Público
Público
Únete a nosotros

Los científicos de la ONU vuelven a advertir: la crisis climática acelera la subida del nivel del mar

Los científicos del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) pronostican una subida de los océanos de cerca de un metro para 2100 debido a la crisis climática. Esta situación afectará a millones de personas que habitan en la costa, islas y zonas de montaña afectadas por el deshielo. 

Publicidad
Media: 5
Votos: 7

la crisis climática acelera la subida del nivel del mar. EFE/Felipe Trueba

La ciencia ha vuelto a hablar: la crisis climática provocará un incremento acelerado de los niveles del mar irreversible. Así lo determina el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas, que ha presentado este lunes su informe sobre océanos y criosfera en un clima cambiante. 

El ritmo de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) provocará que la criosfera –superficies de la tierra donde el agua se consolida como una masa sólida– se derrita a una velocidad sin precedentes, lo que supondrá –además de un aumento de los niveles del mar– que el clima del planeta pase a ser mucho más extremo.  El deshielo de los casquetes polares y los glaciares se ha acelerado en unos ritmos hasta 2,5 veces más rápidos que la media experimentada en el siglo XX, explica el informe realizado por más de 100 autores científicos de 36 países diferentes.

La crisis climática, según los científicos del IPCC, hará que los océanos suban sus niveles cerca de un metro para 2100, afectando a millones de personas que habitan en las costas, las islas y las zonas de montañas. Esta realidad, que se presta cada vez más irreversible, supondrá el desplazamiento de gran parte de la población, lo que seguramente desembocará en una crisis humanitaria sin precedentes en la historia de la humanidad.

Concretamente, los efectos del cambio climático en los mares afectarán a 670 millones de personas en las regiones de alta montaña y a 680 millones en las zonas costeras bajas. Además, la publicación del IPCC estima que cuatro millones de personas viven permanentemente en la región del Ártico y otras 65 millones de seres humanos se asientan en pequeños estados insulares que seguramente desaparecerán con la subida de los mares. En total, cerca de 1.500 millones de personas que quedarán expuestas a los efectos de la crisis climática y a sus cada vez más frecuentes fenómenos extremos. Tanto es así, que las catástrofes climáticas dejarán de ser excepcionales para darse "al menos" una vez por año, explican los científicos. 

En este panorama, las regiones tropicales quedarán totalmente desprotegidas, pero también los territorios costeros del mediterráneo, que se verán azotados de manera constante por olas de calor y situaciones marcadas por temperaturas extremas.

"El mar abierto, el Ártico, la Antártida y las altas montañas pueden parecer lejanas para muchas personas. Pero dependemos de ellos y estamos influenciados por ellos directa e indirectamente de muchas maneras: para el clima, para la alimentación y el agua, para la energía, el comercio, el transporte, el ocio y el turismo, para la salud y el bienestar, para la cultura y la identidad", explica Hoesung Lee, presidente del IPCC, en la presentación del informe.

Cambios en los océanos

La investigación científica además alerta de que el océano ha absorbido cerca del 30% de las emisiones de dióxido de carbono inducidas por el hombre desde los años ochenta del siglo XX, lo que está generando una "acidificación" del mar. En ese sentido, la absorción de carbono desembocará en una pérdida de especies tanto en las zonas costeras, como en el océano abierto y en los fondos marinos. 

Así, en el futuro se estima que las regiones tropicales dependientes de la pesca de marisco tendrán problemas de salud nutricional y de seguridad alimentaria. "Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero limitará los impactos en los ecosistemas oceánicos que nos proporcionan alimentos, apoyan nuestra salud y dan forma a nuestras culturas", añadió Hans-Otto Pörtner, copresidente del Grupo de trabajo II del IPCC.

Descongelación del permafrost

El permafrost, la capa de suelo que permanece permanentemente congelada, se está volviendo cada vez más débil. En ese sentido, los científicos advierten de que, si no se limita el calentamiento global, esta capa de hielo podría descongelarse por completo durante el siglo XXI.  El deshielo, en cualquier caso, parece irreversible, en tanto que, incluso reduciendo a menos de 2ºC el calentamiento global, el 25% del permafrost terminaría descongelado.

Los científicos, además, inciden en que el permafrost contiene grandes cantidades de carbono orgánico que podrían liberarse si se produce un deshielo y potenciar "significativamente" la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera.  

Llamamiento a la acción

Los efectos del cambio climático se prestan ya irreversibles, según expone el informe. Sin embargo, los expertos del IPCC alertan de que actuando y reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) se podría disminuir esa subida de los mares para situarse entre los 30 y los 60 centímetros. 

Desde el panel de científicos de la ONU advierten que sólo se podrá mantener el calentamiento global por debajo de los 2ºC si se actúa de inmediato y se realizan cambios abruptos en todos los aspectos de la sociedad, la economía y los ecosistemas. Así, los expertos reclaman una mayor ambición en las políticas climáticas y que los gobiernos comiencen a asumir con actos los puntos claves del Acuerdo de París

"Cuanto más decisivos seamos y más temprano actuemos, más capaces seremos de abordar cambios inevitables, gestionar riesgos, mejorar nuestras vidas y lograr la sostenibilidad de los ecosistemas y las personas en todo el mundo, hoy y en el futuro", dijo Debra Roberts, copresidenta del Grupo de trabajo II del IPCC.



Más noticias en Política y Sociedad