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Sánchez quiere sacar la reforma laboral como sea, pero contará con sus aliados de investidura para la legislatura

Para el Ejecutivo es imprescindible la convalidación del decreto ley y recuerda que están en juego 12.000 millones de la UE; pero ni está en sus planes Ciudadanos en el futuro, ni jugar a la geometría variable. Dicen que es absurdo pensar en apoyarse en el partido naranja si se analiza la agenda legislativa prevista. Hasta el último minuto se intentará convencer a sus aliados.

28/12/2021.- El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, pasa ante el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, durante el último pleno del año. EFE/Fernando Alvarado
El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, pasa ante el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, durante el último pleno del año. Fernando Alvarado / EFE

Ni cambios de socios preferentes, ni jugar a la geometría variable, ni modificación del rumbo en la política del Gobierno para la segunda parte de la legislatura. En la parte socialista del Gobierno se desechan todas estas lecturas políticas, muchas de ellas provenientes de sus propios socios de Gobierno, y se aclara que en estos momentos el único objetivo está en que el Congreso convalide la reforma laboral pactada entre sindicatos y empresarios tal y como se acordó.

En este sentido, fuentes consultadas aseguran que en este caso el Gobierno sí admite que casi le da igual con quién salga, mientras salga adelante tal y como se acordó, pero detrás de este posicionamiento hay un motivo de contundencia: 12.000 millones de los fondos europeos están pendientes de llegar a España después de esta convalidación, según fuentes del Ministerio de Economía.

La pasada semana, en una reunión con la delegación española, la Comisión Europea valoró muy positivamente el acuerdo alcanzado, apuntó que sitúa a España en el ámbito de las políticas laborales europeas, destacó que lucha contra el mal endémico de la temporalidad y, sobre todo, puso en valor que sea un pacto entre empresarios y sindicatos.

El Gobierno, dice, no se puede permitir un paso atrás en este asunto, cuyo revés algunos equiparan a que no se hubieran aprobados los Presupuestos Generales del Estado para 2022, por las repercusiones negativas que pudiera tener. Y, por ello, el objetivo es que salga adelante sí o sí, tal y como está acordado, y sin que patronal o sindicatos se descuelguen.

Esto no significa que, de cara al futuro, insisten fuentes del Gobierno, ni la parte socialista del Gobierno renuncie a sus socios preferentes o a los que fueron sus apoyos en la investidura de Pedro Sánchez. De hecho, se indica que sería absurdo hacerlo porque la mayoría del paquete legislativo que prepara el Gobierno para estos dos próximos años sería inviable sin su apoyo. Y, por ello, consideran que no tiene lógica que se diga que se busca el apoyo de Ciudadanos en medidas absolutamente alejadas de los postulados de la formación naranja.

El Gobierno confía y mucho en la capacidad de Yolanda Díaz para el acuerdo, pero el PSOE se está moviendo

Por ello, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no se cansa de hacer una y otra vez un llamamiento a todos los grupos parlamentarios; incluso en su última conversación con el líder del PP, Pablo Casado, se lo pidió expresamente y le dijo que, aunque no vote a favor, facilite con su abstención que salga adelante.

A menos de una semana de la votación, no obstante, la parte socialista del Gobierno aún negociará y peleará por el acuerdo que quiere sacar adelante. Además, confía en la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, para conseguir el acuerdo. De hecho, recuerdan, que ella se juega tanto como el Gobierno para que la reforma laboral no fracase. 

Pero el PSOE se está moviendo. Como ya contó Público se está haciendo una ofensiva más discreta por tierra mar y aire: desde el Gobierno con el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños; desde el Grupo Parlamentario, con su portavoz Héctor Gómez; y más discretamente por parte de la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra. Para la parte socialista del Gobierno lo que se tiene claro es que esta partida no se puede perder el 3 de febrero, día en que está prevista la votación en el Congreso.

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