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Desescalada El Gobierno se mete en una encrucijada para arañar cinco abstenciones con una reforma que ya llevaba en su programa

El pacto entre el Ejecutivo y Bildu y su posterior modificación unilateral han centrado la jornada informativa. Aún quedan por despejar varias incógnitas sobre cómo se gestó el acuerdo para derogar la reforma laboral, esa rectificación posterior y, sobre todo,  las consecuencias que puede conllevar para el Ejecutivo y para sacar adelante lo acordado.

La portavoz socialista, Adriana Lastra, conversa con el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, el diputado de Unidas Podemos Enrique Santiago y la diputada de Bildu Mertxe Aizpurua en la primera sesión de la Comisión del Congreso para la Reconstrucc
La portavoz socialista, Adriana Lastra, conversa con el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, el diputado de Unidas Podemos Enrique Santiago y la diputada de Bildu Mertxe Aizpurua en la primera sesión de la Comisión del Congreso para la Reconstrucción Social y Económica. E.P./Pool

manuel sánchez / alejandro lópez de miguel

Pocos dudan de que el Gobierno se ha pegado un tiro en el pie con el acuerdo firmado con Bildu para derogar la reforma laboral, este miércoles; sus posteriores rectificaciones y la catarata de declaraciones contradictorias de distintos ministros y portavoces del PSOE y Unidas Podemos.

Lo que debería haber sido el anuncio de un paso más para desmontar la reforma laboral del PP se ha convertido en un espectáculo de confusión, opacando por completo el fondo del acuerdo

Las consecuencias inmediatas son evidentes: división en el Ejecutivo, la mesa de diálogo social ha quedado en el aire y hasta el partido ultraderechista Vox ha salido de la comisión de reconstrucción en el Congreso. Aunque en el Gobierno nadie contaba con ellos para que se sumaran a los acuerdos, no deja de ser otra reacción a una jugada confusa y accidentada.

De hecho, lo que debería haber sido el anuncio de un paso más para desmontar la reforma laboral del PP se ha convertido en un espectáculo de confusión y respuestas imprecisas, opacando por completo el fondo del acuerdo. Eso, por no hablar de que relegó a un segundo plano la difícil victoria del Ejecutivo para sacar adelante la quinta prórroga del estado de alarma.

Las incógnitas de por qué el Gobierno se ha colocado en esta situación siguen siendo muchas, y faltan explicaciones claras. Sobre todo, porque el acuerdo firmado no suponía más que ratificar el compromiso del acuerdo de Gobierno entre PSOE y Unidas Podemos-añadiendo plazos concretos-, aunque entre otras dudas queda si ese era efectivamente el propósito final de esta jugada.

Estas son algunas de las preguntas que aún están en el aire, y la respuesta obtenida hasta ahora.

¿El Gobierno necesitaba el acuerdo con Bildu? ¿Por qué lo buscó?

La abstención de Bildu no era imprescindible para que saliera adelante la prórroga del estado de alarma. Otra cosa es que el Ejecutivo quisiera hacer un guiño a su izquierda tras las críticas sobre su derechización por llegar a un acuerdo con Ciudadanos y, además, pretendiera seguir manteniendo una buena relación con el partido abertzale. De paso, también ponía en evidencia el "no" de ERC. Por esas razones el Gobierno estuvo toda la semana negociando con Bildu, que es la única ganadora de este pacto. Con elecciones en Euskadi en julio, y con el Gobierno crispado por su propia gestión de este asunto, es el único partido que ha logrado marcarse un tanto.

¿Quién redactó el texto incluyendo la derogación "integral" de la reforma laboral?

Según ha reconocido Bildu, la redacción del acuerdo firmado era suya, y ellos fueron los que quisieron que constara así en el texto. Fuentes del PSOE aseguran que no les "colaron" la palabra de la polémica, "íntegramente" -en alusión a esta derogación-, y afirman que la interpretaron como habitual en un lenguaje de partidos de izquierda, sin darle mayor trascendencia. Afirman que siempre dejaron claro que el acuerdo se limitaba a los aspectos más lesivos de la reforma laboral, los que luego incluyeron en la nota aclaratoria. En cualquier caso, los portavoces de PSOE y Unidas Podemos, Adriana Lastra y Pablo Echenique, rubricaron este texto, al parecer sin detectar que traería problemas.

Tampoco pasó inadvertida la palabra a Unidas Podemos, que siempre abogó por esa reforma integral. Ya ha habido tensiones entre PSOE y Unidas Podemos a cuenta de esta palabra anteriormente, y fue la propia ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz (Unidas Podemos), quien saldó hasta hoy la disputa, al reconocer que, dado que la reforma laboral no viene recogida en un único texto legal, sino que afecta a varias leyes, es jurídicamente inviable derogarla de un plumazo.

¿Conocía Sánchez el acuerdo?

De Moncloa salen distintas versiones. La que tiene carácter más oficial dice que Sánchez conocía el contenido general de las negociaciones, pero siempre circunscrito a la reforma laboral planteada en el acuerdo de Gobierno, y que no supo hasta que se hizo público que se hablara de derogar "íntegramente" la reforma laboral. Otras fuentes menos oficiales dicen que el presidente, el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias; Lastra y Echenique, conocían perfectamente la redacción que se firmó, aunque siempre la interpretaron dentro del acuerdo que habían pactado entre ambas para formar el Gobierno de coalición. El debate sobre la reforma integral ya se daba por zanjado.

¿Qué pasó entre las 20.00 horas y las 23.42 horas?

Fuentes de Moncloa dicen que Sánchez sólo conocía el contenido general de las negociaciones

Aquí también hay distintas versiones. Público sí ha podido corroborar que fue la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, quien alertó a Sánchez de que la mesa de diálogo podría volar por los aires, al generar este pacto el enfado de empresarios y sindicatos. Los agentes sociales llevan semanas tocando esta y otras cuestiones en la mesa del diálogo social, y el miércoles se enteraron de este pacto por los medios.

Así, la advertencia de Calviño llevó al PSOE a emitir una nota de aclaración al conocerse las repercusiones que podía tener el acuerdo. Otras fuentes apuntan que, además de Calviño, otros miembros del Gobierno que no conocían la negociación también se mostraron en contra del acuerdo alcanzado tal y como se firmó.

PSOE y Unidas Podemos se unen para defender que es sólo una aclaración al pacto

El jueves empezó sin respuestas claras, siguió con la exigencia de Pablo Iglesias de que el acuerdo original se cumpliese en su literalidad, y posteriormente dio pie a varias comparecencias mediáticas, fundamentalmente del PSOE y del Gobierno, en las que se trasladó que en realidad la nota de prensa venía a ser una mera aclaración del pacto. Unidas Podemos se unió a esta tesis durante la mañana, tras las primeras declaraciones de su líder, y afirmó que no veía contradicción entre el pacto sellado y el comunicado del Partido Socialista.

¿Qué es lo que cambia el comunicado del PSOE? ¿Es una rectificación o una aclaración?

Es una rectificación de lo pactado en toda regla. Más allá de la utilización de la palabra "íntegramente", el comunicado del PSOE viene a invalidar todo el primer punto del acuerdo, también las referencias temporales que incluía. Su redacción original especificaba que "la derogación debe ser efectiva antes de la finalización de las medidas extraordinarias adoptadas por el Gobierno en materia económica y laboral derivadas de la crisis originada por el Covid-19".

En el texto enviado al filo de medianoche, no obstante, el PSOE obvia todas las referencias temporales, y sólo se refiere a medidas "con carácter urgente":"Derogaremos la posibilidad de despido por absentismo causado por bajas por enfermedad". "Derogaremos las limitaciones al ámbito temporal del convenio colectivo, haciéndolo llegar más allá de las previsiones contenidas en el mismo, tras la finalización de su vigencia y hasta la negociación de uno nuevo". "Derogaremos la prioridad aplicativa de los convenios de empresa sobre los convenios sectoriales".

Además, obvia dos compromisos contemplados en el pacto de coalición: "Limitaremos la capacidad de modificación unilateral de las condiciones del contrato por parte de la empresa". "Revisaremos el mecanismo de inaplicación de los convenios colectivos, orientándolo a descuelgue salarial vinculado a causas económicas graves".

¿Están de acuerdo el PSOE y Unidas Podemos en cómo derogar la reforma laboral?

Sí y no. Unidas Podemos siempre ha reclamado la derogación integral de la reforma laboral, y el PSOE siempre ha hablado de derogar los aspectos más lesivos. En el acuerdo de Gobierno se llegó a la decisión salomónica de poner en un epígrafe con el enunciado:"Derogaremos la reforma laboral", pero nunca se habló de derogarla "íntegramente". Además, tras ese epígrafe se concretaban los puntos de la reforma a derogar, que no son exactamente los mismos que los que refleja el comunicado del PSOE -faltan dos-. Unidas Podemos dijo tras la polémica que "no hay contradicción" entre el acuerdo con Bildu y la nota que concreta los puntos a derogar.

¿Se puede derogar íntegramente la reforma laboral?

No, como explicó Díaz. La reforma laboral del PP surge de una norma que atravesó las más diversas leyes laborales y no laborales, con una gran diversidad de medidas. Derogarla de golpe y sin más supondría prácticamente quedarse sin legislación laboral y, además, decaerían muchas medidas que son consideradas positivas tanto por el PSOE como por Unidas Podemos, como todas las relativas a la formación profesional, la supresión de la autorización previa para los ERTE, el teletrabajo, las jubilaciones forzosas o hasta la clasificación profesional. Lo que el PSOE lleva en su programa es derogar los aspectos que consideran que restaron derechos a los trabajadores y, paralelamente, negociar un nuevo Estatuto de los Trabajadores para regular nuevos derechos. Si esto se hace, la reforma laboral del PP quedaría de facto derogada. En principio, esto es lo que también ha asumido Unidas Podemos en el acuerdo de Gobierno.

¿Cuándo y cómo se va a modificar la reforma laboral?

El comunicado del PSOE habla de una modificación "urgente" de los puntos que se concretan, pero la polémica suscitada puede retrasar todo. Si vuelven las aguas a su cauce, se retoma el diálogo social y se acercan posiciones, las reformas planteadas -recuperar el papel de los convenios colectivos, derogar la prioridad aplicativa de los convenios de empresa sobre los sectoriales y recupera la ultraactividad- podrían salir adelante antes de final de año. Para el resto de reformas la fecha es más imprecisa, así como cuándo se reformará el Estatuto de los Trabajadores, aunque la negociación ya ha comenzado.

¿Se recompondrá la mesa de diálogo social?

Los empresarios decidieron no acudir a las reuniones que ya estaban previstas esta semana, pero todo apunta que la patronal no puede ausentarse mucho más tiempo porque hay muchos asuntos que les interesan -entre otros, la prórroga de los ERTE-, y se espera que retomen la negociación.

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