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Derogación de la reforma laboral El pacto entre PSOE, UP y Bildu por la reforma laboral genera caos y tensión en el Gobierno

Las dudas, matices e interpretaciones alteran el escenario político: la patronal estalla contra el acuerdo y los sindicatos aseguran desconocerlo, mientras que el terremoto alcanza al bloque de la investidura y suscita polémica en el propio Gobierno.

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Los portavoces de PSOE y Unidas Podemos en el Congreso, Adriana Lastra y Pablo Echenique / EFE

Tres actos en cinco horas para la derogación de la reforma laboral. El pacto alcanzado este miércoles entre el PSOE, Unidas Podemos y EH Bildu en el Congreso ha provocado un auténtico terremoto de consecuencias aún desconocidas, en el que están inmersos los agentes sociales (sindicatos y patronal), los partidos y el Gobierno. En la génesis de este acuerdo, por el que la formación vasca comprometía su abstención en la votación de la prórroga del estado de alarma, se pueden ver ya algunos elementos que, si bien no apuntaban de ninguna manera a lo ocurrido, alejaban el texto de un pacto al uso.

La derogación de la reforma laboral impulsada por el PP en 2012 es una de las principales reivindicaciones de Bildu desde el comienzo de la legislatura. Ya en la ronda de contactos del PSOE para sacar adelante la investidura de Sánchez, los vascos apuntaban a esta cuestión como uno de los puntos prioritarios a tratar en materia económica.

El primer punto distintivo de este acuerdo es su gestación; más allá de las negociaciones en privado, el pacto se terminó de dilucidar en un debate parlamentario y, además, de una forma sorpresiva. Tanto es así, que uno de los miembros que rubrican el acuerdo, la portavoz de Bildu en la Cámara Baja, Mertxe Aizpurua, se enteró de que los socialistas asumían la derogación de la reforma laboral durante la sesión plenaria del miércoles para autorizar la prórroga del estado de alarma.

El presidente del Gobierno agradeció la abstención de la formación vasca antes de que Aizpurua anunciase su decisión, y la portavoz asumió que esto se traducía en la aceptación de sus condiciones (entre las que figuraba la derogación de la reforma laboral). Pedro Sánchez se volvió a referir a este asunto en su réplica a Bildu, y matizó que mantenía "indeleble" su intención de llevar a cabo la reforma con las fuerzas progresistas del Congreso tras superar la emergencia sanitaria del coronavirus.

Hasta ese momento, no estaba del todo claro en qué se traducía el debate entre Aizpurua y el líder del Ejecutivo, unas dudas que quedaron resueltas unas horas después. A las 20.00 horas, Bildu difundía un acuerdo que incluía textualmente la derogación "de forma íntegra" de la reforma laboral del PP; solo la formación vasca envió el acuerdo a los medios, pero el texto estaba firmado por los tres portavoces (Aizpurua, Adriana Lastra por el PSOE y Pablo Echenique por Unidas Podemos).

"Las fuerzas políticas que suscriben este acuerdo se comprometen a derogar de manera íntegra la reforma laboral del año 2012 impulsada por el PP. La derogación deberá ser efectiva antes de la finalización de las medidas extraordinarias adoptadas por el Gobierno en materia económica y laboral derivadas de la crisis originada por el covid-19", rezaba el documento.

El siguiente punto de la cronología también es una gestación, en este caso de la rectificación que el PSOE difundió a medianoche anulando el punto del acuerdo que hablaba sobre la reforma laboral. Una hora después del primer texto, Pablo Echenique escribía un mensaje en su cuenta de Twitter anunciando el pacto en distintos términos a los empleados por Bildu: "Como parte del acuerdo de prórroga del estado de alarma, hoy PSOE, Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común y Bildu hemos acordado adelantar la derogación de la reforma laboral del PP que figura en el acuerdo de gobierno entre PSOE y UP".

Es decir, el portavoz de Unidas Podemos en el Congreso añadía y precisaba que el compromiso con Bildu se basaba en adelantar el acuerdo alcanzado entre el PSOE y su grupo en diciembre, para conformar un gobierno de coalición, en materia de reforma laboral. En el acuerdo de diciembre, aunque se mantiene el término "derogación de la reforma laboral de 2012", se especifican los puntos concretos y "urgentes" para abordar esta modificación (que, de facto, es la reforma de varias leyes, que incluye el Estatuto de los Trabajadores) en el corto plazo.

El acuerdo: un "adelanto" del pacto PSOE-Unidas Podemos

El matiz de Echenique indica que el acuerdo con Bildu no da como resultado un nuevo contenido o compromiso para derogar las modificaciones del PP, sino que "adelanta" en el tiempo el pacto que ya habían rubricado el PSOE y Unidas Podemos para coaligarse en el Ejecutivo.

El mensaje de las 21.41 en redes sociales se convirtió a las 00.00 en una rectificación formal por parte de los socialistas, que enviaron un comunicado anunciando abiertamente que el punto primero del acuerdo con Bildu quedaba "anulado" y sustituido por la literalidad del acuerdo con los de Pablo Iglesias para el Gobierno de coalición.

El PSOE pone sobre la mesa tres reformas concretas y "urgentes" en el marco de las modificaciones en materia laboral: derogación de la posibilidad de despido por absentismo causado por bajas por enfermedad; derogación de las limitaciones al ámbito temporal del convenio colectivo, haciéndolo llegar más allá de las previsiones contenidas en el mismo, tras la finalización de su vigencia y hasta la negociación de uno nuevo; y derogación de la prioridad aplicativa de los convenios de empresa sobre los convenios sectoriales.

De hecho, el primer compromiso de los de Sánchez en el acuerdo con Bildu, la derogación del despido por el absentismo causado por bajas por enfermedad, ya se llevó a cabo en febrero, cuando el Consejo de Ministros, en una reforma impulsada por la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, eliminó el artículo 52d. del Estatuto de los Trabajadores, que permitía el despido con indemnización reducida si se da un determinado porcentaje de faltas de asistencia al puesto de trabajo.

La polémica a medianoche continuó por la mañana, y uno de los primeros a salir al paso fue el vicepresidente de Derechos Sociales, Pablo Iglesias. El líder de Unidas Podemos fue contudente: "Voy a ser cristalino: pacta sunt servanda [Lo firmado obliga]", aseguró este jueves en una entrevista en Catalunya Radio.

Iglesias: "No se habla de derogación parcial"

"En el acuerdo de Unidas Podemos con el PSOE para la legislatura, para la investidura y para el Gobierno de coalición, no se habla de derogación parcial, se habla de derogación de la reforma laboral. Eso es un acuerdo de gobierno de coalición. En el pacto que se firma ayer, que firman los máximos responsables de los tres grupos parlamentarios, ese es el acuerdo. Después cada partido podrá decir lo que quiera", insistió Iglesias.

Tras el mensaje de Iglesias se produjo un intento de cierre de filas en torno al acuerdo, aunque de forma distinta y con dudas. Bildu asumió y aceptó la nota del PSOE como una "matización terminológica" que no modificaba el pacto, y los socialistas, a través del ministro de Transportes, José Luis Ábalos, insistieron en que se trataba de una aclaración para hacer referencia a la derogación de los aspectos más lesivos y urgentes de la derogación de la reforma laboral.

Otegi: "Las notas aclaratorias no alteran los acuerdos. O están a pie de página o son interpretaciones que alguien se ha visto en la necesidad de hacer"

Sin embargo, desde Bildu han querido mandar un mensaje más contundente, y su secretario general, Arnaldo Otegi, ha dejado claro que "las notas aclaratorias no alteran los acuerdos. O están a pie de página del acuerdo o son interpretaciones que alguien se ha visto en la necesidad de hacer. Queremos dejar claro que para EH Bildu este es el acuerdo que suscribimos ayer. No hay otro acuerdo. Vamos a seguir trabajando para que se cumpla en su integridad".

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