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Accidente del tren Alvia en Sab El maquinista del Alvia: "Si tengo que pagar, yo pago, pero que pague más gente"

Francisco José Garzón asegura que se siente "responsable, pero no culpable" del accidente ocurrido en Angrois en julio de 2013. El Sindicato de Maquinistas defiende su inocencia y denuncia que el sistema ERTMS se desconectó seis kilómetros antes de llegar a la estación de Santiago porque causaba retrasos y eso daba mala publicidad.

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Imagen de archivo, el maquinista del Alvia accidentado en julio de 2013 en Santiago de Compostela. AFP

Mientras la comisión de investigación del accidente del tren Alvia en Angrois (Santiago de Compostela) en julio de 2013, accidente que dejó 80 muertos y 144 heridos, encara su recta final en el Congreso de los diputados, el maquinista que conducía aquel día el Alvia, Francisco José Garzón, ha concedido su primera entrevista a un medio de comunicación. 

Garzón ha hablado en el programa Liarla Pardo, de la Sexta, y lo primero que ha dicho es que se siente "responsable" por el siniestro "pero no culpable". "Si tengo que pagar, yo pago, pero que pague más gente", ha añadido.

Garzón ha reconocido en La Sexta su parte de culpa, pero ha sostenido que "antes de fallar" él, "también fallaron otros", en clara alusión a Adif y, en parte, a Renfe. Con todo, ha asumido que como conductor él era el "último eslabón" de la cadena. "No puedo fallar, pero soy humano. En todo momento lo primero que pensé fue proteger el tren. En el momento en que voy en tren esos son mis pasajeros, tengo que cuidarlos", ha explicado.

El maquinista de Angrois ha pedido perdón a las familias de las 80 víctimas y los 144 heridos y ha asegurado que "si hay que entrar" a prisión "se entra". "No me cansaré de pedir perdón. Perdón, perdón, perdón. Pero yo tengo la conciencia muy tranquila", ha dicho entre lágrimas.

En su intervención en Liarla Pardo, Garzón ha denunciado la poca "sensibilidad" que tuvieron con él las autoridades y gran parte de la prensa. "Hubo un juicio mediático contra mi porque había que proteger la Marca España. Se filtró parte de una grabación [de la conversación que mantuvo Garzón con la estación de Santiago nada más registrarse el accidente] porque interesa señalar a un culpable, y la prensa me machacó vivo". 

"Había mucho interés en que el maquinista estuviera detenido. No hubo hubo sensibilidad hacia mí: me llevaron a comisaria con las costillas rotas y un neumotorax"

"Había mucho interés en que el maquinista estuviera detenido. No hubo hubo sensibilidad hacia mí: me llevaron a comisaria con las costillas rotas y un neumotorax", ha añadido el maquinista. 

Garzón ha explicado que se despistó al recibir una llamada en su móvil del interventor: "Sonó el móvil, bajé la mirada, lo cogí y cuando volví a mirar había pasado mi punto de referencia para frenar. Fueron cinco segundos, pero suficientes para despistarme. Cuando vi la curva tiré de todos los frenos, incluido el de emergencia pero ya lo vi todo negro".  

La cuestión es que en ese tramo de vía no estaban operativos los sistemas de frenado ERMTS, el sistema de Seguridad de la alta velocidad que frena automáticamente el tren si va a una velocidad excesiva. Según Garzón, debía ser el maquinista el que debía decidir cuando frenar antes de la fatídica curva de Angrois, muy cerrada, además.

En el programa de Liarla Pardo también ha participado el abogado de Garzón; el portavoz del Sindicato de Maquinistas, Jesús García y el presidente de la Plataforma de Víctimas del Alvia, Jesús Domínguez. 

El portavoz del Sindicato de Maquinistas ha denunciado que Garzón era el único eslabón de la cadena de seguridad. El Sindicato de Maquinistas siempre ha defendido siempre su inocencia. "Todos sabemos que el último eslabón de la cadena de seguridad es el maquinista, pero también sabemos que en la actualidad hay medios y procedimientos que hacen que el maquinista tenga una incidencia menor", explica García. 

Jesús García ha explicado que el ERTMS se desconectó seis kilómetros antes de llegar a la estación de Santiago, dejando desprotegida la curva. García, asegura, que el motivo fue un problema comercial: "Unos minutos de retraso eran una mala publicidad. Por eso, se desconectó el ERTMS para no retrasar el tren unos minutos, dejando en manos del maquinista la posibilidad de un accidente o no".

El representante de las víctimas, Jesús Domínguez, también ha sido crítico con las las medidas de seguridad que había en la vía aquel día: "En España a las víctimas molestas se las silencia", ha denunciado y ha reivindicado el derecho de las víctimas a conocer toda le verdad del caso. 

El pasado 3 de diciembre de 2018, el titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Santiago de Compostela, Andrés Lago, dio por finalizada la investigación por el accidente del Alvia manteniendo como únicos imputados al maquinista y al director de Seguridad en la Circulación de Adif cuando entró en funcionamiento la línea, Andrés Cortabitarte.

En el auto, Lago Louro imputó al maquinista y al exdirector de Seguridad 80 delitos de homicidio y 144 de lesiones por imprudencia profesional grave, y acordó la continuación de las diligencias previas por los trámites de procedimiento abreviado.

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