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ELECCIONES 10-N La ultraderecha se convierte en la tercera fuerza política de España: Vox llega a los 52 escaños

El partido liderado por Santiago Abascal consigue el “sorpasso” a Ciudadanos y crece de forma clara en relación a los resultados de abril pasado, cuando habían obtenido 24 diputados. Marine Le Pen y Matteo Salvini aplauden los resultados.

El líder de Vox, Santiago Abascal, en el colegio electoral de Madrid donde depositó su voto. EFE/Kiko Huesca

La extrema derecha española vive la noche más dulce de su historia reciente. Vox, la fuerza política que llama “General” al dictador Franco y que quiere abolir las leyes contra la igualdad y la violencia machista, ha escalado –con el 9,5% escrutado– hasta los 52 escaños y se ha convertido en la tercera fuerza política del país. Ahora sí, España ya no es una de las pocas excepciones de Europa. Ahora España también tiene una ultraderecha con peso en el Congreso.

De cero a 24 y de 24 a 52. Así ha sido la evolución del partido creado por Santiago Abascal en 2013 como escisión del PP. La primera vez que se presentaron a unas elecciones generales fue en diciembre de 2015: entonces obtuvieron 58.114 votos (0.23%). Seis meses después, en junio de 2016, bajaron hasta los 47.182 (0.20%).

El primer salto tuvo lugar en abril pasado, cuando el partido ultra conquistó 2.664.325 votos (10,26%). Este domingo, tal como coincidían en pronosticar prácticamente todas las encuestas, Abascal y los suyos han logrado 3.625.976 papeletas, equivalentes al 15,1%.

El éxito se sintió con especial intensidad en Murcia, donde Vox quedó en primer lugar con un 27,9% de los votos, seguido de cerca por el PP con 26,4%. También se ubicó como primera fuerza en Ceuta. 

España se sitúa así en el escenario que domina ya a buena parte de Europa, con partidos xenófobos, ultranacionalistas e islamófobos que gozan de altas cuotas de presencia en sus respectivos parlamentos. Si hasta abril de 2019 era una de las pocas excepciones donde no había crecido la ultraderecha, ahora es uno de los lugares donde cuenta con un significativo respaldo.

De la cautela al "Que viva España"

Durante la tarde de este domingo –al igual que en los días previos a las elecciones– entre los dirigentes de esta formación predominaba un discurso de “cautela” y “prudencia” ante lo que marcaban los sondeos. Lo hacían, eso sí, con aquellos medios que no figuran en su lista negra, en la que sí está incluida –entre otros– Público. De hecho, durante la noche electoral Vox vetó también la entrada al grupo Prisa, que se suma así al listado de medios que este partido desprecia.

Poco antes de las 20.30, desde la cuenta oficial de Vox en Twitter se hizo un llamamiento a sus seguidores a acudir a la sede en Madrid. La celebración ya estaba en marcha: un par de horas después, sus simpatizantes agitaban banderas españolas en el exterior de la sede, mientras sonaba Manolo Escobar por la megafonía. "Que viva España", cantaban los congregados mientras la portavoz del partido en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, animaba desde una de las ventanas de la sede.

“Presidente, presidente", corearon los concentrados cuando Abascal se dirigió a todos ellos. “Todavía no, va a haber que trabajar mucho más”, respondió el líder de Vox mientras el público agitaba banderas españolas, convertidas en el símbolo por excelencia de sus mítines. Desde allí prometió que sus 52 escaños servirán para recurrir “todas las leyes liberticidas y anticonstitucionales que los otros partidos habían dejado pasar”. En esa línea, afirmó que este domingo “se ha consolidado en España una alternativa patriótica y social que demanda unidad nacional y restauración del orden institucional en Catalunya”.

Luego mencionó algunas de sus reivindicaciones clásicas: volvió a calificar al estado de las autonomías de “liberticida”, habló de “libertad” frente a las “mordazas de la dictadura progre” y reclamó “fronteras seguras frente a la inmigración ilegal”. Sin dar más pistas, apeló también a la “concordia frente a los viejos odios que algunos pretendían rescatar". Tampoco faltó la alusión a la “defensa de la familia y de la vida frente al relativismo”.

Aplausos de Le Pen y Salvini

Las felicitaciones de la ultraderecha europea no tardaron en llegar. Marine Le Pen, líder de Agrupación Nacional, alabó los “progresos espectaculares” de la formación española y felicitó a Abascal “por su impresionante trabajo de oposición”. El responsable de la Liga Norte italiana, Matteo Salvini, también destacó los resultados de Vox desde su cuenta de Twitter, donde publicó una foto con Abascal realizada en un encuentro reciente. “Nada de racismo y fascismo, en Italia como en España solo queremos vivir pacíficamente en nuestro hogar”, destacó.

Por su parte, el diputado de la formación ultraderechista “Hermanos de Italia” Francesco Lollobrigida difundió otro mensaje en el que destacaba que “la consistencia, la claridad y el coraje siempre pagan”, tanto “en España como en Italia”.

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