las exigencias de Bruselas.

En una visita a una fábrica textil este viernes, Casado ha aprovechado para situar a Ciudadanos como "socio" de Sánchez, pese a que los naranjas han repetido en varias ocasiones que no lo son, y ha cargado duramente contra la derogación de la reforma laboral. "Pactó con Bildu traicionando al resto de socios con los que se negoció la prórroga del estado de alarma, engañando a sus ministros y mintiendo a todos los españoles. España no se merece este Gobierno", ha zanjado.

Tras Consejo de Ministros celebrado este viernes la portavoz del Ejecutivo María Jesús Montero no ocultó que en el Gobierno hay "distintas sensibilidades" sobre cómo derogar la reforma laboral del PP, pero aseguró que están "todos a una" para cumplir con lo acordado en el pacto programático de Gobierno entre PSOE y Unida Podemos.Por su parte, Sánchez sigue insistiendo públicamente en que estamos ante una legislatura de "cuatro años" y así se lo traslado a Gabriel Rufián (ERC), asegurando que iba a mantener los "compromisos de investidura".

No todos en el PP coinciden:  "Sánchez aguantará"

Mientras que la dirección popular se prepara para que haya elecciones en el año 2021, desde otros sectores del partido no lo ven tan claro. Fuentes parlamentarias señalan a Publico que ven a Sánchez "muy cómodo" con la "geometría variable": "Vendrá a buscarnos cuando lo necesite y Casado le dirá que no. Y al final nosotros saldremos perdiendo", apuntan.  Si bien explican que al principio de la pandemia veían al presidente del Gobierno "totalmente sobrepasado" ahora consideran que "está muy cómodo en su papel", a pesar de las polémicas.

"El PP es un partido de Gobierno y no podemos hacer como que la cosa no va con nosotros solo porque no nos guste Sánchez"

Un diputado con larga trayectoria en las filas populares hace también un llamamiento a la calma y considera que lo adecuado es mostrar "altura de estado" en los momentos complicados. "El PP es un partido de Gobierno y no podemos hacer como que la cosa no va con nosotros solo porque no nos guste Sánchez. No funciona así", explica en conversación con Público. Cree que Casado debe estar preparado para todos los escenarios, tender puentes cuando sea necesario y no precipitar sus movimientos.

Además, el partido se divide entre quienes creen que Ciudadanos está cumpliendo con el papel que debería tener el PP y los que opinan que Sánchez se la "está jugando" a los naranjas. La tesis de Génova es la segunda: la portavoz popular en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, escribió en su cuenta de Twitter: "No entiendo cómo Ciudadanos ha podido apoyar esta tramposa y lesiva prórroga". El número dos del PP, Teodoro García Egea, señaló que "Sánchez ha hecho algo que ya habíamos avisado, que es traicionar a Ciudadanos pactando con Bildu". Mientras que el vicesecretario de Política Territorial, Antonio González Terol, fue un paso más allá y lanzó: "Espero que sea la última vez que Ciudadanos apoya otro estado de alarma".

Sin embargo, hay quien cree Inés Arrimadas que sí está acertando con esta decisión al negociar con el Gobierno contrapartidas que, al mismo tiempo, también demandan los populares. "Están consiguiendo distanciar a ERC de Sánchez, lo que tiene bastante mérito, y aprobando buenas medidas. Y solo les han hecho falta 10 diputados", recuerdan. Un cargo autonómico señala que la izquierda se une más cuando "toda la derecha va en bloque" y cree que estos acuerdos puntuales con el Gobierno pueden complicarle más las cosas a Sánchez con sus socios que el PP con su posición actual.

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