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Juicio independencia Trapero revela en el juicio al 'procés' que los Mossos estaban preparados para detener a Puigdemont dos días antes de la DUI

El fiscal Javier Zaragoza pierde la paciencia con el major de los Mossos e intenta burlar las indicaciones del tribunal hasta en cuatro ocasiones. Trapero defiende la labor de la policía catalana en la jornada del referéndum y que su dispositivo "no tenía otra finalidad que impedirlo". Reconoce que se sintió "incómodo" con la hoja de ruta independentista, asume errores en su relación con Pérez de los Cobos, y afirma que el exconseller de Interior Forn fue "irresponsable" con algunas declaraciones.

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Captura de la señal del Tribunal Supremo con la declaración de Josep Lluís Trapero, jefe de los Mossos d'Esquadra durante el 1-O, y su abogada, Olga Tubau (d). /EFE

Josep Lluis Trapero ha sido un testigo hábil, si bien ha acabado reconociendo parte de lo que la Fiscalía quería oír. El major de los Mossos d'Esquadra ha admitido este jueves ante el Tribunal Supremo, en el marco del juicio al procés catalán, que advirtió al entonces conseller del ramo, Joaquim Forn, y al president de la Generalitat, Carles Puigdemont, de los "problemas de orden público" -"graves problemas", dijo después- que podrían darse durante el referéndum del 1 de octubre de 2017. Habría problemas, alertó, ya que coincidirían "dos millones de personas con intención de hacer algo", y unos 15.000 policías con el mandato judicial de impedir la votación. Cuatro horas y media de declaración dan para mucho. 

Sobre la actuación el 1-O: "¿Que nos hubiese gustado tener más resultados? Sí. Hubo los que pudimos hacer entre todos"

Sí ha defendido a capa y espada la labor de los Mossos, que debían cooperar con la Policía Nacional y la Guardia Civil para intentar impedir el referéndum, y ha reconocido que se sintió "incómodo" con la hoja de ruta independentista, así como con las "irresponsables" declaraciones de Forn sobre cómo los Mossos permitirían votar. "Dio una imagen que creo que estamos pagando". "[El dispositivo] No tenía otra finalidad que la de cumplir los mandamientos judiciales y de la Fiscalía. ¿Que nos hubiese gustado tener más resultados? Sí. Hubo los que pudimos hacer entre todos", sentenciaba. La responsabilidad de este fracaso sería, según Trapero, compartida con Policía Nacional y Guardia Civil, y los Mossos habrían hecho todo lo posible con los recursos de que disponían. 

Sin embargo, la mayor sorpresa que dejaba su interrogatorio llegaba con las preguntas de las defensas, cuando el exjefe de la policía catalana reconoció que dos días antes de la declaración de independencia (DUI) del Parlament los Mossos ya tenían preparado un dispositivo para detener a Puigdemont y los consellers. Según su relato, él mismo llamó por teléfono al fiscal superior de Catalunya y al presidente del Tribunal Superior de Justicia el 27 de septiembre, cuando el Parlament proclamó la independencia, para comunicar su disposición a actuar bajo su mando de requerirse este operativo. Entonces no comprendía la "trascendencia jurídica" que podría tener esta declaración, o en qué delitos se podría haber incurrido, si bien supuso que tendría "una cierta gravedad". 

Algunas defensas daban por hecho que la declaración de Trapero les beneficiaría. Lo cierto es que el exjefe de los Mossos, que se sienta en el banquillo de los acusados ante la Audiencia Nacional en otra causa relacionada con el procés, ha hecho todo lo posible por salvarse primero a sí mismo. 

De hecho, Trapero ha tocado todos los palos: ha hecho autocrítica por sus errores al tratar con el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, coordinador del operativo policial conjunto y su némesis particular -"No estuve muy acertado"; ha culpado a "alguien" que no quiere o puede nombrar de que se rompiera la coordinación entre los tres cuerpos de seguridad; e incluso ha asegurado que la juez que dictó el auto les ordenó actuar "con paciencia, contención y garantizando en todo momento la paz social".  La orden de impedir el referéndum, insistía, "nunca se colocó en segundo lugar".

Trapero, ante Marchena: los Mososs avisaron a Puigdemont de que estaban contra la independencia

En otro orden de cosas, el presidente de la Sala, Manuel Marchena se ha estrenado hoy como interrogador en el juicio, y lo ha hecho para obtener un testimonio clave para las acusaciones. Al final de su larga declaración como testigo, Trapero ha reconocido que se reunió hasta en dos ocasiones con el Govern de Puigdemont, para trasladarle que los Mossos cumplirían las resoluciones judiciales, entre ellas la que ordenaba impedir el referéndum del 1-O.

"Les dijimos que no íbamos a dejar de cumplir la Constitución y que no acompañábamos el proyecto independentista", zanjó.

La torpeza de Vox y el enfado del fiscal Zaragoza

La torpeza de la acusación popular de Vox en el interrogatorio al testigo, al no preguntar por las reuniones de Trapero con Puigdemont y Forn (26 de septiembre y la Junta de Seguridad del 28 de septiembre), ha llevado a la Sala de Lo Penal a acotar las preguntas, ya que la Fiscalía no había pedido la comparecencia del major de los Mossos. Javier Ortega Smith, número dos del partido ultraderechista preguntaba primero, pero también fijaba el marco en el que interrogarle. No obstante, el representante del Ministerio Público Javier Zaragoza ha logrado arrancarle esta respuesta a Trapero, importante para respaldar su tesis de que el Govern permitió el 1-O a sabiendas de que podría haber violencia. 

El fiscal, que horas antes había perdido los papeles con Trapero, intentó burlar hasta en cuatro ocasiones las indicaciones de Manuel Marchena, presidente de la Sala, que ha acabado por dar por finalizada su intervención en su último intento.

A su vez, en lo que respecta a la protesta del 20 de septiembre de 2017, ante la consellería de Economía de la Generalitat, Trapero ha asegurado ante preguntas de Vox que los únicos ejemplos de lo que Ortega Smith ha mencionado como "hechos violentos" en esta jornada fueron "algún lanzamiento de alguna botella" -a dos mossos de la unidad de Mediación, a los que confundieron con guardias civiles-, el momento en que se desplegó el cordón de la Brigada Móvil de los Mossos, algún empujón" y "lo de los coches", en referencia a los vehículos dañados durante la protesta.

Sobre la secretaria judicial Montserrat del Toro, que permaneció varias horas en la consellería, sin poder salir, Trapero ha asegurado que su oferta para que abandonase el edificio por la puerta principal era "segura", aunque ella no lo interpretase de este modo y optase por salir por una azotea.

Además, el major de los Mossos ha asegurado que se implicó "personalmente" y "más que en ningún otro caso" en permitir la salida de la letrada de la administración de justicia, especialmente tras recibir una llamada del Juez del Juzgado de Instrucción Número 13 de Barcelona. 

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